El dinero

Uno de los aspectos más importantes de nuestra filosofía de vida es intentar disponer del máximo tiempo posible. El objetivo final sería alcanzar la independencia financiera y poder disponer de todo nuestro tiempo para hacer lo que nos apetezca.

Pero hay un gran impedimento: necesitamos dinero para vivir. Y para ganar ese dinero tenemos que trabajar. Y mientras trabajamos no podemos hacer lo que queremos. De ahí que busquemos sustituir los ingresos del trabajo por otros ingresos que nos lleguen cada mes de forma pasiva.

¿Cómo lo haremos? Invirtiendo nuestro dinero ahorrado de manera sistemática para construir fuentes de ingresos que poco a poco vayan cubriendo nuestros gastos. Cuando lleguemos al punto de equilibrio podremos, si queremos, dejar nuestro trabajo.

Para hacer esto debemos incidir de manera simultánea en muchos aspectos de nuestra vida:

  • Entender cómo funciona el dinero y no caer en los errores habituales en los que cae todo el mundo: la deuda, los gastos hormiga, el consumismo, el aparentar, etc…
  • Mejorar el ahorro sin perder calidad de vida, eliminando los gastos superfluos y dedicando nuestro dinero a lo que necesitamos y lo que nos hace felices.
  • Invertir en activos que nos proporcionen rentas pasivas.

En esta ocasión nos centraremos en el dinero. Si quieres aprender educación financiera, posiblemente tienes que aprender por aquí.

El dinero es un gran desconocido, aunque te parezca sorprendente. Cada día tratamos muchas veces con el dinero. De hecho, tenemos multitud de frases del dinero como:

  • A dineros pagados brazos quebrados.
  • Cuando el dinero sale por la puerta el amor salta por la ventana.
  • Poderoso caballero es Don Dinero
  • Cuando el dinero habla la verdad calla.
  • El dinero mal habido pronto se acaba.

Pero ahí no queda la cosa. También tenemos diferentes rituales para atraer dinero, plantas (como la planta del dinero o el árbol del dinero), libros (como El código del dinero), multitud de películas (como Asalto al tren del dinero, El color del dinero, El poder del dinero,  Toma el dinero y corre o Más allá del dinero), telenovelas (como Hasta que el dinero nos separe) o canciones (como Con dinero y sin dinero).

Hay profesiones como los prestamistas de dinero, un tarot del dinero, música para atraer dinero, oraciones (como la oración a san judas tadeo para el dinero) y tenemos mil juegos con dinero. ¡Si hasta soñar con encontrar dinero es uno de los sueños que más se repiten!

Todo esto te puede dar una idea de lo incrustado que está el dinero en nuestra vida y rutinas diarias.

Todos te dirán que el dinero no lo es todo y que preocuparse por él es de personas sin valores. Te insistirán en que no vale la pena, porque el dinero no da la felicidad, pero lo cierto es que todos desean tenerlo. Y, sin embargo, la mayoría de gente no entiende su funcionamiento básico. La demostración más clara es que la mayoría de gente llega con dificultades a final de mes, ahorra poco y siempre vive pendiente de el último capricho que comprarse. Y todo esto independientemente del nivel de salario que tenga. Cuanto más ganan, más gastan, como si el dinero fuese un bien que se debiese consumir obligatoriamente cada mes.

Empecemos por lo básico sobre el dinero. Igual, al ser algo tan habitual de nuestro día a día, no te has planteado qué es el dinero y cómo funciona. Vamos allá.

Aspectos básicos del dinero

¿Qué es el dinero?

Se entiende por dinero cualquier bien generalmente aceptado como medio de pago. El nombre viene del vocablo latino denarius, que era la moneda que utilizaban los romanos.

Para que el dinero tenga valor real debe estar aceptado por todos en nuestro sistema financiero y para eso:

  • Los gobiernos deben indicar qué tipos de dinero realmente valen, es decir, cuáles son los tipos de dinero de curso legal.
  • Los bancos centrales deben regular la política monetaria de una economía, decidir cuánto dinero en circulación hay y crear el dinero físico (monedas y billetes o papel moneda) en consecuencia. Los bancos actúan en este caso como entidad emisora.

Cuando hablamos de dinero normalmente nos referimos al dinero físico, como serían los casos de las monedas, los billetes y las tarjetas de débito. Pero también existe el dinero electrónico, que se emite de forma electrónica a través de internet, mediante ordenadores interconectados o utilizando sistemas de valores digitalmente almacenados como el bitcoin.

¿Cuáles son las funciones del dinero?

Si tú tienes una gallina y yo un caballo, y tu necesitas un caballo y yo una gallina, lo más razonable es que nos los intercambiemos. Pero un caballo vale mucho más que una gallina, así que el cambio no sería justo. Y si cortamos el caballo a cachitos para que el cambio sea más justo, el caballo dejaría de servirte para arrastrar el carro.

El dinero aparece precisamente para evitar estos problemas. Su función principal es actuar como elemento para intercambiar bienes y servicios, evitando estas inexactitudes. Y para poder cumplir esta función deberá tener estas características:

  • Debe ser un medio de intercambio. Cualquier bien pensado sólo con este propósito, que sea ligero y fácil de almacenar y transportar servirá.
  • Debe ser unidad contable, es decir, es la unidad de medida que se utiliza en una economía para fijar los precios.
  • Debe ser un refugio de valor. El valor del dinero no depende del valor del material con el que está hecho sino el valor que le otorgamos todos los que lo utilizamos.

¿Quién emite el dinero?

Siendo estrictos, cualquiera puede emitir su propio dinero. Una tarjeta regalo de El Corte Ingles o de Amazon o un vale que emite una tienda técnicamente es dinero, pero tiene el inconveniente de que sólo se acepta en  estos establecimientos. Esto hace que su liquidez sea muy limitada.

En consecuencia, el único tipo de dinero que se considera legalmente como tal es el emitido por los bancos centrales. Este dinero se emite en forma de billetes y monedas y se suele llamar dinero legal porque se acepta en cualquier establecimiento en el que se vendan productos o servicios.

El dinero legal es el activo más líquido al cual se pueden convertir el resto de activos, como pueden ser cualquier tipo de bien, servicio, deuda u obligación.

¿Cómo se crea el dinero?

Hay dos maneras de crear el dinero, que son las correspondientes a los dos tipos de dinero: dinero legal y bancario.

  • El dinero legal es el creado por los bancos centrales al imprimir billetes o acuñar monedas y corresponde al dinero en efectivo, dinero en metálico o dinero físico.
  • El dinero bancario es el creado por los bancos al anotar en cuenta los depósitos de sus clientes y corresponde al dinero electrónico.

¿Y quién respalda el valor del dinero?

Lo lógico es que estuviera respaldado por activos como metales preciosos (como oro o plata) o divisas extranjeras, pero lo cierto es que el valor de estos activos, al estar sujetos a la demanda y a la oferta, son muy difíciles de garantizar.

Eso hace que el dinero actual (un billete, por ejemplo) no esté respaldado por ningún activo tangible y se llame dinero fiduciario, al estar basado en la fe o confianza de la comunidad (“Fiduciario” viene del latín “fiducia“, que significa confianza).  Dicho de otro modo, el dinero vale lo que vale porque el conjunto de la comunidad le otorga ese valor, sin que haya nada físico detrás que justifique ese valor. Lo contrario al dinero fiduciario es el dinero mercancía, que basa su valor en la existencia de una contrapartida en metales preciosos, divisas o valores. Actualmente el dinero predominante en el mundo es el dinero fiduciario.

El valor abstracto del dinero

El dinero es importantísimo en nuestra sociedad, hasta tal punto que es imposible vivir sin él.  Esta tendencia se consolida con el paso de los años y trae consigo una pérdida de los valores morales y del sentido de pertenencia.  El culto al dinero, magnificado por el consumismo reinante, hace que se pierdan de vista comportamientos tan humanos como la solidaridad. Por poner algunos ejemplos:

  • La emigración está mal vista porque nos quita nuestro dinero. Y eso que nuestros padres se caracterizaron por emigrar para buscar las oportunidades que ahora les negamos a los que quieren venir aquí.
  • La clase política, que debería ser ejemplo inmaculado en todo lo que respecta al dinero, está envuelta en múltiples escándalos de corrupción.
  • Los nacionalismos, que en otras épocas eran una cuestión de sentimientos e identidad, están impulsados actualmente por los efectos de las crisis económicas y el reparto desigual del dinero.

Darle demasiada importancia al dinero es malo. Y lo digo categóricamente.

El dinero es importante en cuanto a que te permite hacer lo que tú deseas hacer. Pero cuando se asocia consumo y lujo con felicidad corremos el peligro de ser tremendamente infelices cuando no dispongamos de dinero para comprar esa felicidad.

La felicidad no está en el dinero sino en muchas pequeñas cosas que no se pueden comprar con dinero: jugar con tu hijo, ir a cenar con tu pareja, practicar tu deporte favorito, ir al teatro, etc… Y todo esto no tiene por qué costar mucho dinero. Pero todas estas cosas sí tienen una cosa en común: necesitas tiempo para poder hacerlas. Y si tienes el dinero suficiente, no tendrás que gastar tu tiempo trabajando para conseguirlo. En ese punto sí que el dinero te puede ayudar a ser feliz.

Dicen que las tres patas de la felicidad son salud, dinero y amor. No bases tu felicidad sólo en el dinero porque acabarás encontrándote vacío.

¿Que tengo que aprender sobre el dinero?

La verdad es que son conceptos muy sencillos, que rebosan sentido común por los cuatro costados y que una vez interiorizados son muy sencillos de llevar a la práctica. Y recuerda: tan importante es que los aprendas tú como tu familia. Todos tenéis que remar en el mismo sentido para que el funcionamiento sea óptimo. Y ten especial cuidado en que lo aprendan tus hijos. Será el mejor regalo que les puedas dejar para no tener problemas con el dinero.

Preocúpate de entender el dinero

Si has leído artículos de Los Cazadividendos es posible que este concepto te suene mucho. Estoy convencido de que la mayoría de gente entiende los conceptos matemáticos básicos que rigen el dinero pero a la hora de llevarlo a la práctica fallan estrepitosamente.

Y eso sólo puede ser debido a que no entienden realmente cómo funciona el dinero y cometen los mismos errores una y otra vez:

  • Saben que no pueden gastar más de lo que ganan, pero se endeudan pidiendo créditosy acaban haciéndolo.
  • Saben que no deberían tener contratados servicios que no utilizan, pero pagan cada mes el gimnasio, un servicio de móvil excesivo o una suscripción a una revista que nunca leen.
  • Saben que deberían tener un dinero ahorrado por si viene un imprevisto, pero cuando juntan 300 € se van de fin de semana.
  • Saben que no deberían comprar cosas que no necesitan, pero en todas las promociones comerciales acaban comprando.
  • Saben que comprando calidad ahorras, pero se empeñan en comprar determinados productos de mala calidad y cambiarlos constantemente cuando se estropean.
  • Saben que los gastos recurrentes afectan a largo plazo, pero se empeñan en mirar lo que les cuesta al mes en vez de ver el total anual.
  • Saben que la inflación hace que su dinero cada vez vale menos, pero no hacen nada para remediarlo. Tener el dinero a plazo fijo, en contra de lo que piensa la mayoría, no es la mejor opción. Siempre es mejor invertirlo en el mercado de valores en activos de calidad y diversificando adecuadamente.

No te muevas sólo por dinero

Como decíamos más arriba, la sociedad actual valora demasiado el dinero. Eso hace que el hecho de tener un coche de gama alta, una casa con acabados de lujo, una segunda residencia, ropa cara o un móvil de última generación sea el objetivo de mucha gente.

  • No importa que tengas que trabajar más para conseguir eso.
  • No importa que si no lo tuvieras podrías pensar en estar más con tu familia o incluso que pudieras vivir sin trabajar y dedicar todo tu tiempo a lo que te guste.
  • No importa que todas esas posesiones te supongan mucho dinero cada año para mantenerlas en forma de seguros, impuestos, cuotas y reparaciones.

No caigas en eso, el dinero es un medio para vivir bien. Igual quieres ser rico, pero es importante que entiendas que el dinero no es el fin. No caigas en el error del amor al dinero. No se trata de acumular dinero o de comprar muchas cosas con el dinero que consigas ganar, sino de ser feliz. Y la felicidad está en las pequeñas cosas, en compartir el tiempo con los tuyos, en vivir las experiencias que te llenan o en estar bien de salud. Y todo eso requiere tiempo, no dinero.

En la misma línea, mucha gente se obsesiona por ganar dinero fácil y rápido, cuando debería pensar en opciones mejores, como ganar dinero desde casa, cosa que les facilitará la conciliación de su vida laboral y familiar, o en otras formas de ganar dinero con las que se sientan más a gusto. No es tanto ganar mucho o rápido sino que encaje bien en tu estilo de vida y te permita vivir como quieres.

Finalmente, hay mucha hipocresía con el dinero: es un tema tabú pero al mismo tiempo objeto de deseo. Si hablas de dinero eres un avaricioso, pero si no tienes dinero la sociedad te echa a un lado…

No caigas en la carrera de la rata

Muy en la línea del punto anterior. Si te dejas llevar por el ansia de poseer y por proyectar una imagen de triunfador a tu alrededor, todo el dinero que ganes nunca será suficiente.

Para alcanzar el siguiente nivel tendrás que esforzarte más, formarte para poder mejorar tu salario, trabajar más horas, etc.. Y esta rueda no para nunca de girar. Cuando tengas la casa, querrás un coche, luego un apartamento de verano, luego la universidad de tus hijos, ese viaje soñado, etc… Ganes lo que ganes nunca será suficiente y nunca podrás parar. Esto es lo que se llama la carrera de la rata.

Intenta ahorrar

Si consigues no caer en la carrera de la rata o salir de ella en el caso de que caíste en el pasado ya estarás ahorrando dinero. Y si aún no ahorras, con unos simples ajustes podrás pensar en ahorrar. Sólo será necesario que reduzcas algunos gastas y/o incrementes tus ingresos:

  • Si reduces tus gastos sin incrementar tus ingresos, ahorrarás.
  • Si incrementas tus ingresos sin aumentar tus gastos, ahorrarás.
  • Si incrementas tus ingresos y reduces tus gastos, ahorrarás mucho más.

Y si consigues ahorrar mejorarás sustancialmente tu situación económica familiar.

Sé curioso: el conocimiento es dinero

Conocer el sistema hace que ganes dinero. Entender cómo funcionan el sistema tributario, los diferentes servicios que ofertan los bancos o los trámites de la administración hace que puedas optimizar la gestión de tu dinero y no perder parte de tu patrimonio en situaciones por las que todos tendremos que pasar.

Piensa que cualquier operación con dinero trae consigo una carga de impuestos, comisiones y gastos que se pueden minimizar si sabes cómo funcionan y preparas la operación con tiempo y antes de hacerla. Gestionar con tiempo una sucesión, realizar una venta de acciones o formalizar un préstamo entre familiares puede mejorar tu situación económica familiar futura y evitarte mucho problemas.

La mayoría de gente delega este tipo de cosas a gestorías o abogados. Es una buena opción, sin duda. Si lo hacen profesionales lo más probable es que lo hagan bien, pero yo soy un defensor a ultranza de hacerlo personalmente. La razón es que si te encargas entenderás exactamente cómo funciona y podrás prever situaciones similares en el futuro.

Ejemplos de cosas que creo que deberíamos hacer personalmente son la declaración de renta, entender cómo funcionan fiscalmente los diferentes elementos de tu patrimonio para planificar la sucesión a los herederos de la manera más eficiente o tramitar los impuestos de cualquier transmisión para entender el funcionamiento y poder minimizarlos en futuras transmisiones.

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