Cogemos el toro por los cuernos y afrontamos la educacion financiera de los niños¡Hola, cazadividendos! Hoy se estrena como colaborador del blog un lector que me hace mucha ilusión presentaros. Antonio, como muchos de nosotros, está preocupado por la educación financiera de sus hijos, pero él ha ido un pasito más allá y ha cogido el toro por los cuernos. Él mismo os lo explicará en detalle, pero ya os adelanto que ha escrito un libro con un lenguaje adaptado a los niños y un blog en el que va presentando los diferentes capítulos. Cuando se puso en contacto conmigo para explicarme su proyecto le pedí que me enviase el libro… y la verdad es que me gustó. Hoy nos explica su visión sobre la educación financiera de los niños, analizando los pilares que la sustentan y buscando alternativas para cuando falla alguno de estos pilares. Os dejo con Antonio y sus reflexiones sobre cómo proporcionar educación financiera a los niños de manera eficaz.

Los niños están deseando aprender y debemos encontrar la manera de potenciar su interés por la educación financieraHola, me presento, soy Antonio Jiménez, inversor de largo plazo como la mayoría de vosotros, y padre de dos hijos menores, a los cuales quiero trasmitir la pasión por las finanzas para que puedan tener un futuro mejor. Tras un periodo de autoformación de varios años leyendo libros y blogs como este, y una vez encajadas las diferentes piezas en una idea de inversión clara y sólida propia, me llegó la inquietud de transmitir esos conocimientos a mis hijos. Es por ello que últimamente estoy muy interesado en el tema de la educación financiera para los niños.

Motivaciones para la educación financiera de nuestros hijos

Las principales motivaciones, a parte de la de dar una formación básica en finanzas que les permita ahorrar e invertir con soltura, que no es poco, son estas otras:

  • Que aprendan lo antes posible a conocerlo y a aplicarlo, para beneficiarse del interés compuesto.
  • Que ante la llegada de una herencia en el futuro (que esperemos sea tarde) compuesta por una cartera diversificada de acciones, bonos, fondos de  inversión, etc. sepan gestionarla con naturalidad e inteligencia.
  • Que sus conocimientos les permitan defenderse ante productos engañosos o poco convenientes de bancos o gestoras varias.

Es bueno que los niños adquieren valores como la cultura de esfuerzoEs indudable que este objetivo no es tarea fácil, ni estamos preparados ya que nunca hemos pasado por esta experiencia. Sabemos que los niños no son todos iguales, algunos son más receptivos y otros tratan de hacer lo contrario de lo que les dices (especialmente cuando son adolescentes), con lo cual puedes tener mucha ilusión por enseñarles y recibir el rechazo o nulo interés por lo que les cuentas. Queremos enseñarles y que ellos disfruten con ello, pero no será en general una labor fácil. Tenemos, entre otras, la preocupación de que nosotros hayamos podido crearles, año tras año desde pequeños, una mini cartera de inversión, y que sin embargo ellos cuando sean mayores de edad decidan gastárselo todo de un plumazo en un coche descapotable para fardar con la novia. ¿Os imagináis el fracaso que significaría una actitud final así?. Como alguno de vosotros ya apuntó en algún comentario del blog, crearles la cartera y dársela con 18 años sin involucrarlos en el proceso creo que podría ser muy contraproducente, pues estaríamos inculcándoles todo lo contrario a la cultura del esfuerzo (ser hormiguitas). En fin, el asunto no es fácil.

Los cuatro pilares de la educación financiera

A continuación hago un resumen de lo que creo son los aspectos fundamentales de la educación financiera. No incido mucho en los detalles pues ya se ha hablado en anteriores entradas en este mismo blog con cierta profundidad. Sin embargo trato de agrupar todos estos aspectos educativos en cuatro pilares diferenciadores, de tal forma que luego podamos debatir y reflexionar sobre ellos. Son estos: aprender del ejemplo cotidiano, la formación adaptada para niños, el plan de ahorro o inversión sistematizado y la creación y gestión de una cartera propia.

Pilar 1. Aprender del ejemplo cotidiano

El pilar 1 contiene todo lo relacionado con predicar con el ejemplo. Es decir, consiste en actuar como unos padres financieramente responsables, en cada decisión que tomemos, y hacerlo visible al niño, de tal forma que este aprenda por imitación. Aquí se incluye hablar en la comida, o en cuanto venga a cuento, de lo que cuesta ganar el dinero, de las horas que hay que dedicar en el trabajo para conseguirlo, de expresar nuestras dudas o reflexiones ante una compra, analizando si realmente lo necesitamos o si lo vemos demasiado caro, etc.. En definitiva es un aprendizaje pasivo, el niño observa e interioriza, muchas veces sin decir nada, y otras haciendo alguna pregunta. Desde luego si nos ven gastando sin control, sacando dinero del cajero cada vez que el niño tiene un capricho, no poniéndoles límite en su carta a los reyes, no estaremos sentando las bases de este pilar número 1. Otros aspectos como otorgarles una paga en función de si ayudan en casa o no, es un tema que no está claro y hay partidarios de ambos extremos. En cualquier caso, nuestra misión es crearles, con nuestras acciones y comentarios, un espíritu crítico respecto a las decisiones diarias con el dinero para que sepan distinguir sin darse cuenta, y de una forma natural, lo que está “bien” de lo que está “mal”. Eso ya es mucho.

Pilar 2. Formación adaptada para niños

Este segundo pilar considero que es tan importante o más que el anterior. Aquí incluiríamos la formación en conceptos un poco más elaborados de los que puedan haber aprendido en el pilar 1 basado en la imitación. En este pilar tenemos que explicarles, y ellos de una forma activa y participativa asimilar, conceptos  como la inflación, la rentabilidad, las deudas, los intereses, los negocios, la renta fija y variable, la bolsa, los índices, los fondos de inversión y el interés compuesto. No se trata de que adquieran conocimientos muy profundos o detallados, pero sí de que asimilen el concepto claro y nítido que hay detrás. En este segundo pilar, el aspecto clave creo que está en que ellos deben ser activos y participar guiados por su propia curiosidad en el aprendizaje. Ellos deben tirar del carro, y no tratar nosotros de adoctrinarlos. Entre las formas de hacerlo destacaría estas:

Juegos educativos

CashFlow es el juego de Robert Kiyosaki sobre la independencia financieraJuegos como el Monopoly, son divertidos y te ayudan a familiarizarte con el dinero. No es un aprendizaje completo ni mucho menos, pero ves  que adquiriendo activos como propiedades y cobrando rentas puedes ganar mucho dinero y escapar de la bancarrota. Otro juego más completo para aprender finanzas es el Cashflow 101. El Cashflow 101 es la versión inicial, aunque luego han salido adaptaciones más infantiles o más complejas, como el Cashflow 202. En este caso partes de una profesión inicial (doctor, peón, etc), con tus ingresos, tus gastos y tus deudas, y tienes que ir tomando decisiones financieras (compraventa de propiedades, acciones, etc) para intentar generar una renta pasiva que te permita salir de la “carrera de la rata” (es el juego de Kiyosaki). En este juego la idea de tener que trabajar toda la vida para poder vivir se relativiza y se enseña que hay otras alternativas mejores como las rentas pasivas. Aquí tenemos otras opciones de juegos financieros, pero el mejor creo que es el Cashflow 101.

Enseñanza reglada

El sistema educativo actual no incluye un programa serio o suficientemente completo de educación financiera en las aulas. Los intentos que ha habido, están patrocinados por entidades financieras, y se centran más en transmitir la necesidad de cumplir con el banco, pagándoles las deudas que tengamos con ellos, que en gestionar bien las inversiones para poder vivir bien sin depender del estado o de los propios bancos. Un ejemplo de esto lo hemos podido ver en este capítulo del programa “Salvados” de Jordi Évole:

La enseñanza que se transmite y que parece que les queda claro a los chicos es que lo primero es devolver el dinero prestado al banco (pagar la hipoteca), aunque sea a costa de pasar hambre. Aunque este video solo presenta una parte, que puede ser sesgada, estoy convencido que el enfoque que se le ha dado a estas sesiones especiales sobre finanzas no hacen demasiado hincapié en el beneficio personal del ahorro y la inversión, sino que más bien les enseñan a ser dóciles con el poder financiero. Vamos, a no hacerles la puñeta a los bancos con impagos, y ser buenos y comprar sus productos. Básicamente, estos programas formativos no parecen que pretendan enseñarte a que salgas de la “rueda de la rata”.

La educacion financiera en la enseñanza reglada

Libros adaptados para niños

Libros para adquirir educación financiera adaptados para niñosEste medio formativo no está muy desarrollado, aunque empieza a crearse material en la red y en las librerías que dan su propia aportación. Existen muchos libros de educación financiera para mayores, con los cuales nos hemos formado nosotros, tanto en inglés como últimamente en español. Por citar alguno, citar con el que yo empecé “Educación financiera avanzada partiendo de cero” de Gregorio Hernández. Gran hallazgo, sin duda, y todos los del mismo autor. Sin embargo este tipo de libros, a pesar de estar escritos para los no iniciados en economía, no son ideales para niños, ya que estos perderían rápidamente su interés en ellos tras leer las primeras páginas. Si empiezan muchos libros hablando de planes de futuro no interesantes para niños, o relatando los tipos de activos financieros que existen (renta fija, variable, bonos, etc…), la desconexión es absoluta. Existe un libro de economía para niños,  que he comprado y leído y está adaptado a nivel infantil: “Mi primer libro de economía ahorro e inversión: “¡Aprende a ser un inversor responsable, descifrando los enigmas de las finanzas!”. Es interesante, muy bonito y está brillantemente ilustrado, pero tras leerlo y ver ciertas enseñanzas, creo que no quedan interiorizadas en el niño, y tampoco presenta un plan práctico de inversiones para poder empezar a invertir ya. En este sentido, viendo esta carencia me lancé a redactar un documento para mis hijos semi-adolescentes, que al final se ha transformado en mi libro “Olvídate de tu cerdito y pon a crecer tu dinero”. Espero que sea de utilidad y sirva para cubrir esta carencia detectada en este pilar 2. El libro se enfoca tratando a la inflación como el malo de la película que hay que tratar de vencer. A lo largo de este desafío voy introduciéndoles conceptos como las deudas, la renta fija, la renta variable, los mercados, las empresas y su financiación, los índices bursátiles, los fondos de inversión, la diferenciación entre un inversor y un especulador, y finalmente unas cuantas opciones para poner en práctica, desde ya, un método automatizado de inversión en fondos índice.

Otros recursos y blogs en la red

Además del blog con el que me he estrenado existen varios blog que merecen la pena ser visitados por los padres por sus sabias enseñanzas. Uno de ellos es el blog Aprender cuenta, de Juana León,  en el que transmite enseñanzas en finanzas y emprendimiento para niños. Al suscribirse a su blog manda una guía muy interesante para trasmitir los hábitos financieros a los niños (pilares 1 y 2). Al otro lado del charco, en USA, destacaría una web donde a través de comics y dibujos animados, y con diálogos en inglés, se dan enseñanzas de finanzas y sobre todo emprendimiento: es la web del Secret millionaires Club. El mentor de los chicos en las historietas es el mismísimo Warren Buffet y en esta página tenéis los comics descargables en pdf, para leerlos más despacio y entender mejor los diálogos. Seguro que conocéis otros sitios web que merezcan la pena visitar. Por favor, compartidlos en la seccion de comentarios.

Pilar 3: Plan de ahorro / inversión automatizado

Plan de ahorro o inversion sistematizadoEl tercer pilar de la educación, tras jugar y leer activamente sobre finanzas (pilar 2), consiste en poner en práctica lo aprendido cuanto antes, aunque el niño sea menor de edad. En este punto está el debate de si es bueno empezarlo nosotros, sin que ellos participen, desde que están en pañales, o si sin embargo es mejor que pasen previamente por la etapa formativa del pilar 2, dirigida por ellos, y tras su propia convicción, proceder a acompañarles a crear su primera cartera y método sistemático de inversión. En este pilar 3 estoy pensando en métodos automatizados basados en aportaciones periódicas en fondos. Se trata de que ellos se vean inversores, pero que el seguimiento no les suponga un esfuerzo apenas. Es importante que ellos hagan su vida de estudiantes, se centren en sus estudios, disfruten con sus amigos en actividades cotidianas. No queremos crear bichos raros u obsesionados con las inversiones. Ya tendrán tiempo en el futuro próximo de si les gusta esto pasar al siguiente nivel o pilar 4, significativamente más complejo de seguir, para obtener mejores rentabilidades.

Los detalles de las opciones disponibles para implementar el método (ya sea a través de fondos activos, indexados, acciones, etc) ya se han discutido en este artículo de cazadividendos sobre la cartera de los hijos y también las fabulosas ventajas fiscales que se pueden obtener si las rentas de nuestros hijos son inferiores a 1800 euros o 5500 euros, según los casos en este otro de Impuestos e Independencia Financiera. Por tanto no lo voy a repetir aquí. En mi libro, tras la formación inicial de las primeras páginas, el método que propongo se basa en el uso de fondos indexados. Quiero hacer mención al libro de Carlos Galán “Independízate de papá estado” que plantea un enfoque similar (de hecho mi libro se ha inspirado en parte en este) orientado a mayores, y donde de una forma clara y desenfadada se propone una estrategia automatizada similar.

Pilar 4: Cartera propia diversificada y formación avanzada continuada.

Este último pilar es en el que estamos nosotros padres y madres inversores. Hemos pasado a trancas y barrancas por las dos o tres primeras fases, y ahora ya nos sentimos capaces y formados como para dedicarle tiempo a optimizar el rendimiento de las inversiones. Creo que esta etapa es opcional para nuestros hijos. Hay gente, que por mucho que tome conciencia de la inversión tiene alergia a estos temas, o bien no está dispuesto a dedicarle tiempo a asuntos tan “aburridos”. Por tanto, si nuestros hijos deciden llegar a este nivel, bienvenido sea, pero creo que no es estrictamente necesario. Con que lleguen al pilar 3, pasando por una formación adecuada en el pilar 1 y 2, sería suficiente para mejorar su futuro, sin apenas dedicarle tiempo. Si decidiesen pasar a esta etapa, habrá que acompañarles y aconsejarles, aunque habrá que dejarles experimentar y equivocarse a veces (con poco dinero) para que “escarmienten en su propia cabeza”. Por mucho que les digamos lo que está bien, seguro que algo de pimienta querrán añadir en algún momento.

¿Y si los pilares se tambalean? La ausencia del padre educador

La educación financiera con la ausencia del padre educadorHasta ahora hemos asumido que los niños que queremos educar financieramente tienen un tutor o educador con una formación clara sobre educación financiera (nosotros mismos seríamos los tutores para nuestros hijos). Hemos asumido, que nosotros lectores de un blog de referencia como el de Cazadividendos, sabemos invertir y tenemos muy claros los beneficios de la inversión a largo plazo. Hemos asumido que tenemos una cultura del dinero que ponemos en práctica día a día, y que somos capaces de transmitir enseñanzas cotidianas a nuestros hijos. Asumimos que les enseñaremos, en el día a día, a saber lo que cuesta ganar el dinero, a moderarse evitando compras innecesarias, a evitar las deudas, etc. Sin embargo esa no es la realidad del españolito medio. En definitiva, no todos los padres pueden ser asesores financieros de sus hijos.

Pensemos por un momento que la mayoría de las familias españolas no tienen el nivel de cultura financiera como para crear y fomentar los 4 pilares formativos que hemos visto antes. En realidad es la situación más habitual. Tú como lector de este blog te ves capacitado para crear esos 4 pilares y trasmitir la cultura financiera a tus hijos. Luego, el resultado educativo será mejor o peor, pero hay que admitir que partimos de una gran ventaja: nuestra formación, que nos ha costado años adquirir, asimilar y ponerla en práctica. En el caso de una familia donde los padres no tengan una especial cultura financiera (conoceréis seguramente bastantes, incluso entre vuestros amigos), el futuro que les espera a sus hijos no va a ser mejor que el de sus padres. De entrada no les van a enseñar finanzas con el ejemplo diario (pilar 1), al contrario los niños verán que sus padres gastan sin control, que se endeudan, que se compran un BMW por fardar (cuando solo podrían aspirar a un Seat de segunda mano), etc… Con el ejemplo de sus padres estos pobres chicos no van a aprender bien, con lo cual el pilar 1 se desvanece.

Por supuesto, estos padres no les van a facilitar unos materiales didácticos que les permitan formarse por ellos mismos (pilar 2), entre otras cosas porque los desconocen y no se han planteado nunca que exista ese tipo de formación. Ellos asumen que la formación se la deben dar en el colegio, y ya sabemos que en el colegio no hay enseñanza en finanzas, o si existe es pobre y muy mal orientada. Ni que decir tiene, que si falla la base (pilares 1 y 2) el pilar 3 dedicado a crear y a poner en marcha un proceso largo y continuo de ahorro e inversión va a brillar por su ausencia. Y el último pilar 4, pues más de lo mismo, ausencia total.

Es triste tener niños de nuestro entorno a los que tenemos mucho cariño (sobrinos, hijos de amigos, etc…), que debido a la baja formación financiera de sus padres posiblemente no van a tener un futuro mejor del que pudieran tener con un mínimo de formación y actitud. En muchos casos, con estos padres apenas podemos hablar de dinero o inversiones, y menos aún si mencionas la palabra “bolsa”, pues rápidamente se van a sentir violentos o poco cómodos y van a cambiar de conversación. Con la educación que hemos recibido hablar de dinero ni está bien visto, ni se considera adecuado, salvo para quejarnos de que nos acribilla todo el mundo a impuestos o que todo el mundo roba dinero. La actitud ante el dinero de la gente en general es de víctima, y por tanto los hijos de nuestros amigos, cuñados, etc., están condenados a tener una cultura financiera similar a la de sus padres.

Si queremos educar financieramente a nuestros hijos, sabemos que es un reto incluso para nosotros que estamos formados, pero es una misión casi imposible para los niños que nacen en una familia sin la formación adecuada (al menos de forma temprana). El gran desafío, a mi modo de ver, es encontrar una forma de despertar la chispa de las finanzas en esos niños aunque no tengan un mentor o tutor formado, y aunque no reciban enseñanzas diarias por medio del ejemplo de sus familiares (pilar 1). Creo que existe una solución para estos chicos, y consiste en facilitarles la formación básica directamente a ellos (pilar 2), mediante un material sencillo de entender, que sea motivante y no aburrido, que tenga formato de novela con un “bueno” al que apoyar  y un “malo” al que derrotar. Este material adaptado debería enseñarle lo básico de las finanzas: inflación, ahorro, deudas, renta fija y variable, bolsa, interés compuesto, índices y fondos, y poco más, pero de una forma muy clara. Y no solo quedarse aquí, sino llegar al nivel de plantear un método concreto de poner en práctica lo aprendido, que sea fácil de implementar y que aunque no tenga un gran rendimiento le permita garantizar un crecimiento a sus ahorros en el largo plazo (pilar 3). Si conseguimos dotar a un niño (especialmente a los de familias poco formadas en finanzas) de un material de autoaprendizaje, es decir de un manual de finanzas que permita al niño formarse sin la ayuda de un mayor, creo que habríamos dado un gran paso en cambiar la cultura financiera de los jóvenes que son el futuro de nuestro país.

Con esta motivación en mente he creado un blog que trata de dar esta formación inicial, aportando la parte teórico / práctica (pilares 2 y 3 fundamentalmente) que se puede transmitir de forma escrita, con gráficos e imágenes. El blog, que lleva el mismo título que el libro, tiene unas entradas breves y fáciles de leer por niños, para despertarles la curiosidad y el interés en el ahorro y las inversiones. Espero con esta labor estar contribuyendo a la formación financiera de las futuras generaciones independientemente de en qué familia puedan haber nacido.

La dificultad de educar financieramente

Esperar sentado a que el Estado proporcione educación financieraSi estamos esperando a que el sistema formativo oficial eduque adecuadamente a nuestros jóvenes podemos esperar sentados. Los planes formativos en finanzas experimentales que se han probado son bastante pobres y mal enfocados. Creo que es momento de tomar la iniciativa individualmente, o compartiendo experiencias mediante blogs como el de Cazadividendos para encontrar una solución adecuada. La distribución de libros asequibles y atrayentes a niños para que se auto-formen creo que es la mejor solución. Lo que un niño aprenda por su propia iniciativa, le quedará grabado en su mente, y si además puede poner en práctica sus inversiones inmediatamente, aunque sea menor de edad, y con aportaciones a partir de 1€ al mes, mucho mejor. La rebeldía de los niños es a veces sorprendente, y basta con que insistas en que algo es bueno para ellos, para que lo rechacen, y hagan justo lo contrario. Si este libro le explica al niño cómo poner en práctica el método de inversión y además le dice cómo convencer al padre poco formado en que es bueno invertir y que él lo quiere hacer con muy poco dinero inicialmente, el resultado creo que puede ser exitoso.

Vosotros, lectores de este blog, como personas formadas en las finanzas igual solo os habíais planteado formar a vuestros hijos, y enseñarles a invertir. Esta labor es meritoria y nada fácil, aunque partáis de la ventaja de que vosotros ya estáis convencidos. Pero si les presionáis o formáis una cartera de inversiones sin que haya sido por convencimiento propio del crio, es posible que la enseñanza no sea plena o incluso la rechacen. Démosles las herramientas, pero que las usen ellos por propio convencimiento. Aunque un impulso inicial en muchos casos pueda ayudar. Cada crio es un mundo y tenemos capacidad para orientarles pero solo hasta cierto punto.

Tras estas reflexiones, llegan las preguntas que dejo en el aire: ¿Crees que estos 4 pilares de las finanzas definen bastante bien los puntos básicos en la formación que necesitan los niños? ¿Crees que quizás te has pasado de frenada y has empezado con los pilares 3 y 4, sin previamente haber asentado la motivación y la formación básica aportada a través de los pilares 1 y 2? ¿No crees que tanto para los chicos de padres con formación financiera como para los de escasa formación se debería incidir más en el pilar 2 a través de juegos y libros adaptados, que les permita a los chicos aprender por ellos mismos y asimilarlo como un aprendizaje activo propio del cual se sientan orgullosos? ¿Qué otras herramientas formativas usáis? ¿Tenéis amigos y parientes con niños, veis que no tienen una buena formación, queréis ayudarles, y no sabéis cómo hacerlo? ¿Pensáis que a través de las herramientas del pilar 2 (libros adaptados y juegos que les regalemos) podemos romper el hielo y despertar su interés?

Reflexiones finales

Olvidate de tu cerdito y pon a crecer tu dineroCuando Antonio se puso en contacto conmigo para explicarme su proyecto personal lo encontré realmente interesante. Igual es porque estoy especialmente sensibilizado con este tema desde que nació Cazadividendos Jr, pero me preocupa mucho la manera de irle proporcionando la educación financiera necesaria para tener una vida más sencilla. Hoy mismo iba en el autobús y una mujer hablaba por teléfono con su marido sobre un préstamo de 15.000 € y los problemas que estaban teniendo para conseguirlo. Sólo una entidad se lo daba y esa entidad no tenía oficinas en Barcelona. Si sólo una entidad te concede el crédito lo lógico es pensar que las otras piensan que no puedes pagarlo. Es curioso como algunas (demasiadas) personas adultas no entienden algo tan básico. ¿Es educación financiera o es sentido común? Por mi parte, tengo muy claro que “entender el dinero”, algo que todo el mundo cree que tiene asumido, es el primer paso del camino. Cualquier iniciativa que intente mejorar la educación financiera de nuestros hijos siempre tendrá un huequecito en los cazadividendos. En esta línea, podéis encontrar más material de Antonio en su blog “Olvídate de tu cerdito y pon a crecer tu dinero” o en el libro del mismo nombre.

Me despido animándoos a participar activamente dando vuestra opinión sobre cómo enfocar la educación financiera de nuestros hijos, cómo gestionar su cartera, si la construimos antes de que ellos entiendan los conceptos básicos de inversión o si esperamos a que puedan tomar ellos las decisiones, si preferís indexados como Antonio, acciones de las mejores empresas, fondos value, ETFs, etc…. Ah, y si os animais a trastear con vuestros hijos en el blog de Antonio, compartid su reacción aquí.

No olvidéis contestar a la encuesta sobre si os gustaría que pusiésemos un foro en los cazadividendos para tratar temas al margen de los artículos habituales. Hace un tiempo pusimos en marcha uno y no fue muy bien, pero desde entonces la comunidad ha crecido y puede ser una buena idea volverlo a intentar. Un foro es un espacio de comunicación colaborativo, donde los usuarios del foro pueden plantear cualquier tema, consulta o duda y el resto de usuarios pueden participar para ayudarle. Para que un foro funcione debe haber una comunidad de usuarios que lo utilicen habitualmente y por eso he colgado esa encuesta.

Los cazadividendos se van de vacacionesEste es el último artículo antes del parón de verano. Aprovecharé el próximo mes para dormir mucho, visitar el pueblecito de mis padres en las montañas lucenses, bañarme en las maravillosas playas del Mar Menor y sobretodo sobretodo sobretodo disfrutar de Cazadividendos Jr. Espero que vosotros también aprovechéis al máximo las vacaciones. Yo por mi parte no escribiré en el blog, pero si trabajaré en él para dejarlo a punto para la vuelta. ¿Qué me decís? ¿Nos vemos en septiembre, cazadividendos?

¡Qué tengáis buenas vacaciones y buena caza!