Valoración por ratios

El inversor particular que quiera aprender y se interese por el mundo de la valoración de empresas puede quedarse paralizado por la gran cantidad de ratios y métricas que se pueden emplear en el mundo financiero. Además, es frecuente que se use una terminología repleta de anglicismos con palabras que frecuentemente tienen su traducción perfecta al castellano, pero que parece que por decirlas en inglés “molan” más.



Oímos hablar de diferentes ratios: el PER (el más conocido), ROE, ROCE, ROA, EV/EBIT, EV/EBITDA, NetDebt/EBITDA, Debt/Equity, EV/Ventas, EV/FCF, Price/Book, NAV/Price…

De hecho, oímos hablar de que hay ratios más adecuados para algunos tipos de negocios y otros ratios diferentes para otros tipos de negocio… todo un follón. Intentaremos poner un poco de luz.

Mis ratios preferidos

En los modelos que aplico mido muchos de estos ratios, pero a la hora de valorar mis preferidos son estos tres:

  • El ultra conocido PER: ratio muy fácil de calcular, muy usado y también muy discutible; sin embargo, no debemos olvidar que el precio de una acción no es más que lo que los inversores marcamos con nuestras compras y ventas… por lo que por muy equivocado que podamos considerar al PER, si este es usado por muchos participantes en el mercado, deberemos por lo menos prestarle atención.
  • El EV/FCF: que mide el Enterprise Value o valor real de la empresa (lo que cuesta comprarla entera) frente al Free Cash Flow o generación de caja en condiciones normales. Tiene el inconveniente de que a veces no es fácil calcular el FCF, descontando sólo la inversión que el negocio precisa para mantenerse en el estado actual y sin considerar la inversión para crecimiento.
  • El EV/EBITDA: que a mi juicio da una aproximación intermedia, en el que se aúna facilidad de cálculo, con una buena aproximación del valor real de la empresa respecto al EBITDA (Earnings before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization) o capacidad de generar ingresos.

Y como medida de riesgo de deuda me suelo fijar en:



  • Deuda Neta / EBITDA para las empresas normales. La deuda bruta es la suma de la deuda bancaria y de las emisiones de títulos, a largo y corto plazo. La deuda neta se obtiene restando a la deuda bruta el valor de la caja y el valor de las inversiones financieras a corto plazo.
  • Deuda Neta / Equity para las empresas financieras y REITs. Meternos en este análisis requeriría mucho más tiempo y se sale del alcance que quiero dar a este ejercicio.

Cómo se aplica al análisis

Podemos emplear los ratios que elijamos para valorar si una empresa está barata o cara y para ello podemos realizar un análisis sencillo o avanzado. Desarrollemos un poco más esto.

Un análisis sencillo

Consistiría en calcular:

  • Cuales son los ratios actuales de la empresa.
  • Cuáles son los ratios actuales de la competencia.
  • Cuáles son los ratios históricos de dicha empresa en un tiempo suficientemente amplio, al menos 10 años para tener un ciclo económico completo con sus momentos álgidos y sus momentos deprimidos.

Con todo ello se asignaría un ratio “adecuado” a la empresa para calcular su precio objetivo.

Podríamos por ejemplo ver que:

  • El ratio actual EV/EBITDA de una empresa es x9.
  • Sus empresas comparables hoy están entre x9 y x14.
  • A lo largo de los últimos 10 años el EV/EBITDA de dicha empresa se ha movido entre x8 y x12.

Con todo ello podríamos suponer que un ratio “justo” sería un EV/EBITDA x10 y con ello, sin más que despejar de la fórmula, podríamos obtener cuál es nuestro precio “justo” de la acción y con ello saber si la acción está cara o barata.



Un análisis avanzado

Un análisis avanzado sería, además de hacer todo lo indicado en el punto anterior, entender el modelo de negocio de la empresa:

  • Comprender sus ventajas competitivas si las tiene.
  • Saber cómo gana dinero la empresa.
  • Conocer los diferentes productos y sus márgenes.
  • Conocer a la competencia.
  • Tratar de pensar en la dinámica del sector en el que opera: ¿crece, es estable, se contrae?
  • etc…

Y con todo ello hacer hipótesis a futuro (acertar en esto es lo más complicado):

  • Simular con dichas hipótesis las cuentas anuales que pensamos que va a tener la empresa en los años venideros.
  • Asignarle un ratio “adecuado”.
  • Obtener el valor justo de la empresa (esta es la parte más mecánica).

Aplicado a ejemplos

¿Para qué vale todo esto? En estos momentos la serie tiene dos ejemplos.

El primero es un ejemplo actual y cercano de cuando escribo estas líneas para explicarlo: Enagas. En estos días la acción está cayendo fuertemente debido a que la CNMC ha realizado una propuesta de recorte de su retribución que aplicaría el 1 de enero de 2021 si no me equivoco.

Posteriormente a la serie, añadimos una valoración de Diageo, una empresa clásica de la estrategia de dividendos y líder del sector de bebidas alcohólicas.

Volviendo al ejemplo de Enagas, ¿qué haríamos si nos encontramos con la noticia de la propuesta de recorte regulatorio si…



No hemos analizado la empresa

Tenemos una incertidumbre total sobre qué hacer. No sabremos si nos equivocamos comprando caro, si las caídas son una oportunidad o si queda todavía mucha caída por delante.

Y trataremos de remediar esta incertidumbre mediante consultas en foros tratando de buscar a alguien con mayor criterio, consultas a diversos blogs ya que parece que los que escriben saben/sabemos más que el resto sobre cualquier cosa (nótese la ironía) o mediante análisis técnico ya que lo de pintar líneas es algo al alcance de todos.

Con todo ello tratamos de reducir nuestra ansiedad, pero no es más que aquel que trata de adivinar el futuro tratando de leer los posos del café. No sabemos si nuestras fuentes son fiables o no, ya que, aunque demos con alguien “que sepa”, puede que no conozca en profundidad la empresa en cuestión o el sector.

Nota: la diversificación en estos casos es absolutamente esencial, ya que disminuye la posibilidad de errores graves.

Hemos hecho un análisis sencillo por ratios comparables

Sabremos si:

  • En el momento de sus compras el precio era adecuado.
  • En el momento previo a esta noticia el precio seguía siendo adecuado o si se había puesto caro.

Esto nos vale al menos para tener una guía de qué hacer en momento de estabilidad del negocio.



Sin embargo, no sabremos qué hacer ante una amenaza en el cambio de retribución por el lado de la regulación (que es el mayor riesgo en una empresa de este tipo). Si se materializa dicho cambio no sabremos calcular cómo quedarán las futuras cuentas y conocer con ello si el precio actual es adecuado o no.

Hemos hecho un análisis avanzado

En este caso estaremos en una situación mucho mejor:

  • Podremos cuantificar la amenaza que supone el recorte de retribución propuesto por la CNMC.
  • Sabremos aproximar cómo quedarán sus cuentas anuales si dicho recorte se materializa en 2021.
  • Sabremos ver no sólo el impacto en ventas, sino también si dicho recorte se aminora con menores gastos o si baja directamente a resultados (por ejemplo si la empresa tiene elevados gastos fijos).
  • Sabremos si los ratios de deuda van a empeorar y si eso les va a suponer un mayor coste de financiación que amenace aún más las cuentas. En caso de que eso ocurra, es muy probable que los gestores tomen la decisión de recortar el dividendo para llevar su ratio DeudaNeta/EBITDA a valores razonables que les permitan financiación barata.

Aquellos que hayan hecho este análisis avanzado sabrán aplicar un ratio adecuado a dicho escenario y por tanto tendrán un criterio propio para saber si el precio actual es adecuado en caso de que dicho escenario se materialice, si el mercado se ha pasado de frenada porque ha entrado en pánico de forma irracional o si en caso de que se materialice aún le queda recorrido de bajada.

Es más, si el análisis avanzado está modelizado (debe estarlo) y conoce la empresa, puede aplicar el modelo según sale la noticia y tomar su decisión de qué hacer en los primeros momentos en los que salta la noticia… aprovechando para vender de los primeros o sabiendo si es una oportunidad de compra en pánico.

En esta sección aprenderemos…

Este ejercicio es extenso porque pretendo hacerlo muy didáctico, pero no tiene mayor aspiración que el de realizar una mera aproximación a un análisis sencillo y empleando sólo un par de ratios útiles. No sé si en un futuro esto se materializará en algo más, pero hoy por hoy este es el alcance.

En los siguientes artículos explicaré mis ratios preferidos y cuál es su utilidad:

Si queréis dar vuestra opinión, explicarnos vuestra experiencia o hacer alguna consulta… usad este hilo del foro que hemos creado para que todo el debate quede agrupado.



También puedes ir a la siguiente sección y entender el ratio EV/EBITDA o volver al inicio de la sección de valoración de empresaspulsad en este enlace.

Sed buenos…. si podéis. Álvaro Musach.