Inversión ética¡Hola, cazadividendos! ¿Donde está el límite de nuestras inversiones? Ya es suficientemente complicado escoger buenas empresas, con un negocio que entiendo, una barrera de entrada alta, sin deuda, con buenas perspectivas y un dividendo creciente. ¿Tengo que preocuparme además de si su negocio es negativo en algún aspecto? ¿Debo mirar si su producto es perjudicial para las personas, si respeta el medio ambiente al fabricarlo, si es justo con sus empleados o si utiliza la explotación infantil para reducir sus gastos de fabricación? ¿O por el contrario asumimos que todas las empresas fallan en alguno de estos puntos y escogemos sólo en base a criterios de inversión? O dicho de otra manera ¿tienes líneas rojas a la hora de elegir en qué inviertes? Y una vez has invertido, ¿qué hay de los impuestos? ¿Todo vale, siempre que sea legal, o la ética te impediría algún movimiento para reducir los impuestos?



En el fondo, comprar acciones de una empresa es ayudarle a financiarse. Por lo tanto, si no estamos de acuerdo con la actividad de la empresa, invertir en ella no tiene sentido. La cuestión es que, si nos pasamos de exigentes con el comportamiento de las empresas, es posible que nos quedemos casi sin acciones que comprar. No podremos comprar:

  • Tabacaleras (Philip Morris, Altria, Imperial Brands o British American Tobacco) porque el tabaco mata.
  • Empresas de bebidas alcohólicas (Diageo, Pernord Ricard, Anheuser Busch Inbev o Heineken) porque el alcohol es adictivo.
  • Petroleras (Exxon, Chevron, BP, Royal Dutch Shell o Repsol) porque el petróleo es muy contaminante.
  • Mineras (BHP Billiton o Rio Tinto) porque sus desastres laborales provocan muchas muertes.
  • Cadenas de comida rápida (McDonalds o Burger King) porque sus productos contienen muchas grasas y provocan enfermedades cardiovasculares.
  • Empresas de refrescos (Coca-Cola o PepsiCo) porque sus productos contienen mucho azúcar y provocan obesidad.
  • Constructoras (Ferrovial, ACS o Sacyr) porque especulan con la vivienda y hacen que suban los precios artificialmente, impactando directamente en el bienestar de la gente.
  • Eléctricas y Gasistas (Iberdrola, Endesa o Gas Natural), por las puertas giratorias y conseguir fijar precios abusivos a cambio de favores políticos.
  • Bancos (Santander, BBVA, Bank of America, Wells Fargo o Bank of Nova Scotia) porque se aprovechan de la gente, son los causantes de la crisis y encima luego los rescatan con nuestro dinero.
  • Empresas acusadas de explotación infantil, como Nike, Archer Daniels Midland, H&M, Inditex o McDonald’s.
  • Empresas que tienen denuncias por no respetar los derechos laborales, como Wal-Mart, Apple o Amazon.
  • Farmacéuticas (Pfizer, Teva, Novartis o Roche), por la experimentación con animales y los precios abusivos de los medicamentos hasta que finalizan las patentes.
  • Armamentísticas (Lockheed Martin, por ejemplo), porque sus productos se utilizan para matar gente.

¿Evitar pagar impuestos de manera legal es ético?Pero, aparte de en los activos en los que inviertes, la ética también está presente en otros aspectos de la inversión. Uno de los más evidentes son los impuestos. Todo el mundo está obligado a pagar impuestos, pero es relativamente sencillo eludir todos o una parte considerable de ellos cambiando de residencia, constituyendo una empresa offshore o aflorando minusvalías de manera “artificial” para reducir la factura fiscal (luego volveremos sobre esto). Evidentemente no todo el mundo está en disposición de montar una empresa en el extranjero o cambiar su residencia para evitar pagar impuestos, pero la pregunta es: ¿Lo harías si el ahorro lo justificase y tus circunstancias te permitiesen hacerlo?

Finalmente, en los últimos años han aparecido entidades o productos financieros etiquetados con la palabra “ético” o “responsable”. Haremos un breve recorrido por ellos para conocer de su existencia y ver si tiene sentido integrarlos en nuestra estrategia de inversión.

Evitar inversiones poco éticas

Está claro que muchas empresas hacen cosas que no nos gustan, pero cada uno tiene una reacción diferente. Unos se guían exclusivamente por la rentabilidad, pero otros son muy tajantes y no invierten en determinados sectores porque su actividad está relacionada con algo que les parece intolerable. En el fondo, comprar las acciones de una empresa es financiarla, ser dueños de una parte de su negocio y obtener una parte de los beneficios de su negocio en forma de dividendos. No parece muy lógico si desapruebas su actividad, ¿verdad? A continuación revisaremos las empresas y sectores que tienen aspectos por los que podríamos decidir no invertir en ellas.



Sectores que atentan contra la salud de la gente

Todos los conocemos: tabaco, alcohol, comida con mucha grasa, dulces, etc… ¿Tiene sentido invertir en empresas cuyo negocio es claramente dañino para la salud de las personas? Aquí encontramos dos opiniones enfrentadas:

  • Sí, ¿por qué no? Quien quiera consumirlos allá él. Aquí nadie engaña a nadie. En las cajetillas de tabaco hasta poner que fumar mata.
  • No, muchas veces no puedes evitarlo: la presión social, los amigos, los medios de comunicación, etc… hacen que fumar o beber esté bien visto. Las prisas hacen que consumas algo rápido, que suele acabar siendo comida precocinada o alimentos con muchas grasas animales.

¿Inviertes en empresas que fabrican y comercializan productos dañinos para la salud de las personas?Al final, somos más o menos sensibles al daño que causan estos productos en función de nuestra experiencia. Es decir, es una cuestión de vivencias. Si alguien ha tenido en su entorno alguna enfermedad con el consumo de estos productos probablemente será mucho más tajante en cuanto a invertir en ellos. Dicen que un no fumador no puede entender la adicción del tabaco o un no alcohólico no puede entender la adicción al alcohol. Y si no lo ves como algo nocivo es posible que no te plantees dejar de invertir en empresas de esos sectores si sus números son buenos. Y en el otro lado, probablemente si has visto estas adicciones en primera línea no querrás invertir en estas empresas bajo ningún concepto.

Empresas con comportamientos poco éticos.

¿Es correcto invertir en empresas cuyos comportamientos son perjudiciales para las personas? No hablamos de sus productos, como en el apartado anterior, sino es su actitud respecto a la sociedad.

Posiblemente el ejemplo más claro son las empresas armamentísticas, que se nutren de conflictos entre personas y aumentan sus beneficios si hay guerras, por ejemplo. Aquí el producto en sí es malo, pero posiblemente lo sean en mayor medida los comportamientos de la empresa y de los gobiernos que la contratan para fomentar conflictos en áreas ya de por sí castigadas con pobreza y desastres naturales. Este sector no es muy habitual en las carteras de inversión y probablemente sea porque muchos inversores desaprueban su actividad.

¿Es ético invertir en empresas farmacéuticos?Las farmacéuticas son imprescindibles, eso nadie lo duda, pero mucha gente critica el hecho de que fijen precios excesivos para medicamentos que podrían salvar muchas vidas. La razón está clara: los costes de investigación y desarrollo de sus productos son muy altos y, cuando encuentran un remedio para alguna enfermedad, deben amortizarlo antes de que finalice la patente, y creo que son diez años. A partir de ese periodo el resto de farmacéuticas pueden fabricar otros medicamentos con el mismo principio activo. A mi particularmente este sector me produce sensaciones enfrentadas. Por un lado hay que fomentar que investiguen para encontrar las curas pero, si luego no les dejamos obtener beneficios por los resultados de su investigación, dejarán de investigar en el futuro. Pero, si pueden fijar el precio que quieran, mucha gente no tendrá acceso a las curas de sus enfermedades. ¿Qué hacemos entonces?



¿Y los bancos? Cláusulas abusivas, productos no apropiados para los clientes (como las preferentes), comisiones por respirar…. ¡Y encima hay que rescatarlos! Muchos inversores huyen de ellos, tanto porque consideran que el sector financiero no es apto para la inversión en dividendos como por las prácticas poco éticas hacia sus clientes. Un comportamiento muy parecido al de las energéticas, que obtienen favores normativos de los políticos a cambio de puestos en sus consejos de dirección. Muchos no entienden los constantes incrementos en el precio de la energía y lo achacan a las puertas giratorias.

Finalmente tenemos las empresas que provocan catástrofes ecológicas, por vertidos de sustancias contaminantes, como puede ser el petróleo o escapes en centrales nucleares. Son accidentes, pero eso no quita  que la actividad de la empresa es realmente la causante del desastre y que por muchas medidas preventivas que la empresa tome es difícil evitarlos todos. Y eso sin contar con que estas medidas cuestan dinero y la empresa lo que quiere es el máximo de rentabilidad. ¿Invertirás en empresas que maltratan el mundo en el que vives?

Empresas que no tratan bien a sus trabajadores

Por desgracia cada vez más habitual: sueldos míseros, jornadas maratonianos, medidas de seguridad insuficientes, contratos cortísimos, etc… Cuando vemos este tipo de condiciones laborales pensamos que están reservadas para las fábricas que las grandes empresas se llevan a países con pocos recursos, pero cada vez están más presentes en nuestro entorno. Muchas empresas multinacionales crean centros de producción en zonas desfavorecidas económicamente dentro de nuestro país. Al no haber trabajo, la gente que quiere quedarse a vivir en esa zona en vez de irse a las grandes ciudades tiene que aceptar esas condiciones.

¿Es ético invertir en empresas que no respetan los derechos de sus trabajadores?Todo esto puede parecer una exageración y realmente es complicado que nuestro país se llegue a niveles de explotación como en otros países donde casi no hay control sobre estos temas, pero en nuestro entorno hay verdaderos gigantes que realmente explotan a sus trabajadores. Eso sí, cuando se llevan la producción al tercer mundo es cuando aparece el verdadero drama humano, con casos de explotación infantil, accidentes laborales gravísimos o condiciones laborales realmente extremas. Evidentemente estas empresas consiguen muchos beneficios gracias a los bajos costes de producción, pero esos costes son bajos porque se explota a los trabajadores.

¿Invertirías en una empresa con estas prácticas? Es más ¿comprarías sus productos?

Fiscalidad

La fiscalidad es una variable muy importante que afecta directamente a la rentabilidad. A mayor tributación menos beneficios. Por lo tanto, cualquier medida que pueda reducir los impuestos que pagas mejorará tus rentas. Y siempre hay medidas legales para reducir tu factura fiscal. Por ejemplo:



  • Actualmente contamos con los planes de pensiones (que reducen la base imponible en el IRPF y están exentos en el impuesto del patrimonio.
  • La vivienda habitual no tributa en el impuesto del patrimonio.
  • En el pasado la hipoteca de la vivienda habitual desgravaba en la declaración de renta. Los que tienen hipotecas anteriores a 2013 pueden continuar desgravando por ella.
  • Aflorar minusvalías para compensar las plusvalías y ahorrarte la tributación del importe compensado.

Hasta ahí perfecto. Nadie pone en duda utilizar las herramientas evidentes para reducir la factura fiscal. Pero cuando tomamos medidas más drásticas y menos habituales, muchas son las voces que dicen que no son éticas, porque el único objetivo es no pagar impuestos que acabarían redundando en mejores servicios para todos.

Offshore

El más controvertido es utilizar algún mecanismo offshore. Constituir una empresa offshore en un país sin impuesto de sociedades podría ser una manera. Mucha gente lo ve como una argucia ilegal para no pagar impuestos, porque la empresa no tiene una actividad económica real, pero es perfectamente viable constituir una empresa para gestionar el patrimonio de una persona.

Otra cosa es que sea rentable hacerlo, porque los costes de constitución o mantenimiento pueden ser muy elevados, o que la empresa se constituya con patrimonio de dudosa procedencia. En este último caso ya no estamos hablando de intentar pagar menos impuestos sino de ocultar dinero conseguido por métodos ilícitos.

¿Es ético utilizar mecanismos offshore para reducir la tributación?¿Es aceptable constituir una empresa o sociedad en el extranjero para beneficiarte de una fiscalidad más ventajosa? ¿Es ético seguir disfrutando de los servicios públicos españoles si continuas viviendo en España y has constituido una sociedad offshore? Teóricamente sólo tributarías en IRPF por el dinero que cobrases realmente de esa sociedad, pero seguirías pagando IVA, transmisiones, IBI, impuesto de circulación, etc… Es decir, continuarías viviendo y pagando todos los impuestos al consumo y por tus propiedades particulares, pero tu sociedad estaría establecida en un lugar donde tributase muy poco y lo que se quedase dentro tributaría muy poco.

Otra opción sería cambiar de domicilio fiscal a un país donde no se pague IRPF o se pague muy poco. Hablamos de cambiar realmente de domicilio por lo menos 183 días al año y dejar de ser residente fiscal español. Los casos de deportistas que han cambiado de domicilio fiscal y luego la Agencia Tributaria les ha reclamado todo lo que no habían tributado es precisamente porque el cambio de domicilio era ficticio y realmente seguían siendo residentes fiscales españoles.

¿Es ético irte a otro país para pagar menos impuestos? En Portugal no se paga por rescatar los planes de pensiones, por ejemplo, y hay muchos países con un impuesto sobre la renta más bajo que el nuestro.



Cambiar de domicilio

¿Es ético cambiar de domicilio para eludir impuestos?La otra opción es cambiar de domicilio dentro de nuestras fronteras. Los beneficios son muchos. El primero y más evidente es que si te mudas a un sitio más barato dispondrás de más dinero para vivir. Pero a nivel de impuestos hay mucha tela que cortar, porque muchos impuestos dependen de la comunidad en la que resides fiscalmente. Es decir, las bonificaciones en ciertos impuestos, los importes exentos y los tipos a aplicar dependen de donde vivas. Los más importantes, como hemos hablado otras veces, son el de sucesiones y el de patrimonio. Es decir, cuando tu patrimonio alcanza un cierto volumen es razonable pensar en vivir en otro lugar para tributar menos por él en vida y para tributar menos por él cuando se transmita a tus herederos.

Pero los impuestos tienen un objetivo teórico básico, que es la redistribución de la riqueza y una mayor justicia social. ¿Tiene sentido irte para no compartir tu prosperidad con tus vecinos? O mejor dicho ¿es ético irte para no compartir tu prosperidad con tus vecinos?

Aflorar minusvalías ficticias.

Aflorar minusvalías no provoca ningún problema ético, pero me gustaría explicar mi caso como ejemplo de que la ética es algo muy subjetivo. Al vivir en Cataluña estoy casado en régimen de separación de bienes. Eso significa que el patrimonio de mi mujer y el mío está separado. Lo que ella compra con su dinero es suyo y lo que compro yo con el mío.

¿Qué ocurre si una empresa de mi cartera que nos interesa mantener para toda la vida (la mayoría) tiene una corrección muy importante? Pues que la vendo y mi mujer la compra con su dinero. El resultado es que globalmente seguimos manteniendo la empresa y es una operación completamente legal. No hablo de venderla y con el dinero obtenida comprarla a su nombre. Eso sí sería ilegal porque sería una transmisión sin tributar. ¿Qué gano con esta operación? Que he aflorar minusvalías en mi cartera y esas minusvalías me servirán para compensar otras plusvalías y tributar menos.

Para mi no hay duda: es completamente legal y completamente ético, porque yo vendo una posición y mi mujer compra la misma posición con dinero suyo. Pero cuando lo expliqué en el blog hace unos meses más de una persona lo veía moralmente inaceptable, porque aprovechaba una debilidad del sistema para tributar menos. Y ya sabemos que Hacienda somos todos. ¿Tú que opinas?

Utilizar entidades y productos financieros éticos

Finalmente me gustaría destacar que hay entidades y productos que se rigen por unos criterios de inversión basados en la ética. Muchas veces les pillan en un renuncio, porque al ser la ética algo tan subjetivo, es difícil contentar a todo el mundo, pero en términos generales cumplen con su propósito. La entidad más conocida posiblemente es Triodos Bank, pero seguro que hay muchos más. También hay fondos de inversión que intentan seguir estos criterios éticos.

No es el objetivo de este artículo revisar la oferta de entidades y productos éticos, pero sí quería comentar de su existencia, por si algún lector es cliente y nos puede contar su experiencia.



Conclusión

La ética es algo muy subjetivo. Una misma empresa puede ser una inversión aceptable para una persona e intolerable para otra. Hay gente que sólo mira la rentabilidad mientras otros están convencidos de que no todo vale. La idea de este artículo era hacer un breve recorrido por los aspectos que pueden marcar una inversión como ética o no, pero la verdadera riqueza vendrá en tus comentarios.

¿Tienes empresas o sectores prohibidos por las actividades que realizan? ¿Tienes en cuenta la actitud de una empresa hacia la sociedad antes de invertir en ella? ¿Miras como tratan a sus trabajadores, si respetan el medio ambiente o si los productos que fabrica provocan enfermedades? ¿Y qué opinas de los impuestos? ¿Todo vale, dentro de la legalidad, para rebajar la tarifa fiscal o hay operaciones que no haríais bajo ningún concepto?

¡Que tengas buena caza!

Y si quieres saber más…

Si quieres saber más sobre la estrategia de inversión en dividendos lee esta página. Y si prefieres entrar en profundidad en algún aspecto concreto aquí tienes artículos más específicos sobre la estrategia.

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