Los planes de pensiones en una estrategia de inversión en dividendos para conseguir la independencia financiera¡Hola, cazadividendos! En este artículo revisamos la fiscalidad de los planes de pensiones y veremos por qué usarlos y en qué situaciones nos interesará utilizar este vehículo de inversión. Todo esto, con la reglamentación actual, que ya sabemos que puede cambiar en cualquier momento. Sea como fuere, lo cierto es que actualmente es un instrumento muy interesante si tus ingresos del trabajo son altos y si prevés que se reduzcan drásticamente en algún momento. Eso ocurrirá teóricamente cuando empieces a cobrar la pensión del Estado, ya que la tasa de sustitución (pensión vs último sueldo) cada vez será mayor. Pero también pasará si te quedas sin empleo en algún momento o si dejas de trabajar voluntariamente porque tienes suficientes rentas del ahorro. Y para eso estamos en esto, ¿no?



Para valorar el uso de los planes de pensiones como parte de una estrategia que busca la independencia financiera hoy revisaremos las consecuencias fiscales tanto de la aportación al plan como del rescate de la misma. Entender cómo funcionan es fundamental para ver si los incorporamos (y en qué medida) a nuestra estrategia

Fiscalidad de las aportaciones a planes de pensiones

Para ver cómo aprovechar la desgravación de las aportaciones a planes de versiones haremos una simulación.Para hacer esta simulación volveremos a utilizar el programa de ayuda de la Agencia Tributaria de 2014. El tratamiento fiscal puede cambiar cada ejercicio, pero en general son cambios suaves que afecta al importe máximo de la aportación o a la manera de rescatarlo. El objetivo es calcular el importe de la desgravación para cada par salario bruto anual vs aportación anual a planes de pensiones.

Desgravación e ingresos del trabajo

Simulación sobre la desgravación de las aportaciones a planes de pensiones en función de las rentas del trabajoPara el ejercicio utilizaremos salarios entre 0 y 100.000 € y aportaciones entre 0 y 8.000 €, que es la aportación máxima desgravable en 2015 y 2016. Estos números pueden cambiar en futuros ejercicios, por las variaciones de tramos y tipos impositivos, pero para hacernos una idea ya nos vale. Los tramos de salario marcan los tramos de tributación y, por lo tanto, de desgravación. Por poner un ejemplo, en la siguiente tabla puedes ver el cambio entre 2014 y 2016. Como puedes ver, se han reducido el número de tramos de siete a cinco y se han movido los importes que los delimitan y, además, se ha reducido el tipo de cada tramo.

Comparativa entre la escala general en 2014 y 2016
En términos cualitativos, el comportamiento será el mismo, pero en 2016 la desgravación será menor que en 2014, precisamente porque la tributación será menor.



A continuación el resultado del ejercicio. La primera tabla muestra el importe de la desgravación en función del salario y la aportación realizada. La segunda muestra el porcentaje de la desgravación respecto a la aportación realizada, es decir, la rentabilidad obtenida por la aportación:
Importe de la desgravación por aportaciones a planes de pensiones en 2014

Porcentaje de la desgravación por aportaciones a planes de pensiones en 2014 o rentabilidad de la aportación
Las conclusiones son muy evidentes y, por qué no decirlo, muy previsibles:

  • La primera, que cuanto mayor es el salario más interesa hacer aportaciones porque la desgravación será mayor.
  • La segunda, que la desgravación es muy golosa: no hay muchas inversiones que proporcionen entre un 25% y un 47% de rentabilidad en un periodo que puede ir de los cuatro meses a los dos años. Ese será el tiempo que transcurrirá entre la aportación, que puede ser durante todo el año, y la declaración de renta de ese ejercicio, que empieza en abril del año siguiente aproximadamente, pero que puede demorar la liquidación hasta final de año…

Evidentemente esta desgravación puede ser un mero diferimiento, como veremos posteriormente, o realmente un ahorro así que cada uno deberá analizar su situación personal y, en función de ella, decidir si es un instrumento adecuado o no para su estrategia. Luego volveremos sobre este punto.

Importancia de la desgravación

La desgravación te proporciona una buena rentabilidad inicial

Rentabilidad inicial de la inversión: entre un 25% y un 47%. A esta rentabilidad habría que añadirle los obsequios que las entidades te suelen dar por contratar o traspasar planes. Mi banco me da un 3% con el único requisito de que ese importe siga en la misma gestora y con un plan que cobre más de un 1% de comisión. Es decir, puedo traspasar a cualquier plan de mi entidad que me cobre más de un 1% (que son todos los planes prácticamente). Para mi es más que suficiente, porque me permite una gestión correcta de mis planes.

A este punto no se le suele dar la importancia real qué tiene. Se habla mucho de ahorro pero no de inversión. Imagínate que:


  • Inviertes 8.000 € en planes de pensiones y te devuelven 4.000 € al hacer la declaración de renta.
  • Al año siguiente inviertes otros 8.000 € pero 4.000 € vienen de la desgravación del año anterior. Y te volverán a devolver 4.000 € al hacer la declaración de renta.
  • Al año siguiente lo mismo: inviertes otros 8.000 € pero 4.000 € vienen de la desgravación del año anterior. Y te volverán a devolver 4.000 € al hacer la declaración de renta.

Es decir, en el tercer año habrás invertido 16.000 € pero tendrás realmente, sin contar cómo evolucione el plan, 24.000 €. El cuarto año habrás invertido 20.000 € pero tendrás 32.000 €…

Vale la pena pensar un poco sobre esto… Si escoges una serie de planes con una rentabilidad razonable y tienes controlado cómo hacer el rescate tributando poco, esta aportación “gratis” del 50% de lo que aportes cada año es un catalizador importantísimo para tu patrimonio en planes.

O una buena rentabilidad anualizada

Si prefieres verlo en términos de rentabilidad anualizada. Imaginemos que nuestro horizonte de inversión son diez años. En este caso, puedes interpretar la desgravación y el regalo en efectivo, que suelen dar las comercializadoras por contratar en las campañas y suele ser alrededor de un 3%, como una rentabilidad distribuida en esos diez años.

  • Como mínimo (25% + 3%)/10 + rentabilidad anual = 2,8% + rentabilidad anual.
  • Como máximo (47% + 3%)/10 + rentabilidad anual = 5% + rentabilidad anual.

A primera vista, y a poco que acertemos con la elección de la cartera de planes, no parece una mala situación de partida.

Traspaso de planes de pensiones

Otro punto importantísimo de la fiscalidad de los planes es que los traspasos no tienen consecuencias fiscales. Mientras no los rescates no tendrás que pagar nada a la Agencia Tributaria, independientemente de que tengas plusvalías respecto al capital que invertiste.

Y además la mayoría de depositarios no te cobran nada por hacer los traspasos. Es más, suelen hacer promociones para que les traspases tus planes, así que, bien usados, los traspasos pueden ser pequeños empujoncitos de rentabilidad.



Rescate de planes de pensiones

El rescate de los planes de pensiones es parte fundamental de la estrategia de inversión utilizando estos productosEstá claro que este es el punto crucial para de los planes de pensiones. Es muy importante que examines tu situación y valores si te convienen o no. Actualmente los planes de pensiones tributan como rentas del trabajo, es decir, cuando los rescatemos se sumarán a nuestro salario, pensión o rentas de alquiler. El argumentario que los bancos nos sueltan cuando llega cada final de año se basa en que la contingencia normal para rescatar un plan de pensiones es la jubilación y, la mayoría de gente, en esa situación, sólo cobrará la pensión, que será menor que el salario que la generó. Y eso se traducirá en que la tributación al rescatar el plan será menor que la desgravación que obtuviste en el momento de hacer las aportaciones.

Pero hay situaciones poco habituales, que son precisamente las que convierten los planes de pensiones en instrumentos de inversión muy atractivos o en inversiones ruinosas.

Rescate antes de la jubilación

Pero no siempre es así. Por ejemplo, recientemente se previó la posibilidad de rescatar los planes cuando se cumplan los diez años desde que se realizó la aportación, siempre a partir de 2025 y con los límites que decida el gobierno de turno. Si esto se acaba confirmando y rescatamos los planes utilizando esta posibilidad, el importe rescatado se sumaría a las rentas del trabajo.

En esta situación, si estás trabajando (lo normal), seguro que perderás la desgravación obtenida y, posiblemente, bastante más. Pero si no estás trabajando, por desempleo o porque has decidido vivir de tus dividendos, podrás cobrarlos poco a poco beneficiándote del hecho de no tener otras rentas del trabajo.

Más base imponible en el momento de jubilarse

Otro ejemplo: tengo un compañero de trabajo que cada año hace aportaciones a planes de pensiones y, además, tiene fe ciega en las inversiones inmobiliarias. Su estrategia para la jubilación es pensión + planes + alquileres. Siempre dice que cuando acabe de pagar el apartamento se meterá en otro piso y que, cuando se jubile tendrá varios alquileres. Con este escenario seguro que la tributación por el rescate de los planes sea mayor que la desgravación que obtiene actualmente.

Aún así, en su caso es una buena idea invertir en planes de pensiones, porque lo que no invierte en sus hipotecas se lo acaba fundiendo 🙂  Aprovecho este segundo ejemplo para hablar de los alquileres. El que tenga la suerte de cobrar el alquiler por un inmueble tributará por él como si de un salario o pensión se tratase, con lo cual debe tenerlo en cuenta cuando piense si le interesa invertir o no en este producto.



Planificación fiscal de la herencia

Un punto a tener muy en cuenta es cómo tributan los planes de pensiones en el impuesto de sucesiones. Cuando fallece el titular de un plan de pensiones sus herederos no pagan por él en el impuesto de sucesiones. El plan de pensiones quedará a su nombre y, a partir de ese momento podrán elegir el momento del rescate, exactamente igual que si las aportaciones las hubieran hecho ellos y con las mismas consecuencias fiscales.

Esto lo convierte en un buen instrumento para traspasar patrimonio sin coste, especialmente si el heredero (imagínate tu hijo pequeño que aún no trabaja) tiene pocas rentas del trabajo y puede ajustar la tributación.

Conclusión

La independencia financiera es mucho más segura si se fundamenta en diferentes estrategias, fuentes de ingresos y productos, como los planes de pensionesLos planes de pensiones no son buenos o malos, y es tarea nuestra valorar los diferentes instrumentos que tenemos a nuestro alcance para acercar la independencia financiera. La principal ventaja de los planes es que desgrava y que esa desgravación la puedes poner a trabajar inmediatamente para hacer crecer la bola de nieve. El problema es que cuando los rescates tendrás que tributar por ello pero, si la legislación no cambia y no tienes otras rentas del trabajo (por ejemplo si vives de tus dividendos), podrás rescatarlos de manera escalonada, por ejemplo 150 € o 200 € al mes, sin tributar o con una tributación muy baja.

¿Usas planes de pensiones como parte de tu cartera de inversión? ¿Te parece un instrumento adecuado? ¿Conocías las particularidades en cuanto al rescate y al tratamiento en el impuesto de sucesiones?
¡Que tengas buena caza!

Y si quieres saber más…

Si quieres saber más sobre invertir en planes de pensiones lee esta página. Y si prefieres entrar en profundidad en algún aspecto concreto aquí tienes los artículos dedicados a ellos.

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