¡Hola, cazadividendos! La diversificación es uno de los temas que más controversia genera entre los inversores buy&hold. Qué acciones comprar y cuántas acciones comprar. Unos prefieren centrarse en el mercado nacional hasta que la cartera de inversión alcance un cierto importe. Otros, sin embargo, prefieren crear la cartera de valores comprando acciones de empresas de diferentes mercados, eliminando el riesgo geográfico desde el inicio. Hoy hablaremos sobre todas estas cuestiones pero nos centraremos en el número de empresas recomendadas. La teoría dice que una cartera concentrada tiene más riesgo pero que una cartera muy diversificada tendrá una rentabilidad muy parecida al índice. ¿Riesgo o rentabilidad? ¿Cuántas empresas debe tener una cartera que nos permita vivir de los dividendos sin sobresalto?
Yo particularmente empecé centrándome en el mercado nacional, pero ahora opino que es mejor diversificar desde el principio y comprar las mejores empresas independientemente de donde estén, aprovechando las oportunidades que el mercado nos ofrezca en cada momento. Pero para escoger las mejores empresas es necesarios tener claro el número de valores final. No es lo mismo que nuestro objetivo sean diez que treinta que cincuenta empresas. Si hay oportunidades en un determinado sector y tu cartera final tendrá cuatro empresas por sector, comprarás de manera diferente que si tu cartera final sólo tiene una empresa por sector.
Para entrar en materia…
¿Qué opinan los buenos sobre el número de acciones recomendadas en cartera?
Algunos de los mejores inversores del mundo, como Charlie Munger y Warren Buffett, han sido capaces de tener éxito en sus inversiones utilizando una cartera de valores muy concentrada. Está claro que estos dos saben cómo crear una cartera de inversión rentable y optan claramente por un número de acciones recomendadas bajo. Su razonamiento es que los inversores que están dispuestos a esforzarse de verdad en obtener rentabilidad de sus inversiones deberían emplear su dinero en sus mejores ideas. Rebatir esto a estos dos monstruos de la inversión es complicado, porque sus resultados les avalan, pero no todos (o por lo menos yo no) tenemos su habilidad e intuición.
¿Cuantas acciones de empresas diferentes tiene la mayoría?
Hace un par de años leí una encuesta que hicieron en Morningstar sobre el número medio de valores en una cartera de inversión con filosofía dividend growth investing. La he estado buscado y no la he podido encontrar, pero si alguien la tiene localizada y pone el enlace en los comentarios, lo añado al artículo. Me parece recordar que el resultado fue que el número medio era de 29 acciones. Supongo que ese número es válido para los inversores estadounidenses, que tienen a su disposición brokers muy baratos y compran con mucha frecuencia. La consecuencia es que en los blogs anglosajones no es extraño ver carteras de inversión de sesenta o setenta valores, así que es normal que la media salga tan alta.
¿Y cuántas empresas de media tienen nuestras carteras de valores?

Ventajas de crear una cartera de acciones diversificada
Aumentar el número de empresas limita el riesgo

Muchos inversores hablan de no tener más del 10% de su cartera en una empresa. En mi opinión ese «10» es un porcentaje simbólico, escogido más por lo bonito del número que por una razón objetiva. Lo que es innegable es que si cada empresa representa un 10% del total invertido o del total del dividendo cobrado, una suspensión o recorte del dividendo o una ampliación de capital afectará mucho más que si representa el 4%. Luego está la categorización de los riesgos. Hay riesgos inherentes a la inversión en sí y riesgos en función del bien invertido y su contexto.
Tipos de riesgo
Riego no diversificable
También conocido como riesgo sistémico o riesgo de mercado. El riesgo no diversificable está asociado con todas las compañías y las causas son cosas como la inflación, los tipos de interés, la estabilidad política, los tipos de cambio y las guerras. Este tipo de riesgo no es específico de una empresa, industria o sector particular y no puede ser eliminado o reducido a través de la diversificación. Lo único que puede hacerse es aceptarlo.
Riesgo diversificable
También conocido como riesgo no sistémico, es específico de una empresa, industria, sector, país, mercado o economía. Puede ser reducido mediante diversificación. Las fuentes más habituales de riesgo no sistémico son el riesgo de negocio y el riesgo financiero. Si invertimos en diferentes negocios conseguimos que diferentes acontecimientos o hechos no afecten por igual a todos ellos. En el hilo que comentaba antes explicaban que:
- Con 20 acciones de empresas diferentes se cubre el 90%
- Con 30 empresas se cubre el 97%.
- Con 50 empresas se cubre el 99%.
Mayor estabilidad de la renta

Y que conste que a mi me pasó con Kinder Morgan, pero afortunadamente en aquel momento ya contaba con unas 30 empresas diferentes en cartera, la que más pesaba no superaba el 8% y Kinder Morgan, a pesar de ser uno de los pesos pesados, representaba en aquel momento un 5%.
Inconvenientes de la diversificación
Reducción de la rentabilidad
Si fuésemos capaces de identificar el negocio más rentable, la elección óptima sería invertir todo nuestro capital en ese negocio. El problema es que la mayoría no somos capaces de identificar con la suficiente seguridad las mejores empresas. Eso requiere conocimiento, experiencia y meticulosidad en el análisis de la información que nos llega, que no siempre es toda la que debería ser ni llega con la claridad necesaria.
Los grandes inversores (Warren Buffet, por ejemplo) juegan con ventaja. Tienen todo el tiempo del mundo para pensar, pueden contratar a los mejores para hacer estos análisis o profundizar una vez ellos han hecho el análisis inicial y, por si fuera poco, su posición les da la posibilidad, por ejemplo, de hablar con los CEOs de las empresas que les interesan y obtrener la información de primera mano. Los mortales tenemos que conformarnos con hacer nuestros análisis con la información que nos llega de la empresa o usar el de algún analista de confianza. Internet pone al alcance de todo el mundo estos análisis a través de blogs y páginas web y nuestra labor es identificar los de confianza. Pero hay que andarse con mucho ojo: por muy bueno que sea el analista, cometerá errores.
Dificultad de seguimiento en carteras de inversión con muchos valores

El cobro de dividendos
Cada empresa decide cómo retribuye a sus accionistas, pero normalmente las empresas de un mercado suelen hacerlo de la misma manera. Así, en el Ibex y en Reino Unido la mayoría opta por dos pagos, en Estados Unidos se suele pagar cuatro veces al año y en Europa muchas optan por un único pago. Luego hay excepciones, por supuesto. Los bancos españoles, por ejemplo, suelen hacer cuatro pagos al año y Realty Income paga su dividendo mensualmente.
De esta manera, una cartera con ocho empresas españolas, ocho europeas, ocho británicas y ocho estadounidenses cobraría unos 72 dividendos al año. Cada uno con su fecha de ex-dividend, su fecha de registro y su fecha de pago. Un buen seguimiento implica entrar en los brokers de manera periódica para comprobar que no hay errores en el pago.
Revisión de resultados y planes estratégicos
En el ejemplo anterior, 32 empresas nos «obligarían» a perder un montón de horas revisando sus resultados y planes de futuro. O no. Todo depende de cómo te plantées la inversión. Está claro que lo óptimo es revisar los resultados, pero también es cierto que mucha gente lo hace por ti. Si no has escogido empresas demasiado exóticas, verás como muchos bloggers diseccionan las presentaciones de resultados de las empresas que llevan en cartera. De hecho, yo no lo hago porque sería volver a explicar lo que otros ya hacen muy bien y eso no aporta valor.

Otra opción es utilizar alguna aplicación de móvil en la que se muestren las noticias como Stocks Tracker Real Time o registrarse en Seeking Alpha y configurarse una cartera con los valores en seguimiento. De esta manera podremos ver las noticias publicadas que tengan que ver con nuestras empresas. Aquí tenéis un ejemplo para Johnson&Johnson y Procter&Gamble. Esta opción es muy recomendable para valores estadounidenses porque se publican muchos artículos sobre ellos:
Opciones de diversificación
El número de valores en una cartera de acciones de empresas debería ser una parte importante del plan de inversión y estar definido desde el principio. Cuando empezamos a invertir deberíamos preguntarnos qué acciones comprar o mejor dichó qué acciones me gustaría tener en mi cartera una vez la dé por cerrada. Eso no significa que no pueda cambiar, pero el número de valores marcará, y mucho, la elección de las empresas que integrarán nuestra cartera. Si mi cartera de inversión tiene diez valores, por ejemplo, no compraré cuatro empresas de un mismo sector, pero si apunto a una cartera de treinta acciones sería incluso recomendable para no exponerme a los resultados de una sóla.
Sin entrar en la calidad de las empresas o en cuál comprar primero… ¿Por qué tener sólo Mapfre si podemos combinarla con Munich RE, Aflac o AXA? ¿Por qué tener sólo Repsol si podemos complementarla con Exxon, BP o Royal Shell? ¿Por qué sólo Telefónica si podemos comprar AT&T, Vodafone o Verizon? Si nos decantamos con una cartera con pocos valores, lo razonable es escoger la mejor empresa de cada sector y comprar sólo esa, para dedicar el resto de posiciones a cubrir otros sectores y evitar que un problema con un sector determinado nos afecte demasiado. Este razonamiento es válido para comprar empresas de diferentes divisas o geografías. Cuantos menos valores queramos tener en cartera más cuidadosos deberemos ser con el proceso de construcción de la misma.
Evidentemente, opciones para diversificar hay muchas: aumentar el número de acciones, utilizar fondos indexados o ETFs, utilizar fondos de autor, etc… pero creo que las configuraciones más típicas son las siguientes.
Cartera de acciones en torno a diez valores

El otro tipo de inversor escoge las mejores empresas según su criterio y las va a buscar allí donde estén. Aquí el esfuerzo para escogerlas será mucho mayor. No es lo mismo escoger las diez mejores empresas del Ibex que las diez mejores del mundo. Mejores según su criterio, insisto. ¿Por dónde empiezo? Los que optan por este tipo de cartera de inversión argumentan que a partir de diez o doce valores, la seguridad que añades a tu inversión no compensa la pérdida de rentabilidad al añadir empresas que no has estudiado suficientemente o que no tienen el nivel de calidad necesario, pero parece complicado escoger 10 empresas que nunca venderás. Eso implicaría que siempre funcionan mejor que el resto. Otra cosa es que la venta sea parte de la operativa y estés dispuesto a hacer cambios. En cambio, con una cartera de valores con más posiciones valores puedes «tolerar» que alguna de ellas no se comporte tan bien como el resto.
Por cierto… ¿Eres tú uno de los friquis que ha contado si en la foto había exactamente diez perros?
Cartera de valores en torno a treinta empresas
Aquí se sobreentiende que se incluyen valores extranjeros. Yo estoy en este grupo. Mi cartera de acciones modelo debería tener representación, si no de todos los sectores, por lo menos sí de la mayoría. Posiblemente acabe eliminando a los bancos, pero de momento siguen estando presentes. Con treinta valores puedes tener las mejores empresas de cada sector y dormir muuuuy tranquilo.

Por cierto, en este caso, si te has dedicado a contar perros para ver si había treinta, te has descontado varias veces y, aún así, lo has vuelto a intentar…. lo de friqui se queda corto 🙂
Cartera de valores sin límite de empresas
Este apartado no lo había incluído inicialmente en el artículo, pero parece una opción con bastante aceptación entre los lectores, así que la añado. La idea es no prefijarse un número de empresas y simplemente ir comprando las empresas válidas para la estrategia que estén a aprecios atractivos. De esa manera, podemos encontrarnos con carteras ultra-diversificadas, de 60, 70 o 100 valores, al estilo de los dividend growth investors estadounidenses.
Las ventajas de este tipo de cartera son el poco peso de cada empresa, que reduce mucho la dependencia con los ingresos provinientes de cada una de ellas, y la uniformidad en los ingresos cada mes. Por contra, el seguimiento es más costoso.
Cartera de fondos de inversion y/o ETFs
Cuando el número de empresas en cartera crece está claro que aceptas unas reducción en la calidad. No todas las empresas son igual de buenas y si incluyes más, aceptas que entren empresas con peores pespectivas. Podemos discutir si eso pasa con treinta o con sesenta empresas, pero está claro que a partir de un cierto nivel igual tiene sentido pensar en fondos de inversión, sean indexados, como comentábamos en el punto anterior, o gestionados. Estos instrumentos permiten una diversificación muy alta desde la primera aportación pero tienen dos problemas.
Por un lado, los indexados «se comen» las malas empresas del índice. Yéndonos al extremo de un índice con pocas empresas, como el Ibex, si utilizásemos un fondo indexado estarías aceptando el alto peso de los bancos en él. El otro problema es que las empresas suelen salir de los índices «buenos» cuando pierden categoría, perspectivas o capitalización, y eso suele venir acompañado de una caída en la cotización. Si estamos indexados venderemos estas empresas en el peor momento de cotización y las sustituiremos por otras que el mercado valora mucho mejor. Es decir, venderemos barato par acomprar caro.
Y por el otro, los fondos gestionados dependen del buenhacer de un señor o equipo de señores que se supone que lo harán muy bien porque lo hicieron muy bien en el pasado. ¿Seguirá eso siendo así en el futuro? Nadie lo sabe. Podemos asumir que sí, e igual acertamos, pero también estaremos pagando una alta comisión por esa gestión.
Importante remarcar, una vez más, las ventajas fiscales de los fondos de inversión, que tributan al aflorar plusvalías (ventas) pero no al hacer traspasos entre fondos, y que además acumulan los dividendos en el valor liquidativo del fondo tributando al 1% en vez de al 19%, como tributamos nosotros por el dividendo de las acciones. Si estas ventajas no te parecen útiles para tu caso, un buen ETF de acumulación es también una buena opción, porque las comisiones son realmente bajas y el interés compuesto funciona mucho más rápido con estos instrumentos.
Carteras de valores mixtas

Conclusiones

¡Que tengas buena caza!
Y si quieres saber más…
Si quieres saber más sobre la importancia de la diversificacion en la inversión en dividendos lee esta página. Y si prefieres entrar en profundidad en algún aspecto concreto de la diversificación aquí tienes los artículos en los que hablamos sobre ella.

