¿Copiar a los fondos de inversión es una buena idea?Vale, ya sé de qué va todo ese rollo del consumo responsable, el ahorro sistemático y la inversión. Tengo clarísimo que es la manera de proteger mi futuro y el de los míos, de tener una mejor calidad de vida y, ¿por qué no?, de decidir a qué quiero dedicar mi tiempo en vez de venderlo a cambio de un sueldo. Y he pensado muy bien cómo hacerlo. La parte del ahorro ya la tengo controlada: tengo interiorizado el “págate a ti mismo” y ya lo estoy llevando a la práctica. Pero ¿en qué invierto?


¡Hola, cazadividendos! Supongo que muchos hemos pasado por este punto y no hay una respuesta única, aunque si hay una que está cargada de sentido común: depende. O entrando más en materia:

  • Si crees que no es posible hacerlo mejor que el mercado, indéxate. Un fondo indizado o un ETF de bajas comisiones te garantizarán un rendimiento idéntico al del mercado que replican descontado las comisiones.
  • Si crees que eres capaz de hacerlo mejor que el mercado, escoge directamente las empresas en las que invertirá. Es lo que se llama stock picking.
  • Y si crees que no eres capaz de hacerlo mejor que el mercado pero que sí es posible, delega en otros que sean capaces de hacerlo.

Para delegar en otros se puede hacer de varias maneras: se pueden comprar participaciones de fondos de gestores contrastados, se pueden seguir los consejos de servicios de asesoramiento como OCU o Morningstar, se puede contratar a un asesor financiero o puedes copiar a los mejores directamente.

Y de eso va el artículo de hoy: de Imitar a los mejores fondos puede ser buena ideaimitar a los mejores. El sistema es de Canela Fina, un lector del blog, y he intentado explicarlo de la manera más didáctica posible. Su objetivo es construir una cartera de fondos basada en las inversiones de un grupo de fondos de confianza. La idea es definir un método para elegir por consenso de todos estos gestores aquellas posiciones que merecen la confianza de un mayor número de fondos y con un peso mayor. El método debe ser objetivo, fácil de llevar a la práctica y, por supuesto, funcionar. Si no funciona, todo lo demás no importa.

Una cartera basada en fondos

La información para escoger los valores se obtendrá de la información pública que las instituciones de inversión colectiva (IIC) están obligadas a proporcionar a la CNMV cada tres meses. Por ejemplo, en esta página, se pueden ver los informes trimestrales publicados para el Cobas Iberia, FI. La idea sería obtener estos informes para los fondos que tomaremos como referencia y revisar:


  • Qué valores están representados en más fondos.
  • Qué peso le da cada gestor, es decir, qué nivel de confianza tiene en ese valor.
  • Si desde el momento de la inversión en el valor hasta el momento del informe han ocurrido hechos que desaconsejen incorporar algún valor concreto. Los informes son trimestrales y se suelen publicar con un mes o mes y medio de retraso, con lo cual alguna incorporación puede haberse hecho hasta cuatro meses y medio atrás, y en ese tiempo puede haber cambiado tanto la situación de mercado como la situación concreta de esa empresa. Un ejemplo sería una revalorización grande en esos meses, que reste potencial de subida a ese valor.
  • Si ha habido situaciones especiales que justifiquen tratar algún valor de manera especial, como una OPA, un profit warning, una bajada de calificación crediticia o unos resultado desastrosos desde la publicación del informe.

Los dos primeros puntos, al tratarse de datos objetivos y cuantificables, los trataremos de manera automática para obtener una lista ordenada de valores. Los otros dos, servirán para descartar valores de esa lista.

Trabajaremos con fondos ibéricos porque el universo de empresas es menor y es fácil encontrar coincidencias entre fondos. Si nos decantásemos por fondos europeos o globales encontrar empresas por las que apostasen varios fondos sería más complicado. Este inconveniente se podría subsanar aumentando el número de fondos pero también se reduciría la calidad de los mismos y nos interesa copiar a los mejores.

Gestión de la cartera

El ejercicio es teórico y en los siguientes apartados definiremos el sistema. Dado que es teórico, seguro que las aportaciones de los lectores nos ayudarán a  mejorarlo, pero ya os adelanto que los resultados son bastante halagüeños.

Construcción de la cartera

Número de valores

La hipótesis de trabajo es construir una cartera de cinco valores. El número se ha escogido de manera arbitraria y podría haber sido mayor, diez valores por ejemplo, pero empezaríamos a tener problemas para encontrar coincidencias entre fondos o, peor, no habría criterios objetivos para escoger.

Con un ejemplo se ve más claro. Si miramos la lista de valores del tercer trimestre de 2017, ordenada por número de fondos que tienen participación en cada valor e indicando la suma de porcentajes, el resultado es el siguiente:


  • Los 5 primeros valores se repiten en un mínimo de cuatro fondos y tienen pesos importantes, por encima del 14.48%.
  • A partir del séptimo valor, sólo tres fondos como mucho confían en ellos.
  • El séptimo valor, Elecnor, sólo aparece en tres fondos pero es la segunda empresa en peso total.

Ordenación de valores por número de fondos que confían en ellos

Si quisiésemos construir una cartera de diez valores, tendríamos dificultades para escoger los últimos, ya que coinciden en número de fondos (3) y tienen pesos muy parecidos. Hacerlo por orden riguroso de peso podría ser un criterio, pero habiendo tan poca diferencia entraría la subjetividad en juego.

Peso de cada empresa en la cartera

El siguiente punto es ver el peso que le daremos a cada valor en nuestra cartera. Podríamos, por ejemplo, ponderar cada posición en función de alguna fórmula más o menos compleja que tenga en cuenta el peso total y eel número de fondos que confían. Algo como:

Peso valor en cartera = P x M / PT

donde


P = Peso del valor. En el ejemplo de arriba, si miramos Elecnor, su peso sería 21,72.

N = Número de fondos que invierten en ese valor. En el ejemplo de arriba, para Elector sería 3.

PT = Suma ponderada de los cinco escogidos. En el ejemplo de arriba, (16.48×6) + (24,4×4) + (12,77×4) + (21,72×3) + (14,24×3)

No sabemos (y queda como ejercicio para el lector) cuál hubiese sido el resultado en este caso. En el fondo es lo correcto porque estaríamos siguiendo más fielmente la selección de los gestores, pero lo que hemos hecho es simplificar la construcción de cartera y le hemos dado a todos los valores el mismo peso, es decir, cada valor en nuestra cartera representará el 20% del capital invertido.

Los cálculos están hechos en cada trimestre como si construyésemos la cartera de cero y cada valor es el 20% de la cartera. Somos conscientes de que en una situación real sólo haríamos el cambio de los valores que entran por los que salen, sin tocar los que se mantienen, con lo que el porcentaje no sería exactamente el 20%, pero para hacer una simulación y ver si el sistema puede funcionar es suficiente.


Incorporaciones y rotaciones

Para hacer las rotaciones hay que tener los datos trimestrales de todos los fondos, por lo que esperamos un mes y medio desde el fin del trimestre. Por lo tanto, los trimestres a efectos de calcular la rentabilidad de nuestra cartera van:

  • Del 15 de febrero al 15 de mayo.
  • Del 15 de mayo al 15 de agosto.
  • Del 15 de agosto al 15 de noviembre.
  • Del 15 de noviembre al 15 de febrero.

Las rotaciones se hacen partiendo de la lista ordenada de los valores por número de fondos que los incluyen, mirando de reojo al peso de cada valor para descartarlos si tienen un peso muy bajo, por ejemplo. El resto de filtros son más cualitativos y los revisaremos a continuación. No hay límite en el número de rotaciones. Potencialmente puede haber trimestres en los que no se cambie ningún valor y trimestres en los que cambien todos.

Selección de las empresas candidatas

Peso mínimo

Una vez fijadas las bases de la manera de trabajar, veamos cómo haremos la selección. Para tener en cuenta una empresa sólo le pediremos que tenga un peso suficiente en alguno de los fondos que consideramos. Y ese peso mínimo es el 2% aproximadamente. Hemos llegado a ese número por la experiencia de tres años y medio, pero cada lector podrá ser más o menos exigente en función del tipo de cartera que quiera construir.

Ordenación de valores

Una vez tenemos los valores de cada fondo, los metemos en nuestra churrera particular, una hoja Google con una secuencia de comandos que procesa los datos y nos los devuelve ordenaditos. Esta es la hoja. Si quieres utilizarla sólo tienes que autenticarte con una cuenta de Google y hacerte una copia desde el menú Archivo:

Para modificar la hoja es necesario hacerse una copia


La hoja está estructurada en cuatro pestañas fijas y un número variable de pestañas en función de los fondos que se quieran tener en cuenta, una para cada fondo:

Pestañas de la hoja de consenso de fondos gestionados

A partir de la pestaña cuatro hay una pestaña por cada fondo que utilizaremos para elaborar nuestra “cartera consenso”: Bestinver, Magallanes, azValor, etc…. Por ejemplo, en la pestaña cinco encontramos los datos del Bestinver Bolsa, FI. En las primeras tres filas encontrarás el nombre del fondo y el ISIN. A partir de ahí, hay que rellenar manualmente las posiciones del fondo y su peso. La primera columna son los ticker de las posiciones, la segunda el nombre de cada empresa y a partir de ahí hay una columna por cada trimestre, siguiendo la nomenclatura 1Q15 , es decir, 1er Q (quarter, cuarto, trimestre) de 2015. En cada celda Valor-Trimestre hay que incluir el peso en porcentaje de ese valor en ese cuatrimestre. Si falta un valor, simplemente se añade una fila y cuando haya que rellenar un nuevo trimestre (el 4Q17) sólo habrá que añadir una columna que tenga el título siguiendo esa nomenclatura.

Datos de cada fondo del que obtendremos las principales posiciones

Evidentemente, si quisiéramos añadir algún fondo más a la herramienta sólo habría que crear una pestaña para guardar sus datos y ponerla al final. Una vez cumplimentados todos los fondos que queremos utilizar, vamos a la pestaña “Consenso” y cambiamos el trimestre para el que queremos obtener los datos, siguiendo la misma nomenclatura.


En primer lugar hay que informar el trimestre para el que queremos obtener los datos

El siguiente paso es abrir el “Editor de secuencia de comandos”:

Abrir el editor de secuencias de comandos para obtener la cartera consenso

En él se puede ver el código para procesar las pestañas de los diferentes fondos y volcar la información convenientemente tratada en la pestaña consenso. Para ejecutarlo, sólo hay que ejecutar el método “consenso”:

Ejecutar el método para obtener los valores que más se repiten en los fondos estudiados

Es posible que Google te pida alguna autorización al ejecutar la función. Si es así, sigue las instrucciones para permitir la ejecución. No son evidentes y hay que escoger “Avanzado”, pero no son más que un par de clicks. A partir de ahí se verá que se copian todas las posiciones de cada uno de los fondos a la pestaña consenso, se eliminan los duplicados, se copian los pesos de cada fondo en esa posición, se suman, se ordenan por número de ocurrencias y peso, etc…. El resultado será algo así:

Consenso de las principales posiciones de los fondos estudiados

Como se puede ver, tenemos todas las posiciones de los fondos estudiados para el trimestre que hemos escogido, ordenados por número de ocurrencias. Por ejemplo, en el 3Q17, el primer valor (Miquel y Costas) está presente en seis pesos y tiene un peso de 16.48 (suma de los pesos en los seis fondos en los que aparece). A partir de ahí escogeremos los cinco integrantes de nuestra cartera, que deberían ser los cinco primeros si nos ceñimos a criterios puramente objetivos, pero que pueden cambiar en función de otros criterios que luego veremos.

Pero, antes de ir a esos criterios, explicaremos las otras tres pestañas de la hoja. En la pestaña “Benchmark” tenemos dos indices que utilizaremos para valorar los resultados de nuestra cartera. El primero es el “MSCI Spain NR EUR”, que se utiliza como referencia de algunos de los fondos estudiados y nos ha parecido adecuado. El segundo es la media de los fondos que utilizamos como base para construir nuestra cartera. Si conseguimos mejorar los resultados de estas dos referencias podemos decir que el método funciona.

Comparación de resutlados con los benchmarks escogidos

En la pestaña “Histórico” guardamos la pestaña “Consenso” para cada cuatrimestre. Nos servirá para ver qué valores utilizaban mayoritariamente los fondos y ver si nuestra elección fue o no fue buena.

Histórico

Y finalmente la pestaña “Cartera” muestra la evolución de nuestra cartera. En rojo los valores que salen respecto al trimestre anterior, en amarillo los que se mantienen y en verde los que entran. En esta pestaña se calcula la rentabilidad y se compara gráficamente con las dos referencias que hemos escogido.

Cartera consenso de los principales fondos de inversión

Elección de las empresas

Antes nos hemos dejado un punto importante. El método prepara la lista ordenada de valores según el número de fondos que confían en ellos y además nos proporciona el peso total para cada uno de los fondos. Pero la elección final debe ser manual porque hay muchos factores cualitativos que pueden afectar. Veámoslos.

Peso y número de fondos

No escogemos la empresa que más pesa. Hay fondos, como Valentum, que suelen concentrar mucho, y con que otro fondo también confíe en los mismos valores, estos ya aparecen en las primeras posiciones. Es preferible que la empresa esté presente en un mínimo cuatro, cosa que implica que la mayoría de gestores piensan que tiene un potencial de revalorización muy claro.

Penalizaciones

Aplicamos una penalización del 20% en el peso de las empresas que estén en uno de los siguientes grupos. Esta penalización se aplica de manera manual sobre el peso que calcula la herramienta después de analizar las empresas.

Empresas con situaciones especiales

Con situaciones especiales nos referimos a OPAS, fusiones, dividendos extraordinarios y otras circunstancias que puedan hacer que un gestor se interese por una empresa o que, si las hubiera conocido, no hubiera invertido en ella. En estos casos, a menos que conozcamos la opinión de los gestores al respecto, deberíamos penalizarlas. El gestor puede haber comprado para aprovecharse de esta situación o igual compró antes de que se produjese y, de haberlo sabido, no hubiese invertido. Una penalización del 20% en el peso de estas empresas puede ser adecuada.

Empresas muy revalorizadas

Si la empresa se ha revalorizado mucho también debería ser penalizada. Desde el inicio del trimestre hasta que se publica la información pueden pasar cinco meses. Si la empresa ha subido más de un 20% o un 30% también puede ser adecuado penalizarla en un 20%.

Empresas portuguesas

Penalizamos también con un 20% a las empresas portuguesas, ya que las comisiones son más altas al tratarse de mercado extranjero y además está la cuestión de la doble imposición en los dividendos. Este punto es bastante discutible, porque dependiendo del broker puede tener poca influencia.

Subjetividad

Evidentemente hay un componente personal en la elección. Seguro que nos encontramos con empresas que coinciden en peso total y número de fondos que la compran. En ese caso escogeremos en función de nuestra percepción personal de la empresa, de nuestros análisis o de otra información que podamos conocer. Esto ocurre en más ocasiones de las que se pueda pensar si somos un poco flexibles al “leer” los datos que nos devuelve la herramienta.

Si, al escoger la quinta empresa de nuestra cartera, vemos que todas las empresas de la quinta a la octava posición aparecen en tres fondos y tienen pesos entre el 12.5% y el 13.5% probablemente no nos guiaremos exclusivamente por el peso y buscaremos más información elegirla.

Resultados

Llega el momento de intentar valorar los resultados. En primer lugar, hablemos de las simplificaciones, que en algún caso pueden ser importantes e incluso hacer que este método no sea viable a menos que se utilicen brokers de bajo coste o se trabaje con importes elevados.

Simplificaciones

Cada venta con plusvalías implica una reducción de la rentabilidad al tener que tributar por la ganancia. No hemos analizado su efecto, pero podría ser importante. Como no menos importante es el efecto de las comisiones. De media hacemos una compra y una venta al trimestre. La parte buena de las comisiones, a diferencia de la fiscalidad, es que pueden minimizarse utilizando un broker barato o aumentando el importe de las operaciones y, por lo tanto, el importe inicial de la cartera.

En el otro plato de la balanza, tampoco se han tenido en cuenta los dividendos, por lo que la revalorización final podría ser más alta, teniendo en cuenta que la mayoría de empresas lo reparten.

Finalmente, hay que destacar que todos los cálculos de rentabilidad se han hecho teniendo en cuenta que cada valor tiene un 20% de participación, cosa que es cierta inicialmente pero que deja de serlo a medida que avanzan los cuatrimestres. La razón es que sólo vendemos y compramos las posiciones que cambian y no las que se mantienen, precisamente para evitar el efecto de las comisiones y la fiscalidad.

Rentabilidad y benchmarking

El resultado ya se ha podido ver en alguna imagen anterior, pero lo mostramos aquí. Rentabilidad 15.21% anualizada, muy por encima de los dos benchmarks utilizados:

Resultado de la cartera consenso de fondos de inversión

Conclusiones

Obviamente la cartera que presentamos no es más que un ejercicio teórico con bastantes simplificaciones, pero el resultado parece bastante alentador. Tiempo para la comunidad: os animamos a dar vuestra opinión y proponer mejoras. La idea revisar los resultados de esta cartera en este hilo del foro para hacer seguimiento y ver cómo va evolucionando. La cartera puede servir para replicarla o simplemente para obtener nuevas ideas de inversión.

También pueden hacerse ejercicios similares con fondos internacionales o de cualquier otra tipología, pero nos podemos encontrar el problema que comentábamos de tener pocas coincidencias al dirigirnos a mercados más amplios. En cualquier caso, la hoja de Google es suficientemente automática para reaprovecharla y hacer cambios. Sólo hay que tener cuidado para respetar el formato de la hoja y la nomenclatura de las empresas (tickers) y trimestres.

¡Que tengáis buena caza!

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