Después de hablar sobre la asistencia sanitaria en la independencia financiera, hoy revisaremos la tributación cuando no tenemos rentas del trabajo¡Hola, cazadividendos! Hay una cuestión que muchas veces no se tiene en cuenta y que creo que afecta mucho si tu objetivo es dejar de trabajar cuando vivas de los dividendos. Y es que cuando eso ocurra, ya no tendrás ingresos del trabajo y muchos de tus dividendos dejarán de tributar al formar parte del mínimo personal y/o familiar. Es más, si el resto de miembros de la unidad familiar tampoco trabajan, también tendrás sus mínimos personales para no pagar impuestos y eso se traducirá en un renta mensual bastante alta por la que no pagarás impuestos. Creo que vale la pena profundizar un poco en esta idea, porque puede cambiar tu planificación de manera importante.



¿Cuándo empezamos a tributar? El mínimo exento

Cuando hacemos la declaración de renta, hay un mínimo exento de tributación. Este importe, por el cual no tributamos, se divide a su vez en el mínimo personal y mínimo familiar, y es el importe mínimo que El Estado asume que necesitamos para subsistir, y no nos cobra impuestos sobre ese importe.

El mínimo personal son las rentas que cobras sobre las que el Estado no aplica ninguna retención y es una cantidad fija para cada persona. Esa cantidad se incrementa con una serie de deducciones por descendientes y ascendientes dependientes. Es decir, si tus hijos o tus padres están a tu cargo, esa cantidad será mayor

Para ver su influencia en los impuestos que finales pagaremos, nos centraremos en el caso de una pareja no casada con un hijo. El ejercicio está hecho con el mismo mínimo exento para los tres años. Estas cantidades y porcentajes han cambiado y seguro que cambiarán en el futuro, pero lo más importante, más allá de la exactitud de los datos, es el concepto, porque puede ser tremendamente esclarecedor para muchos.

Esta es la tabla con los datos que utilizaremos para la simulación:



Baremos aplicables a la tributación de rendimientos mobiliarios

 

Como se puede apreciar en la tabla, el mínimo por contribuyente es de 5151 € y el mínimo por hijo 918 € que podrá desgravarse cada progenitor. El mínimo por hijo total, por tanto, es de 1936 €. En 2014 había 1500 € de dividendos exentos de tributación, exención que se ha eliminado en 2015 y 2016. Respecto a cómo tributan los dividendos, hay tres tramos (menos de 6000 €, entre 6000 y 50.000 € y más de 50.000 €). La tributación ha cambiado  en 2015 y 2016, reduciéndose los porcentajes en cada tramo.

Tributación de los dividendos

En un escenario de independencia financiera, sin ingresos del trabajo u otras rentas aparte de los dividendos o venta de acciones / fondos / ETFs, estos serían nuestras únicas fuentes de ingresos. Por lo tanto, el mínimo exento haría que los primeros 6069 € no tributasen. Veámoslo en una tabla para ver el resultado con diferentes ingresos:

 

Tabla de tributacion para un contribuyente con un hijo y rentas mobiliarias

¿Cómo optimizar la tributación si no trabajamos?

Enumerando las conclusiones sobre la aplicación del sistema tributario español a la independencia financieraMirando la tabla se pueden extraer muchas conclusiones interesantes. Es más, cada persona tendrá las suyas. Pero todas girarán en torno a la progresividad del impuesto (cuanto más cobras más pagas), a los mínimos exento de tributación (cuanto más distribuyes entre los miembros de la unidad familiar menos pagas) y a utilizar instrumentos financieros para cobrar las rentas mínimas (los fondos de inversión no tributan hasta el reembolso y los planes de pensiones hasta el rescate. ¿Significa esto que hemos de priorizar los aspectos fiscales para elegir el tipo de producto? No. Significa que hay que entender cómo funciona y cada uno lo aplicará como más conveniente a su situación le parezca.


Mínimo exento

Hasta 6.000 €, no tributaríamos nada. NADA. Por lo tanto, una pareja con los dividendos repartidos equitativamente podrían cobrar 1.000 € al mes (12.000 € al año) sin tributar. Es decir, cobrarían 1000 euros brutos que serían 1000 € neto. Una pareja y un niño podrían cobrar 1500 € al mes (18.000 € al año) sin tributar. Parece que la planificación fiscal es importante…

Cuando más cobremos más tributaremos

Por lo tanto, interesa ajustar al máximo los dividendos cobrados a nuestras necesidades. Lo ideal sería poder vivir con menos de 12.000 € (tributación cero), pero si se necesita más, debería intentarse no superar los 24.000 (12.000 exentos + 12.000 tributando al 20% en 2015 o al 19% en 2016). Si superamos esa cifra tributaremos al 22% en 2015 y al 21% en 2016. No sabemos cómo evolucionará la ley en el futuro, pero es previsible que se mantengan este tipo de premisas (mínimo personal y por descendiente, y tributación progresiva). ¿Y cómo hacemos para conseguir que las rentas se ajusten al máximo a nuestras necesidades? La respuesta parece en los fondos, ETFs, inversiones en valor o cualquier inversión en la que no haya renta sino plusvalía.

Los dividendos tributan más que las ventas

La tributación se aplica sobre el importe íntegro de los dividendos o sobre la plusvalía de las acciones, fondos o ETFs. Por lo tanto. si vendemos por valor de 10.000 €, pero la plusvalía es de 6.000 €, no tributaremos nada porque no llegamos al mínimo exento. En cambio si cobramos 10.000 € en dividendos tributaremos el 20% de 4.000 €, el exceso sobre el mínimo exento.

Cobrar la renta que necesitas

Tan importante es generar una renta o un patrimonio que nos permitan vivir cómodamente, como percibirla de una forma fiscalmente eficiente, y eso es conveniente empezar a prepararlo desde el principio. No tiene mucho sentido, por ejemplo, que el margen de seguridad cuando alcanzas la independencia financiera, ese 20% extra que cobras “por si acaso” lo cobres en forma de dividendos. Es mucho más eficiente fiscalmente tenerlo en fondos o planes de pensiones y rescatarlo sólo si lo necesitas.

Si no trabajas, tributas menos

Posiblemente la más importante a efectos de planificación: cuando dejemos de trabajar nuestros dividendos rendirán más porque tributarán menos. Esto puede cambiar nuestro objetivo de renta, por un lado, al tiempo que demuestra la importancia de construir la cartera con las titularidades adecuadas para aprovechar que cada contribuyente tiene  un mínimo exento.

Llega el momento de la comunidad. ¿Eras consciente de cómo funcionan los mínimos personal y familiar? ¿Tienes en cuenta el sistema tributario y la progresividad de los impuestos de cara al futuro a la hora de construir vuestra cartera? ¿Utilizas instrumentos que no repartan rentas por esta razón?



¡Que tengas buena caza!

Y si quieres saber más…

Si quieres saber más sobre cómo reducir los impuestos  lee esta página. Y si prefieres entrar en profundidad en algún aspecto concreto aquí tienes los artículos dedicados a ellos.

     Todos los artículos