Proteger el patrimonio familiar y la seguridad de los nuestros cuando faltemos debería ser una prioridad¡Hola, cazadividendos! Hoy hablamos sobre la gestión del patrimonio familiar cuando falte el que se encarga de él, o sea, nosotros. Con la foto de la viuda negra no quiero dar ideas a nadie, que conste, es simplemente que me gusta. Hubiese puesto una de Scarlett Johanson en Los Vengadores, pero aquí gastamos fotos de animalitos. Lástima. Bromas aparte, el patrimonio de un inversor es bastante más complicado que el de una persona “normal”, así que vale la pena pensar un poco en su mantenimiento cuando no estemos.



Este artículo es una iniciativa de Miguel Ángel Sanz y lo ha centrado en la educación financiera en el ámbito de la familia antes de la sucesión y en la gestión de la cartera y del patrimonio en general posteriormente. Yo lo he ampliado con mi experiencia personal y buscando información adicional.

¿Quién gestionará el patrimonio cuando no estemos?

Me atrevería a decir que el inversor habitual en nuestra comunidad tiene un entramado de acciones de empresas y fondos de inversión de diferentes sectores, geografías, divisas y nivel de riesgo, que además están depositados en varios brokers.

Además, la intención con la que compramos cada activo la conocemos nosotros, así como la estrategia, el momento de comprar, el importe de cada compra, etc… Y cuando faltemos, alguien tendrá que seguir.

Gestionar el patrimonio no es un problema, pero es bueno facilitarlo“¡Pues vaya problema!”, pensará alguno. “Problema sería que no hubiese patrimonio y pasar dificultades económicas”. Vale, es verdad, en el peor caso, si no tienes ni idea, buscas ayuda especializada y ya está, pero siempre tendrás la duda de si lo están haciendo suficientemente bien e incluso puede ser complicado controlar si el patrimonio crece al ritmo adecuado o tendrás problemas en el futuro.


Por eso, no prever estas cosas puede acarrear problemas a los que más queremos. La idea de este artículo es revisar los puntos más importantes y, a partir, de ahí, profundizar en próximos artículos en los que merezcan la pena.

Posiblemente en algunos aspectos los planteamientos pueden considerarse exagerados. Nada que decir al respecto: cada uno debe decidir qué ideas hace suyas y cuales desecha. Una vez más el objetivo es remover ideas establecidas y hacer pensar sobre este tema. Si conseguimos mejorar un poquito la situación futura de nuestras familias el artículo habrá cumplido con creces su cometido.

Es un artículo un poco incómodo de escribir porque la hipótesis de partida es que el que gestiona la cartera, o sea tú, mueres. Mucha gente es reacia a hablar de herencias, testamentos, sucesiones o “qué pasarías si” pero yo creo que este ejercicio es muy beneficioso. Además, haciéndolo seguro que pensaremos en otras posibilidades y mejoraremos la planificación fiscal familiar para estas otras posibilidades también.

Cómo lo ha solucionado el mejor inversor

Para hacer boca, igual vale la pena fijarse en el por muchos considerado mejor inversor. Hace unos años apareció en muchos medios de comunicación la noticia de que había fijado en el testamento que su mujer que, cuando él faltase, invirtiese el 90% de su fortuna en un fondo de bajo coste indexado al S&P500 y el 10% restante a una cartera de bonos del Estado.

Planificar la sucesión tanto económicamente como a nivel de conocimiento es una postura inteligenteSupongo que pensaba que con este sencillo cambio protegía el patrimonio de su mujer y garantizaba su bienestar futuro. Es más, no era una recomendación, dejaba escrito en el testamento exactamente lo que había que hacer con sus bienes, para que nadie tuviese la tentación de hacer otra cosa.


Esta es la manera en la que Warren Buffet solucionaba la parte de estricta gestión del patrimonio cuando él no esté, pero faltan muchos detalles. Nosotros tenemos mucho menos patrimonio pero, aún así, tenemos que intentar que:

  • Nuestra familia sepa qué hacer con el patrimonio para no tener problemas en el futuro. O lo que es lo mismo, que tengan un mínimo de educación financiera y/o que velemos por sus intereses nombrando administradores o tutores por si es necesario.
  • Nuestra familia sepa qué hacer con el patrimonio para que crezca por encima de la inflación. Esto es más complicado si no contamos con su implicación y tenemos básicamente dos opciones: definir un plan muy sencillo y que no caduque o buscar asesoramiento o gestión externo.

Buen uso del patrimonio

¿Cómo conseguir que tu familia use bien el patrimonio cuando tú no estés? Seguro que en el fondo sabes que eres una especie de guardián de las buenas costumbres financieras en tu familia.

Hace unos años tuve una pareja durante mucho tiempo. Vivimos juntos, incluso compramos juntos una vivienda y finalmente lo dejamos. Lo cierto es que nos entendíamos muy bien, creía que la conocía bien y parecía que opinábamos lo mismo de las cuestiones que nos ocupan: ahorro, consumo responsable, inversión, etc…

La supuesta cultura financiera muchas veces es aceptación del convencimiento del que asume la gestión económica de la familia y cuando falta es posible que no se siga la misma línea de ahorro y consumo responsablePero está claro que no. Nada más dejarlo se cambió su viejo coche por uno nuevo de gama alta. Me dejó muy descolocado, la verdad, porque no utilizaba el coche para nada, pero hablando con ella me dijo que siempre había querido comprarse un coche nuevo y que por eso lo hizo. Y también me confesó que se arrepentía porque lo tenía en un garaje, pagando alquiler, pagando el préstamo del coche cada mes y sin usarlo prácticamente.

¿Qué lección saqué yo de aquello? Pues que los dos miembros de una pareja, aunque parezca que están de acuerdo, no tiene porqué pensar realmente igual. En nuestro caso, actuábamos igual en esas cuestiones simplemente porque las delegaba en mi y ni se lo planteaba pero, en cuanto lo dejamos, su yo natural emergió.


Y para mí esta es una de los objetivos de este artículo: que reflexiones sobre ello. ¿Qué pasará cuando no estés? ¿Tu familia piensa lo mismo que tú o tu influencia es la que mantiene el equilibrio financiero de vuestra economía doméstica?

Conocimiento del patrimonio

Es importante que tu familia conozca la distribución del patrimonio familiar y cómo utilizarloSé que este punto puede resultar bastante extremo para algunos, pero no lo es tanto. La Sra. Cazadividendos, sin ir más lejos, me dice entre risas que se siente un poco infanta (no lo sé, no lo recuerdo, no me consta) porque muchas veces le digo que firme algún papel y no sabe ni lo que está firmando, y que si algún día le preguntan no sabrá qué decir.

Entiéndeme bien, me pregunta y se entera de lo que está firmando, por supuesto, pero son temas que la aburren sobremanera y tiende a desentenderse de ello.

También bromeamos cuando llamo a algún broker para hacer alguna gestión telefónica con su cuenta y tiene que ser ella personalmente la que acabe dando su consentimiento. No es raro que el gestor que la atiende le pregunte algún dato de su cuenta que ella desconoce, como el número de usuario o las posiciones segunda  y sexta de la contraseña.

¿Donde está el dinero?

Si nuestra familia no participa en la gestión del patrimonio tendrán que buscar información en caso de fallecimientoEso nos lleva a un punto bastante importante: nuestra familia debe saber dónde está el patrimonio. “Ya lo saben”, dirá más de uno. ¿Seguro? ¿O tendrán que rastrear la correspondencia buscando extractos de los intermediarios y revisar el ordenador para buscar nuestra hoja de seguimiento. Dependerá de cada caso pero, en general, aspectos tan básicos como los brokers que utilizas no siempre son conocidos por el resto de la familia.


Y a veces con razón. ¿Puedes pedirle a tu pareja que sepa que tenemos cuentas en cinco brokers y cuáles son? ¿Sabe la titularidad de cada cuenta? Es decir, ¿sabe qué cuentas son suyas, cuales nuestras, sin tienen titularidad conjunta, si podrían operar en caso de fallecimiento o si quedarían bloqueadas hasta que se resolviesen los trámites de sucesión?

Y esta ya es para nota: ¿saben los usuarios y contraseñas para entrar en cada una de ellas?

Involucra a tu familia en el patrimonio familiar

Por eso es importante hacerles partícipes de como tienes organizados los bienes, especialmente los mobiliarios, que son los más complicados de gestionar. Soy consciente de que es muy difícil implicar a quién no quiere, pero es algo muy necesario.

Si tu pareja e hijos te siguen en tu aventura inversora, conoce donde tienes depositada tu cartera, conoce los usuarios y contraseñas para hacer consultas y sabe cómo hacerlas… ¡eres afortunado!

Si además sabe cómo poner una orden de compra… ¡Eres muy afortunado!


Y si sabe revisar si una empresa, fondo de inversión o plan de pensiones es válido para invertir en él… sinceramente no sé si creerte 🙂

Cara de mi mujer cuando le explico el estado del patrimonio familiarBromas aparte, lo normal es que las tareas en una casa se repartan por áreas y normalmente el peso del área de la economía doméstica, especialmente en la parte de inversión, suele recaer únicamente en uno de los dos.  En el caso de mi familia soy yo. La Sra. Cazadividendos se queda sorprendida cuando intento ponerla al día porque no recuerda lo que le expliqué la última vez y yo me quedo sorprendido de que ella se quede sorprendida.

Si tu caso es parecido al mío, sería bueno hacer cosas como:

  • Mantener un registro actualizado de en qué intermediarios tenéis depositado el patrimonio.
  • Mantener un registro actualizado de los datos para acceder a estos brokers, poniendo especial énfasis en la seguridad de esta información.
  • Revisar periódicamente con tu pareja y/o hijos esta información. Si sólo se deja escrito, la utilidad es muy limitada.
  • Explicar a tu pareja lo básico de tu hoja de seguimiento para que sea capaz de entenderla.
  • Mantener una lista de instrucciones, un howto, unas mínimas guías sobre qué hacer para mantener el patrimonio: puede ser algo tan sencillo como: mantén las empresas core (con la lista de empresas core), vende las cíclicas (con la lista de empresas cíclicas), rescata los planes de pensiones poco a poco, etc…

Simplifica

Cara que se te queda cuando tienes que gestionar una cartera que no entiendesLa simplicidad es la premisa de la buena gestión, que vendrá marcada más por cometer pocos errores que por tener muchos aciertos. Un cartera complicada, con muchos instrumentos, muchos intermediarios, que se base en la brillantez del gestor y que requiera un mantenimiento complejo dará problemas a nuestra familia si la tienen que asumir en el futuro y puede crearles mucho estrés.

¿Qué sería lo mejor para ellos? Todo en una única entidad, con una única estrategia perfectamente definida y fácil de gestionar. Indexados, exclamarán unos. Fondos de autor, contestarán otros. Una cartera de dividendos con empresas de las que estarán dentro de veinte años, defenderán los puristas del Buy&Hold.


Una vez más no hay que ser puristas y/o extremistas, pero la simplicidad debería estar presente en una cartera para toda la vida. Simplicidad sin perder de vista otras cuestiones como la diversificación pero sin llevarnos a carteras inmanejables para gente sin experiencia.

En mi opinión, tener dos o tres intermediarios contrastados y un par de estrategias fáciles de mantener debería ser una de nuestras prioridades. Y si optamos por planteamientos más complejos nuestra familia debería tener todo lo necesario para simplificarlos rápidamente en caso de que sea necesario.

Simplificar facilita la gestión y ahorra dineroAparte de que facilita las cosas, también ahorra dinero. Por poner un ejemplo, los intermediarios suelen cobrar por el extracto de posiciones a fecha de defunción, imprescindible para tramitar la aceptación de herencia, y no suele ser poco. Por ejemplo, CaixaBank nos cobró hace poco 85 € por este sencillo trámite. Y por lo que entendí no depende ni del número de cuentas ni del importe de las mismas. Es decir, si tienes N intermediarios la pagarás N veces en vez de 1. Vale, la lías un poco y te la acaban condonando, pero no siempre será así.

Ahora falta que actualicen las cuentas para eliminar el titular fallecido. Tengo curiosidad por saber si cobran por eso, porque no lo recuerdo de la última vez que tuve que hacerlo…

Educación financiera

Es la segunda variable de la ecuación. De poco sirve tener una idea clara de la distribución del patrimonio si luego no sabes qué hacer con él.



Educación financiera de la pareja

Por eso es importante que la persona que se quedará a cargo de la familia en términos económicos tenga claros los conceptos básicos de la economía doméstica:

  • Presupuesto y control de gastos.
  • Ahorro mensual y págate a ti mismo primero.
  • Inversión periódica y estrategia de inversión.

Es posible que algunos conceptos los tengan clarísimos porque se aprenden en el día a día, pero muchos otros no y no hablo de cosas sofisticadas:

  • Recibos de suministros. Importe normal, cada cuanto se pagan y gastos opcionales.
  • Recibos de seguros. Entender las oberturas incluidas y actualizar el importe asegurado periódicamente.
  • Servicios opcionales. Cuánto nos gastamos cada mes en ellos y cuánto nos podemos gastar. Por ejemplo, el gimnasio, la televisión (Netflix) o cualquier otra partida que no sea imprescindible.
  • Rutina de revisarlos periódicamente.
  • Obligaciones tributarias básicas (declaración de renta).

Todos estos temas hay que irlos trabajando poco a poco. Es muy normal desentenderse, pero es muy bueno que, aunque la responsabilidad sea de uno, el otro esté al corriente y entienda los engranajes de la economía doméstica.

Esto choca frontalmente con el pasotismo que la mayoría tienen con estos temas. ¿Para qué me voy a preocupar del seguro de hogar, de la declaración de renta o de cada cuanto cobran el agua si ya lo haces tú? Para no tener problemas en el futuro.

Educación financiera de los hijos

La educación financiera de los hijos es la mejor protección para el patrimonio familiarAquí sí que es una tarea de fondo y pensando en el largo plazo. La mejor manera de proteger el patrimonio familiar es asegurarnos de que todos entienden perfectamente cómo funciona el dinero y lo que tienen que hacer para mantener o mejorar su situación financiera. O lo que es lo mismo, que tienen la educación financiera mínima para no estropear lo que tanto trabajo nos costó construir.


Como hemos visto en el punto anterior, tu pareja es muy posible que tenga una visión de la vida parecida a la tuya y tenga ya asumidos muchos de estos conceptos. En su caso sólo será necesario mejorar algunos puntos, pero con los niños es diferente.

El problema básico con ellos es que no les suelen gustar estos temas pero, por suerte, muchas cuestiones relacionadas con la educación financiera no son más que costumbre y la costumbre se construye con tiempo. Por eso es importante empezar desde pequeñitos e ir trabajando:

  • La cultura de ahorro.
  • Rutinas de consumo responsable.
  • Comportamiento basado en valores.
  • Objetivos vitales saludables.

Cuando falta el referente en un área, en este caso el económico, lo normal es que haya un cierto descontrol. La manera más inmediata de intentar evitarlo es que todos tengan claras las reglas del juego y que todo pueda seguir funcionando a velocidad de crucero.

Administrador del patrimonio de los hijos

Es importante proteger el patrimonio de los niños de la impulsividad propia de su edadImaginemos que por temas fiscales designamos herederos, en mayor o menor medida, a nuestros hijos y que estos son pequeños. Esto tiene un peligro que es que, cuando alcancen la mayoría de edad, se fundan el patrimonio en fiestas, coches o viajes. Todos conocemos la presión social hacia el lujo. El más popular del grupo es el que más dinero tiene, el que lleva el mejor coche y el que se corre la mejor juega, y un adolescente con la personalidad en formación se puede dejar llevar.

Hasta la mayoría de edad no podrán hacerlo porque habrá un tutor legal que los controlará. Desconozco cómo se asigna ese tutor en caso de que no lo hayas designado, pero en cualquier caso lo mejor es designarlo por testamento.


Cuando se hace testamento, se puede (y se debe):

  • Especificar quien será el tutor legal de nuestros hijos en caso de que sea necesario. El tutor legal, por definición, sólo es válido hasta la mayoría de edad, a menos que haya algún tipo de incapacidad que haga necesario esta figura más allá de esta edad.
  • Especificar un administrador para los bienes heredados. En este caso se puede especificar una edad más allá de los 18 años. Es decir, podrías determinar que tus hijos son herederos pero que alguien es gestor de su patrimonio hasta los veinticinco o treinta años. Esta opción puede ser interesante para protegerlos de sí mismos 🙂

Tener el plan muy claro

Aunque sea un tema difícil de hablar, creo que es necesario hablarlo. ¿Qué harías si…? Y sería bueno que las respuestas fuesen acciones concretas y sin ambigüedad de este estilo:

  • Este grupo de acciones no lo vendas nunca.
  • Con este grupo de acciones haz exactamente lo que haga OCU (o Morningstar o el que sigas…).
  • Los planes de pensiones que herede el niño rescátalos a razón de X euros al mes e inviértelos en esta cartera de fondos indexados.
  • Traspasa las acciones del broker A al B para unificar la cartera.
  • No te descapitalices para comprar inmuebles.
  • Con estos movimientos cobrarás X € al mes. Intenta no gastar más del 70%. El excedente inviértelo a partes iguales en fondos de Bestinver, Cobas, azValor y TrueValue.
  • Contrata un gestor que te ayude con esta serie de tareas…

Plan sencillo

Si las instrucciones son realmente sencillas igual pueden gestionarlo ellos mismos. Imaginemos que que les dejamos unas instrucciones del tipo:

  • Vende toda la cartera de acciones.
  • Invierte todo en un indexado global de bajo coste en un 80% y uno de renta fija el 20% restante.
  • Como mucho gasta el 4% del patrimonio anualmente o el 0.3% al mes.
  • Rebalancea una vez al año para mantener el porcentaje entre los dos fondos.

Una cartera tan sencilla como esta no requeriría ningún tipo de asesoramiento en la gestión, ya que esta sólo sería calcular el importe que podrían vender cada mes y no pasarse de ese importe.

Pero si la idea es que sigan con la cartera tal cuál está y esta tiene acciones y/o fondos que necesitan un cierto seguimiento, habrá que buscar ayuda.


Gestión externa

Hubiese sido fantástico que tu pareja y tus hijos se hubiesen implicado y hubiesen aprendido como gestionar la cartera como tú lo haces. Pero no ha sido así. No ha habido manera.

Los niños pequeños necesitan algún tipo de asesoramiento externo para para gestionar su patromonioLos adolescentes son tremendamente rebeldes y sus hormonas están orientadas (todas) hacia otros menesteres. El pequeño casi no sabe decir “McQueen” así que aún es pronto para hablarle de estrategias de inversión. Y tu pareja…. bueno, tu pareja aún le llama al PER “el PER ese” y todavía no has conseguido que vea la relación entre BPA, dividendo y payout, con lo cual parece que calar, calar… no ha calado mucho.

Si ellos no pueden gestionar la cartera porque no tienen los conocimientos y/o actitud necesaria, tendremos que buscar ayuda fuera de la unidad familiar.

Alguien cercano a la pareja

La primera opción a considerar es alguien cercano, pareja, hermanos o alguien de confianza. Sería una suerte que alguno de ellos tuviera interés por las inversiones y al mismo tiempo compartiese nuestros valores. En ese caso sería tan sencillo como dejar instrucciones a nuestra pareja para que se apoyase en esa persona y ya está.

Y en el fatídico caso de que faltasen los dos miembros de la pareja, habría que tener la previsión de dejar designada a esa persona en el testamento como tutor y/o administrador. Ahora bien, esto no significa que tenga que aceptar. Toda herencia puede ser aceptada o renunciar a ella, así que no es tan sencillo como dejarlo escrito sino que habría que asegurarse de que la persona en cuestión está de acuerdo.


Mucho hemos hablado del (des)conocimiento financiero de nuestras parejas, familia o amigos y de sus reticencias hacia el concepto de independencia financiera. Si es complicado que entiendan lo que estamos haciendo, más complicado sería que asumiesen la gestión de la cartera con unas ciertas garantías.

Entonces nos queda la opción de ceder la gestión de la cartera a un profesional. ¿Donde encontrar este profesional? Vamos a ver varias opciones.

Gestión profesional de bancos tradicionales

Hablamos de BBVA, Santander, La Caixa o Bankia por citar a los más grandes. Estos bancos dan acceso, en función de tu patrimonio y vinculación a la entidad, a servicios de asesoramiento más personalizados.

Banca personal o premier

Tu asesor suele ser alguien de la oficina que se apoya si es necesario en algún departamento más especializado. En mi opinión, la idea es que el cliente se sienta “querido” pero no hay un servicio de asesoramiento real, dado que no hay patrimonio suficiente que lo justifique.

El servicio de banca personal o premier no soluciona el problema de la gestión del patrimonioPara tener acceso a este tipo de asesoramiento el límite suele estar en los 100.000 € aproximadamente. Es decir, es un servicio dirigido a clientes que tienen un cierto patrimonio pero no te engañes: al final no es más que un mero instrumento para colocar fondos de inversión, planes de pensiones y seguros de la propia entidad, es decir, los productos en campaña. Dicho de otra manera, te hacen sentir especial para venderte los productos que le interesan. Prima su interés sobre el tuyo.


Si les comentas que quieres invertir en acciones, pierden interés porque las comisiones son sensiblemente inferiores para la entidad. Y tiene sentido: la comisión de los planes de pensiones y los fondos de inversión están en la franja 1-2% mientras que la de las cuentas de valores está en la franja 0-1%.

La parte buena de la banca personal es que tienes un asesor asignado y el hecho de tratar siempre con la misma persona hace que resulte más fácil que te devuelvan ciertas comisiones.

Banca privada

Con una barrera de entrada más alta (entre 500.000 € y 1.000.000 € dependiendo de la entidad), la Banca Privada da acceso a:

  • Asesores especializados. Ya no son empleados de la oficina sino que son gestores que se dedican sólo a eso. Por supuesto no van por libre y cuentan con guías generales que les indica la entidad, pero en mi opinión esto realmente es asesoramiento.
  • Productos a los que no tienen acceso los clientes de Banca Personal / Premier como fondos de gestoras independientes, productos de capital riesgo, etc…
  • Publicaciones especializadas y notas de mercado.
  • Reducciones estándar en las comisiones. Así como en Banca Personal / Premier muchas veces dependes de la buena voluntad de tu asesor, en Banca Privada hay reducciones objetivables en función de tu operativa.

El servicio de Banca Privada es una solución para grandes patrimonios que no requieren rentas mensualesEn mi opinión es una buena opción si el cliente tiene criterio y sabe imponerlo ante el gestor. Es decir, que te asesoren no significa que les hagas caso ciegamente, simplemente que valoras lo que te dicen y les haces caso o no. Aquí, una vez más es muy importante la educación financiera ya que no todo el mundo tendrá el criterio mínimo para decidir en qué casos hacer caso al asesor y en qué casos no.

Hasta ahora no se cobraba por el servicio, pero con la llegada del MIFID II no sé cómo quedará este punto.


Banca pequeña o mediana

Salimos del ámbito de la gran banca y nos centramos en bancos más pequeños con una mejor y más personal atención al cliente. Ejemplos de este tipo de entidades serían Bankinter o Renta 4.

Estas entidades tienen servicios de asesoramiento bastante correctos y buenos departamentos de renta variable. Esto está bien, pero para alguien que esté formado y sepa de lo que le hablan.

En este punto, consultamos con ambas entidades la posibilidad de delegar la gestión de la cartera, pero estableciendo ciertas condiciones como:

  • En qué mercado operar (y en qué mercados no).
  • Cuando vender y cuando comprar.

La respuesta en ambos casos fue NO. En los dos bancos tienen servicio de delegación de gestión de carteras, pero una vez cedida la gestión lo que harían en ambos casos es ir vendiendo y comprando valores no por nuestros criterios sino para adaptar nuestra cartera a sus carteras modelos.

Tampoco sería una mala solución si lo que queremos es ver crecer nuestro patrimonio pero nos desviaríamos de nuestro objetivo de Independencia Financiera para nuestros hijos y ver crecer los dividendos año a año.



Hay servicios de asesoramiento o inversión que ingresan los rendimientos cada mes como el Mes a Mes de Banco MediolanumBanco Mediolanum, por ejemplo, tiene un servicio que se llama “Mes a mes”. Básicamente invierte tu dinero en cuatro grupos de fondos de inversión de reparto de dividendos que te dan catorce pagas al año repartidas durante todos los meses del año. Evidentemente no es esto lo que buscamos pero la inversión en fondos es mucho menos volátil que en acciones y se puede invertir a más largo plazo, que de hecho es lo aconsejable según los gestores de fondos.

Esto tampoco es mala opción pero no tiene las ventajas de nuestras acciones en cuanto a crecimientos anuales de dividendos y más bien sería para alguien ya IF y que se quiera despreocupar casi totalmente dejando la toma de decisiones en manos de los gestores de los fondos con, como mucho, una revisión anual.

En este punto sería bueno conocer vuestra experiencia con otros bancos o gestoras tipo Banca March, Tressis, Inversis, BNP Paribas o Selfbank.

EAFIS

Las EAFI o empresas de asesoramiento financiero permiten gestionar el patrimonio familiar aunque los costes mínimos del servicio son altosLa tercera opción es el asesoramiento independiente, las Empresas de Asesoramiento FInanciero o EAFIs. Son las entidades que mejor se adaptan a lo que buscamos, ya que proporcionan asesoramiento independiente sin ataduras de productos propios que podrían condicionar sus recomendaciones. Pero como los trajes a medida, que no deja de ser lo que estamos pidiendo, no son precisamente baratos. Todo lo contrario, son bastante caros. Y no dudo q se lo puedan ganar: lo que dudo es que nos pueda resultar  rentable.

Hablamos de bolsa y sabemos que excepto algún gestor estrella, los resultados de la mayoría de gestores tan sólo se acercan a veces a sus índices de referencia, con lo cual, con nuestras condiciones se pueden ver mucho más limitados, con lo que les podría costar aún más conseguir una rentabilidad razonable.


Después de investigar por internet y hacer varias consultas por correo electrónico, podemos dar las siguientes cifras orientativas de los costes:

  • 1% anual del valor de la cartera con un mínimo que oscila entre 2.500 y 4.000.
  • 500 €, como mínimo, por consulta.

Con nuestra estrategia no solemos hacer demasiados cambios en nuestra cartera pero como un año decidamos darle la vuelta o nos encontremos con toda una batería de problemas en nuestras empresas, puede salir bastante más caro.

Además, pensemos que estamos valorando estos servicios para que ayuden a los nuestros cuando no estemos. En esa situación, es posible que haya más consultas.

Eso sí, lo que está claro es que, independientemente de lo que cueste, es la opción que más se adapta a nuestras necesidades.

Despacho de abogados

Esta es una opción que encontró Miguel Ángel hace poco y que es una variante de la anterior: un despacho de abogados que cuenta en plantilla con varios economistas y que se dedican al asesoramiento de inversiones. El caso es que tuvo una primera entrevista informativa donde le comentaron que también se dedican al asesoramiento de carteras de inversion pero dirigido a perfiles más conservadores, así que le ofrecieron un asesoramiento parcial de cartera más alienado con el perfil de cliente que suelen tener, bastante más conservador, y pensando sobretodo en la preservación de capital. Sus resultados son buenos resultados y consistentes en periodos de más de diez años, pero con una gestión más conservadora que la a que estamos acostumbrados nosotros.


No le dieron información sobre el coste del servicio, aunque le quedó la impresión de que no iba a ser precisamente barato. Más adelante le harán una propuesta en firme.

El resumen en pocas palabras es que seguro que el asesoramiento y gestión que pedimos existe, pero parece pensado para patrimonios mas grandes que el nuestro, porque los costes fijos son de un importe demasiado elevado para nuestros patrimonios.

Conclusiones

ConclusionesEn el artículo hemos hecho un recorrido por los aspectos personales, formativos, legales y de inversión que deberíamos tener en cuenta cuando dejemos paso a las siguientes generaciones. En lo que respecta a los tres primeros hemos recuperado conceptos que ya habíamos tratado anteriormente en otros artículos para ponerlos en orden y darles la dimensión adecuada en este contexto.

Pero la parte más importante es cómo gestionar el patrimonio familiar si los que quedan no están preparados. Hemos presentado diversas alternativas, pero seguro que quedan muchas en el tintero.

Y ese es uno de los objetivos del artículo: generar un debate alrededor de este tema y ver qué habíais pensado para detectar otras opciones que puedan resultar interesantes para otros lectores. ¿Te animas a comentar y explicarnos cuál es tu planteamiento?


¡Que tengas buena caza!

     Archivo