Tener un trabajo es fantástico, ya que es el camino hacia la independencia financieraHace unos días leía el artículo “Having a Jog is Great” en The Barefood Budgeter. En él el autor se esforzaba en autoconvencerse de que, aunque su trabajo no le gusta demasiado, tiene muchos aspectos positivos. Empezaba por el más básico, el sueldo, y añadía que se lo pagaban mes a mes independientemente de que trabajase duro o de si sólo calentaba la silla. Supongo que se refería a cobrar a final de mes, sin entrar a valorar que hacer las cosas bien o trabajar mucho son condición indispensable, por lo menos en España, para progresar laboralmente.

Beneficios del trabajo

Luego hablaba de una serie de beneficios que no son habituales en los empleos en España, o por lo menos no lo son en los de mi sector: contribuciones a su plan de ahorro para la jubilación (401K), a su cuenta de ahorro para gastos de salud (HSA, Health Savings Account), comedor,…Por ejemplo, mi empresa, una multinacional estadounidense, practicaba retribuciones de este tipo hace un par de décadas, pero las ha ido eliminando progresivamente, hasta hoy en día, en que sólo tenemos tiquets de comida y una parte de la cuota del seguro de salud subvencionada. Al leer estas líneas algunos pensaréis que soy un privilegiado, y posiblemente lo soy, pero gente de mi proyecto, que sólo tiene diez o quince años más que yo, todavía disfrutan de un plan de pensiones muy ventajoso y un plan dental que cubre todos los gastos.

Las vacaciones no son un derecho asociado al trabajo en Estados Unidos y depende del estado hay diferentes legislacionesContinuando con el artículo, me ha sorprendido especialmente que hablase de las vacaciones como un beneficio adicional. Buscando en wikipedia, parece que las vacaciones no son obligatorias en Estados Unidos y que dependen de la política de la empresa, aunque lo habitual son 10 días al año. Algunos estados concretos obligan por ley a que los trabajadores tengan un número mínimo de días de vacaciones. Este artículo me ha hecho pensar en que, independientemente del trabajo, tendemos a ver su lado negativo (el jefe que no nos entiende, el sueldo que nunca es bastante o el horario que siempre es demasiado exigente) y a obviar el lado positivo, que seguro que lo tiene. O si no que les pregunten a los cinco millones y medio de parados que buscan uno… Si lo miramos desde nuestro punto de vista, el de los que buscamos una renta complementaria(o sustitutoria) a los ingresos del trabajo o a la pensión, uno de los lados buenos es que es el medio principal para construirla.

Postura ante el trabajo

El rechazo ante el trabajo no es una buena opción, porque nos hace desgraciados y nos aparta de nuestro objetivo de ser independientes financieramente¿Mi posición ante el trabajo? Para mi es el sitio donde paso nueve o diez horas cada día de manera obligatoria y, por lo tanto, necesito sentirme bien allí. Por eso, me esfuerzo en construir relaciones personales que me llenen y en hacer que la gente de mi equipo está bien. Ponerse en los zapatos del otro (empatía le llaman) es un buena práctica para intentar que no te molesten (o por lo menos que no me afecten demasiado) las cosas del trabajo que intrínsecamente molestan. El jefe no es malo. Asumir eso en mi caso es fácil porque tengo un jefe y, al mismo tiempo, personas a mi cargo, con lo cual es fácil convencerme de que por el hecho de ser jefe no tienes que ser necesariamente malo. Claro que hay jefes que actúan con mala intención, pero no pasa siempre y, sin embargo, cuando la gente habla de sus  jefes, siempre son malos. El sueldo podría mejorar, pero eso no es razón para no hacer las cosas bien. Si mi sueldo no me satisface lo que tengo que hacer es pedir un aumento de sueldo y, si no me lo conceden (que viene siendo lo habitual) buscar esa mejora en otra empresa. Y respecto al horario, simplemente hay que intentar cumplirlo a rajatabla. El trabajo es un intercambio de habilidades y tiempo por dinero, intercambio regulado mediante un contrato que detalla las normas. ¿Por qué vas a trabajar más horas de las que dice el contrato? Eso sí, el argumento contrario tampoco me vale, y lo escucho demasiado: como no me suben el sueldo me escaqueo todo lo que puedo.

Conozco mucha gente amargada por su trabajo, trabajo que otros desean fervientemente tener. Para mi es una faceta más de la vida que, si puedo evitar, evitaré, porque hay otras que me llenan mucho más: la familia, pasear, viajar, etc… pero mientras tenga que trabajar, intentaré que sea lo más agradable posible. Eso sí, intentaré que sea también el mínimo tiempo posible…

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