Reforma fiscal de 2015: revisión de las principales novedades propuestas en los proyectos de ley sobre IRPF, renta de No residentes, Sociedades e IVA.¡Hola, cazadividendos! El pasado 6 de agosto se publicaron en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, los proyectos de ley de reforma fiscal sobre el IRPF, el impuesto sobre la renta de No residentes y el impuesto sobre Sociedades e IVA. Aunque aún no están aprobado y es posible que cambien bastante hasta entonces creo que vale la pena echarles un ojo para saber lo que se nos viene encima de cara al año que viene. Hay cambios sustanciales en la tributación de las rentas del ahorro y del trabajo, de los dividendos,  de los rescates de planes de pensiones, de los alquileres, de los despidos, etc… Empecemos.

Reforma fiscal. Rentas del ahorro y trabajo

La primera es la nueva tarifa aplicable a la base liquidable general en la que se reducen tanto el número de tramos de los siete actuales a cinco, como los tipos marginales aplicables en los mismos. Posteriormente, para el ejercicio 2016, se plantean una segunda rebaja de los tipos. Igualmente se reducen los tipos impositivos aplicables a la base imponible del ahorro, la propuesta se llevará a cabo en dos ejercicios, 2015 y 2016. Esta es la principal baza del gobierno para poder hablar de rebaja fiscal: la reducción de impuestos directos sobre las rentas del trabajo y las rentas mobiliarias, que será de alrededor del 2% entre 2015 y 2016:

La reforma fiscal proponde la siguiente tarifa para la base imponible

Reforma fiscal. Dividendos

Se elimina la exención de los primeros 1.500€ anuales por dividendos y participaciones en beneficios. Sin comentarios. A todas luces es un mazazo para el pequeño inversor. Si cobras 1500 € de dividendos o más, en 2015 pagarás 300 € más de impuestos que este año.

Reforma fiscal. Ganancias y pérdidas patrimoniales

Se incorporan en la base imponible del ahorro las ganancias y pérdidas patrimoniales cualquiera que sea el plazo de permanencia en el patrimonio del contribuyente. Por lo tanto, se elimina la diferenciación de ganancias y pérdidas patrimoniales a más o menos de un año. Dentro de la base imponible del ahorro, se siguen diferenciando rendimientos de capital mobiliario y ganancias y pérdidas patrimoniales, pero se introduce como novedad la posibilidad de compensar rendimientos con ganancias y pérdidas con determinadas limitaciones.

Reforma fiscal. Despidos

En el caso de indemnizaciones por despido o cese del trabajador producidos a partir del 1 de agosto 2014, el importe de la indemnización exenta tendrá como límite máximo la cantidad de 180.000 €. En el Anteproyecto se fijaba un límite exento de 2.000€ por año de servicio prestado, pero tuvieron que cambiarlo ante la alarma social.

Reforma fiscal. Alquileres

En el capítulo de rendimientos del capital inmobiliario, se suprime la dualidad de reducciones (60% – 100%), estableciéndose una única reducción del 60% del rendimiento neto. En este caso también tuvieron que cambiar el texto del Anteproyecto, porque proponía un límite único de reducción del 50%. Por suerte, y digo por suerte porque mi madre tiene un piso alquilado, este cambio no aplica a los alquileres anteriores a 2015.

Reforma fiscal. Planes de pensiones

Se establece un nuevo supuesto de liquidez para los planes de pensiones cuando las aportaciones tengan una antigüedad superior a 10 años. A partir del 1 de enero de 2025 se podrán hacer efectivos los derechos consolidados existentes a 31 de diciembre de 2014 junto con los rendimientos correspondientes a los mismos. Este punto es muy relevante para mi, porque tengo una cantidad relativamente importante en planes de pensiones, que he ido acumulando en los últimos 12 años. Con este cambio podría recuperarlo en 2025. sin que ocurra alguna de las contingencias que ahora son prerrequisito (jubilación, incapacidad, muerte o desempleo de larga duración). Pensando en un escenario de independencia financiera a 10-15 años vista, este punto puede ser muy importante.

Reforma fiscal. Otros cambios

Se suprimen:

  • Entre otros, los coeficientes de abatimiento, que permiten reducir las plusvalías para las viviendas adquiridas antes de 1994. Vender uno de estos pisos el año que viene puede suponer un 55% más de impuestos que venderlo antes de fin de 2014. Los últimos días han aparecido noticias en prensa en relación a una posible corrección, total o parcial, del gobierno a esta medida. A ver si hay suerte y se confirman…
  • Los coeficientes de actualización aplicables exclusivamente al valor de adquisición de bienes inmuebles para determinar la variación patrimonial en el momento de su transmisión. En la misma línea que el punto anterior. Actualmente el precio de compra se actualiza con un coeficiente en función del año de la compra (mayor cuanto más años hace de la compra), de manera que la plusvalía (diferencia entre precio de compra y la venta) corresponde a lo que has ganado realmente restándole, al aplicar este coeficiente, lo que ha aumentado la vida. Al eliminar este coeficiente, pagarás por un aumento de tu poder adquisitivo ficticio. Me intento explicar con un ejemplo numérico: Si compras un piso por 100.000 € y lo vendes por 110.000 € cuatro años después, y el coeficiente es 1.09, el valor de compra actualizado será 109.000 € y la plusvalía 1000 € (110.000 – 109.000). En cambio, si eliminan el coeficiente de actualización, la plusvalía será 10.000 € (110.000 – 100.000). El impuesto se aplica sobre la plusvalía.
  • Las compensaciones fiscales aplicables únicamente a los perceptores de determinados rendimientos del capital mobiliario, procedentes de un capital diferido, derivado de un contrato de seguro de vida, o invalidez, contratado con anterioridad al 20 de enero de 2006. A partir de 2015 el importe obtenido por la transmisión de derechos de suscripción procedentes de valores cotizados y no cotizados, tendrá la consideración de ganancia patrimonial para el transmitente en el período impositivo en que se produzca la citada transmisión.

El Proyecto de Ley introduce la exención de la ganancia de patrimonio generada por mayores de 65 años por la transmisión de cualquier elemento patrimonial, siempre que el importe obtenido por la venta se destine a la constitución de una renta vitalicia dentro de los seis meses posteriores a la transmisión. La cantidad máxima que a tal efecto podrá destinarse a renta vitalicia es de 240.000€. Es decir, si mi madre vende su piso, le aplicarán impuestos por la plusvalía real, sin coeficientes de abatimiento ni coeficientes de actualización. Pongamos números reales: el piso lo compraron a mediados de los 60 y les costó 300.000 pesetas. Ahora vale unos 100.000 € (16.386.000 pesetas). La plusvalía es 16.086.000 pesetas, y sobre esa cantidad se aplicara el impuesto. He mirado con esta calculadora y el impuesto pasa de 4.349 € en 2014 a 22.447 € en 2015 (¡¡Casi na!!). Eso sí, si lo invierte en algo que le proporcione una renta vitalicia no tendrá que pagar este impuesto, aunque pagará, obviamente, al cobrar la renta cada mes, y dejará de ser dueña del piso. Personalmente no le veo la ventaja por ningún lado. Para eso alquila el piso y continua siendo la dueña…

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