<< Ir al directorio



¡Oferta!

Padre Rico, Padre Pobre

El best-seller de Robert Kiyosaki es un clásico de la educación financiera. Un libro que critica la carrera de la rata y propone una alternativa viable para una correcta gestión del dinero sin dejarse llevar por la sociedad de consumo.


Cómpralo en Amazon

Padre rico, padre pobre, el best-seller de Robert Kiyosaki, es una lectura imprescindible sobre la gestión de las finanzas personales y sobre la independencia financiera. Junto a El inversor inteligente, es uno de los libros más recomendados cuando alguien pregunta por cómo empezar a formarse en estas áreas, pero también tiene muchos detractores, principalmente por su enfoque de libro de autoayuda y el hecho de que no proporciona indicaciones concretas para llegar a la independencia financiera. El aura de vende humos siempre está  presente en los libros de Kiyosaki y, para mucha gente, eso le resta credibilidad. Hoy diseccionamos el libro y sus conceptos más importantes. ¡Empezamos!

¿Quién es Robert Kiyosaki?

Robert T. Kiyosaki, autor de best-sellers como Padre Rico Padre PobreRobert Toru Kiyosaki es un inversor, escritor, empresario y conferenciante estadounidense, conocido por la serie de libros que surgieron a raíz del éxito de Padre Rico, Padre Pobre. Kiyosaki nació en Hawái y es de origen japonés. A partir de ahí, hay mucho misterio alrededor de su historia. En la red circulan muchas versiones contradictorias y no se sabe si se hizo rico y luego lo explico en sus libros o si su fortuna tiene su origen en las ventas de los libros. Con una habilidad notable para transmitir conceptos financieros de manera muy simple, Kiyosaki tiene en su haber el mérito de haber sido capaz de acercar la educación financiera a millones de personas.

¿Por qué el título “Padre rico, padre pobre”?

Kiyosaki utiliza las diferencias de comportamiento entre su padre biológico (el padre pobre), que actúa según las normas de la sociedad, y el padre de un amigo (el padre rico), que les enseña los secretos para triunfar financieramente en la vida. La diferencia fundamental entre ambos era que el primero hacía que el dinero trabajase para él, mientras que el segundo trabajaba para conseguir más dinero, comprar más pasivos y necesitar más dinero para pagarlos, con lo que tenía que trabajar aún más. A este concepto le llama “la carrera de la rata”. No queda claro si el padre rico y el padre pobre existieron realmente o si son simplemente figuras literarias inventadas por Kiyosaki para ilustrar sus ideas.

Kiyosaki y sus conceptos fundamentales

Padre rico, padre pobre repite varias ideas constantemente. Aunque la mayoría son de sentido común, en su momento fueron bastante innovadoras y provocaron un click en la mentalidad de muchas personas hacia el dinero, y ese es un mérito que no conviene pasar por alto. Revisemos las más importantes:

Diferencia entre activo y pasivo

Diferencia entre activo y pasivoRobert Kiyosaki insiste mucho en todo el libro en la diferencia entre un activo (todo lo que proporciona rendimientos y genera riqueza) y un pasivo (todo lo que genera gasto y reduce riqueza). Los pobres y la clase media trabajan para comprar pasivos, mientras los ricos trabajan para comprar activos y hacer que el dinero trabaje para ellos. Una de las diferencias principales entre los ricos y los pobres es que los pobres suelen decir “no puedo permitírmelo”, mientras los ricos suelen preguntarse “¿Como podría lograrlo?”. Y la respuesta siempre suele ser construir activos que lo paguen.

Invierte en tu formación

Invierte en formacion segun Robert KiyosakiUna vez más, la formación es uno de los pilares del éxito en la vida. Formación en todos los campos, por supuesto, pero especialmente en el campo de la educación financiera. En el término educación financiera incluye conceptos como entender el balance y las cuentas de una empresa, conocer cómo funciona el mercado y la ley de la oferta y la demanda, tener una estrategia de inversión que nos permita aumentar nuestra columna de activos y conocer las reglas fiscales para aprovecharlas al máximo y optimizar el pago de impuestos.

No hay que cometer el error de pensar que la formación previa o la inteligencia limita nuestras posibilidade de éxito. La inteligencia financiera consiste simplemente en tener más opciones y se sustenta en el conocimiento y, más importante, en la actitud: lo que marca la diferencia no es tanto lo que se sabe, como lo rápido que se aprende.

Por ejemplo, respecto a la fiscalidad, en el libro se repiten dos ideas durante todo el libro: los impuestos castigan a quienes producen y recompensan a quienes no producen. Esto es algo que no todo el mundo tiene claro y que es fundamental entender para pagar pocos impuestos. En esa línea es muy importante conocer la ley porque, si no la conoces y no aprovechas los instrumentos que te da, acabarás pagando muchos más impuestos. Poco importa tu inteligencia o hasta donde estudiaste. Si entiendes cómo funciona la fiscalidad habrás dado un paso de gigante en tu educación financiera.

Engrosar la columna de activos

Una vez hemos aclarado la diferencia entre activo y pasivo, si nuestro objetivo es mejorar financieramente, el siguiente paso es potenciar la columna de activos y reducir al máximo la de pasivos. Es lo que hacen los ricos. Invertir en aquello que genera más dinero, de manera que cada vez tienen más dinero en vez de tener cada vez más deudas.

¿Y cómo se engrosa la columna de activos? Pues, por un lado, aplicando la educación financiera: ahorrando, invirtiendo y aprovechándose de las reglas del sistema. Pero, por otro, Kiyosaki da un gran peso al valor y el atrevimiento, y lo refuerza con frases como que el fracaso es parte del éxito, ganar es no tener miedo de perder, las dudas son caras o si ya todos lo están haciendo no lo hagas tú. Según él, hay que definir claramente una estrategia y seguirla hasta el final. Este punto es uno de los más controvertidos. Como veremos en el apartado de críticas al libro, cuando habla de todo esto se percibe una cierta defensa de las operaciones especulativas, y no todo el mundo está preparado para llevarlas a la práctica con éxito.

Salir de la carrera de la rata

La carrera de la rata de Robert KiyosakiVale la pena incidir en la carrera de la rata, en la que la mayoría de personas quedan atrapadas a lo largo de su vida. Es un concepto acuñado por Kiyosaki y que se puede explicar de la siguiente manera: el niño nace y va a la escuela, obtiene buenas notas, va a la universidad, se titula y empieza a trabajar. Después encuentra un buen trabajo, se casa, se compra una casa y un coche, tiene un hijo, etc…. Las necesidades de dinero aumentan, se compran una segunda casa, tienen un segundo hijo, y la pareja empieza a trabajar más duro, buscan ascensos y aumentos de sueldo, vuelven a estudiar para mejorar sus habilidades, etc.. Sus ingresos se incrementan, pero también la carga fiscal, con lo cual realmente no ganan mejoran su poder adquisitivo en la misma proporción que su sueldo. Para hacer frente a los gastos su única opción es ganar más dinero y para ganar más dinero tienen que estudiar más y trabajar más pero, cuando consiguen ese dinero extra, lo utilizan para comprar cosas nuevas y aumentar sus necesidades de dinero. La pareja, con sólo 35 años, ya está atrapada en la ‘carrera de la rata’ para el resto de su vida. Trabajan para todo el mundo excepto para ellos mismos: para el dueño de la empresa, para el gobierno para pagar sus impuestos, y para los bancos para pagar su hipoteca y sus tarjetas de crédito. Lo peor de todo es que aconsejarán a sus hijos seguir el mismo camino, porque están convencidos de que es el camino del éxito.

Rodéate de los mejores

Este punto está más orientado a una fase más avanzada, cuando ya tienes negocios en marcha. Kiyosaki insiste en que no tienes que ser el mejor en todo, pero sí debes ser capaz de identificar a los mejores y ponerlos a trabajar a tu lado. Y pagarles bien, porque su salario siempre será insignificante respecte al beneficio que producirán. Es una de las máximas de la gestion: escoger a los mejores en cada campo para la ejecución sea perfecta, reservando al líder el papel de coordinar los esfuerzos y marcar la dirección correcta.

Págate primero a ti mismo

Utiliza el dinero que ganas para ponerlo a trabajar para ti y luego paga a tus acreedores (estado, bancos, etc…). Si luego no tienes suficiente dinero, ya utilizarás tu creatividad financiera para conseguirlo. Mal entendida es una directriz peligrosa. No se trata de no pagar tus deudas. Todo lo contrario, se trata de reservar una parte de tus ingresos para dedicarla a alimentar tu columna de activos.

El “págate a ti mismo” no es más que una recomendación para reservar parte de nuestros ingresos para invertir, en vez de dedicar sólo lo que nos sobre después de pagar todos los gastos. Para llevar esto a la práctica hay que valorar exactamente qué gastos son necesarios y cuáles prescindibles. Por naturaleza tendemos a gastar una cantidad acorde a nuestros ingresos. Si sólo invertimos el sobrante es posible que no nos quede nada. En cambio, si reservamos la parte que queremos invertir, obviamente sin comprometer un nivel de vida razonable, podremos invertirlo sin problemas.

Críticas a Padre Rico, padre pobre

Poco contenido

A pesar de ser un libro muy recomendable para hacer una primera aproximación a una correcta gestión del dinero, hay muchas criticas respecto a Padre rico, padre pobre y hacia Kiyosaki. La más repetida por sus detractores es que”habla mucho y dice poco. Y algo de razón no les falta. A medida que vas leyendo el libro va calando la sensación de que repite las mismas ideas una y otra vez, sensación que se repite en parte con los siguientes libros que escribió. No tengo claro que esto sea malo, dado el público hacia el que va enfocado no conoce estos conceptos y la repetición es la mejor manera de que los acabe asimilando. Así, en la otra cara de la moneda, el lector neófito en estos temas acaba reconociendo que la lectura del libro fue una revelación para él.

Lectura básica

La otra crítica fundamental es que el libro no aporta nada a alguien que conoce cómo funciona el dinero y ya está embarcado en la consecución del objetivo de la independencia financiera. No estoy muy de acuerdo en este punto. Está claro que el libro juega con tres o cuatro ideas muy sencillas y de sentido común, pero ordenarlas y ponerlas de manifiesto hace que, aunque ya las conocieras, las incorpores más aún a tu subconsciente y a tus rutinas diarias. Lo que sí es cierto es que es un libro muy fácil de leer. En dos tardes has acabado y no hay conceptos que se resistan. Nada que ver en este aspecto con El inversor inteligente. La diferencia es que este último es un libro de bolsa mientras Padre rico, padre pobre es un libro de gestión de finanzas personales.

No hay ejemplos concretos

Para mi el punto débil del libro es que Kiyosaki no explica ejemplos concretos de cómo alcanzó sus casos de éxito, por los que pasa muy de puntillas y que se reducen siempre a cuatro pasos: identificar la oportunidad, conseguir el dinero, atreverse a ejecutarla y rentabilizarla posteriormente. Fácil de decir, pero demasiado ambiguo. ¿Cómo escoges un inmueble infravalorado? ¿Cómo sabes que el precio del inmueble no recoge realmente el valor real del mismo? ¿Cómo sabes que si te lo venden por un precio bajo alguien estará dispuesto a pagar posteriormente un precio alto por él? Leyendo el libro más de una vez me ha dado la impresión de que trivializa el hecho de escoger en qué invertimos, como si el problema fuese decidirnos a hacerlo pero el hecho de escogerlo fuese realmente fácil. Si realmente fuese tan fácil todos los inversores serían value y no tendría tanto éxito la inverisión en dividendos, que en el fondo es una aceptación de que no sabemos cómo van a evolucionar las cotizaciones.

Bienes raíces

Kiyosaki centra su discurso en la compra de inmuebles infravalorados para luego alquilarlos o venderlos cuando llegue el momento adecuado. No sé si este enfoque tiene mucha validez en el escenario actual. Me da la impresión de que comprar inmuebles infravalorados, que justifiquen un crédito para adquirirlos, te permitan recuperar el principal y obtener una jugosa rentabilidad, no es tarea fácil en los tiempos que corren. Muchos lo intentaron en la última burbuja inmobiliaria en nuestro país. Todos conocemos casos de personas que decidieron comprar pisos sobre planos para venderlos antes de escriturarlos porque “el ladrillo siempre sube”. Hasta que no subió.

Las mismas ideas

Si has leído otros libros de Kiyosaki o si tienes pensado leerlos después de este, es posible que te dé la sensación de que tratan sobre las mismos conceptos. Y es que ha ido repitiendo la fórmula del primer libro en los siguientes, hasta el punto que hay quien dice que es millonario no por sus conocimientos financieros sino por los libros que ha vendido explicándolo. Supongo que lo fácil, una vez has encontrado la fórmula del éxito, es estirarla mientras siga funcionando, pero cuando he leído otros libros de Kiyosaki he sentido una cierta decepción al ver que en gran parte es más de lo mismo.

Los pelotazos

En el libro da la impresión de que es muy sencillo dar un pelotazo y aumentar nuestro capital de manera considerable, y repetirlo una y otra vez. Curiosamente, en un libro sobre finanzas personales habla bastante poco de inversiones a largo plazo y se centra en prácticas especulativas, como comprar un inmueble y venderlo triplicando su valor en poco tiempo. Esto es completamente válido, pero no me da la impresión de que la mayoría de gente esté preparada para hacer operaciones de este tipo. De hecho, más de uno se ha quedado enganchado por intentar hacerlas en la última burbuja inmobiliaria…

Dueño vs empleado

En todo el libro hay una especie de satanización del empleado, como si la única manera posible de alcanzar el éxito fuese ser el dueño de la empresa y tener a otra gente trabajando para ti. En la empresa privada es muy posible triunfar y tener un sueldo muy elevado, que te permita  por ejemplo seguir el resto de propuestas de Kiyosaki, con el beneficio adicional de que no arriesgas tu patrimonio.¿Realmente es malo ser el director de producción de una mediana empresa? ¿O ser el gerente de una unidad de negocio o un área de una multinacional? Ser empleado no es malo. Por supuesto, a nivel económico es mejor ser el dueño de una empresa que un empleado de la misma empresa, pero si el empleado gana suficiente dinero, lo que marcará el éxito o fracaso financiero será la gestión de ese dinero.

No diversifiques y enfócate en ciertas buenas inversiones

No diversificar y enfocarse en buenas inversiones sería un buen consejo si fuésemos capaces de identificarlas, pero creo que la mayoría de inversores no lo son, con lo cual una adecuada diversificación es el mejor compañero de viaje del inversor de largo plazo. Una cartera de diez negocios tiene el problema de que un contratiempo en uno de los negocios se podría traducir en la reducción del 10% de tus rentas o en la pérdida del 10% de tu patrimonio. Este peligro se va difuminando a medida que aumentamos el número de negocios.

Empecinamiento con los bienes raíces

No son el único camino, y posiblemente para la mayoría de inversores tampoco serán el más adecuado. Invertir en inmuebles, como en cualquier otro sector, implica que debes conocer el mercado, seguirlo de cerca y acertar con tus predicciones. Además, los inmuebles exigen un nivel de inversión bastante mayor que, por ejemplo, la compra de acciones de empresas. Igual en la época en la que escribió el libro era más sencillo, pero ahora mismo no creo que sea la panacéa que parece al leer el libro.

La vivienda es siempre un pasivo

Incluso la vivienda habitual. Discutible, cuando menos. En algún sitio hay que vivir y aunque es posible que sea más barato vivir en una vivienda de alquiler que en una vivienda equivalente de propiedad, lo cierto es que la vivienda de propiedad tiene una serie de beneficios difíciles de cuantificar que no podremos obtener de la vivienda de alquiler. Por ejemplo, razones sentimentales, el hecho de que nadie puede echarte de ella ni incrementar el coste mensual como te pasaría si te aumentan la cuota de alquiler o la posibilidad de hacer las reformas que quieras sin que nadie tenga que aprobarlas.

Luego está el tema puramente económico. Un inmueble tiene un precio que evoluciona de manera independiente a la bolsa de valores o a la evolución de los salarios y tener patrimonio cuyo valor está descorrelacionado de tu fuente principal de ingresos es también muy recomendable.

Conclusión

En resumen, Kiyosaki explica maravillosamente una serie de conceptos financieros y de inversión que son aplicables en general a las estrategias de largo plazo y, en particular, a la nuestra. En mi opinión, es uno de esos libros que deberíamos leer antes de afrontar libros más técnicos. Es posible que los conceptos que explica no sean nuevos, pero una exposición ordenada y crítica nos ayudará a interiorizarlos aún más. Es un libro muy sencillo de leer, que además es muy recomendable para introducir en el mundo de las finanzas y la inversión a personas que no estén familiarizadas con él.

Información adicional

Temática

,

Idioma

Nivel

Autor

Tipo


<< Ir al directorio


Los cazadividendos participa en el Programa de Afiliados de Amazon EU, un programa de publicidad para afiliados diseñado para ofrecer a sitios web un modo de obtener comisiones por publicidad, publicitando e incluyendo enlaces a Amazon.co.uk / Amazon.de / de.buyvip.com / Amazon.fr / Amazon.it / it.buyvip.com / Amazon.es / es.buyvip.com / Amazon.com / Amazon.ca / Amazon.com.br.