Los cazadividendos cumplen un año¡Hola, cazadividendos! Hoy hablaremos sobre Kiyosaki y su famosa carrera de la rata, pero antes de empezar me gustaría anunciar que este fin de semana estamos de enhorabuena por dos razones. La primera porque cumplimos un año de vida, tal y cómo podéis ver a la derecha de estas líneas, y en todo este tiempo, hemos publicado 174 artículos y unos 5000 comentarios. Cuando empecé con todo esto nunca pensé que tendría tan buena acogida ni que mi modesto diario de operaciones se acabaría convirtiendo en este espacio de intercambio de opiniones, experiencias y consultas. Tampoco pensé que dedicaría tanto tiempo, eso también es verdad, pero supongo que todo esto tiene mucho de adictivo. Realmente es muy gratificante ver que un texto escrito por ti provoca muchos comentarios y acaba ayudando a mucha gente.

La familia Cazadividendos crece También me gustaría aprovechar esta ocasión para anunciar una noticia genial para la familia Cazadividendos y es que esperamos nuestro primer hijo para dentro de cinco meses. Evidentemente lo sabemos desde hace bastante tiempo, pero no lo hemos explicado a la familia hasta hace un mes o así, y, desde hace un par de semanas, la Sra. Cazadividendos me va preguntando cada día: ¿cuándo se lo explicas a tus amiguitos? La verdad es que estamos exultantes y cuesta no explicarlo, pero al ser mayorcetes (los dos pasamos de 40, bueno, vale… tenemos 42) hemos esperando a tener los resultados de todas las pruebas (las “obligatorias” y las opcionales) antes de decirlo… Ya sabemos que es un niño pero aún no tenemos nombre. Bueno, nombre real sí, pero tendremos que buscarle un cibernombre con gancho para el blog, que no sea demasiado largo. Se admiten propuestas, pero el voto definitivo será el de la Sra. Cazadividendos, como siempre 🙂

Aunque todo esto que os he explicado parece que no tiene mucho que ver con la temática habitual del blog, la verdad es que está muy relacionado, porque retrasará nuestra independencia unos años… o no. Igual nos hace adelantarla para dedicarle más tiempo. En cualquier caso, si la retrasase, ¿a quien le importa si es por esta razón? ¿Donde tengo que firmar para retrasarla unos cuantos años más? Y ya que estamos, me gustaría aprovechar este anuncio para que hiciésemos un poco de reflexión y debate alrededor del tema de la educación financiera de nuestros hijos. Y en este punto es donde entra en juego Robert Kiyosaki. Como punto de inicio, transcribo un fragmento de “Padre rico padre pobre“:

Si consideras la vida de una persona trabajadora, con educación promedio, sigue  un camino similar. El niño nace y va a la escuela. Los orgullosos padres están emocionados porque el niño destaca, obtiene calificaciones buenas o regulares, y es aceptado en la universidad. El niño se gradúa, quizá asiste al postgrado y entonces hace exactamente lo programado: busca una carrera o trabajo seguros. El hijo consigue un empleo, quizá como doctor o como abogado, o se integra al ejército, o trabaja para el gobierno. Generalmente, el hijo comienza a ganar dinero, le comienzan a llegar tarjetas de crédito, y él comienza a comprar cosas, si es que no lo ha hecho antes. Dado que tiene dinero para gastar, el chico asiste a lugares a donde van otros jóvenes para conocer personas, para hacer citas y a veces para casarse. La vida es maravillosa entonces, porque actualmente tanto el hombre como la mujer trabajan. Dos ingresos son una bendición. Se sienten exitosos. Su futuro es brillante y deciden comprar una casa, un automóvil, una televisión, salir de vacaciones y tener niños. Llega el “paquete” feliz.

Las necesidades de dinero son enormes. La feliz pareja decide que sus carreras son de importancia vital y comienzan a trabajar más duro, en busca de ascensos y aumentos de sueldo. Los aumentos vienen, así como otro hijo y la necesidad de tener una casa más grande. Trabajan más duro, se convierten en mejores empleados, aún más dedicados. Vuelven a la universidad para obtener habilidades más especializadas con el fin de ganar más dinero. Es posible que obtengan un segundo empleo. Sus ingresos se incrementan, pero también la categoría fiscal en que se encuentran, así como el impuesto sobre su gran casa nueva, sus aportaciones al Seguro Social, y todos los demás impuestos. Reciben un cheque jugoso pero se preguntan a dónde va a parar el dinero. Adquieren participaciones en fondos mutualistas y compran sus artículos de primera necesidad con su tarjeta de crédito. Sus hijos cumplen 5 ó 6 años de edad y se incrementa la necesidad de ahorrar para su educación universitaria, así como de ahorrar para su retiro.

Esa feliz pareja, nacida hace 35 años, está atrapada ahora en la ‘carrera de la rata’ para el resto de su vida laboral. Trabajan para los dueños de su compañía, para el gobierno al pagar sus impuestos, y para los bancos al pagar su hipoteca y sus tarjetas de crédito.

La carrera de la rata de Robert Kiyosaki

Entonces aconsejan a sus propios hijos que ‘deben estudiar duro, obtener buenas calificaciones y encontrar un empleo o carrera seguros. No aprenden nada acerca del dinero, excepto de aquellos que se aprovechan de su candidez, y trabajan arduamente durante toda su vida. El proceso se repite con la siguiente generación de trabajadores. Ésa es la “carrera de la rata”.

 

Esta claro que nuestro objetivo debe ser salirnos de ella pero, en esta sociedad marcada por el consumismo y el invidualismo, parece complicado. ¿Cuáles son vuestras estrategias para intentar conseguir que vuestros hijos entiendan el valor de su tiempo y no se dejen llevar por las imposiciones de la sociedad respecto cómo deberían vivir su vida? Por cierto, ¿sabéis que también existe Niño Rico, Niño Listo?

¡Que tengáis un feliz fin de semana!

Si os ha gustado el artículo, como siempre, os pido que lo compartáis en las redes sociales. Es muy sencillo, sólo tenéis que pulsar en uno de los iconos que tenéis bajo estas líneas y seguir las instrucciones, y con esto ayudáis a que la comunidad siga creciendo.  ¡Qué tengáis buena caza!