Después de hablar sobre la asistencia sanitaria en la independencia financiera, hoy revisaremos la tributación cuando no tenemos rentas del trabajo¡Hola, cazadividendos! Hace muchos meses estuve investigando sobre la cobertura médica de la Seguridad Social en un escenario de independencia financiera, que El Estado interpretaría como un desempleo de larga duración. El resultado, este artículo, pasó muy de puntillas por la comunidad, a pesar de que creo que es un tema muy importante. Si no os apetece leerlo, os recuerdo la conclusión:  la asistencia sanitaria está garantizada, por lo menos con la legislación actual, aunque no cotices. Hoy iniciamos la serie Preparando la independencia financiera. El artículo de hoy será el segundo de la serie porque he cambiado el título al que os comentaba sobre la cobertura médica y lo he incluído en esta serie. En él hablaremos os cambios en la tributación cuando dejemos de trabajar.

 

Antes de empezar, me gustaría comentar que los datos que pondré a continuación los ha elaborado Roberto Carlos muy gentil y diligentemente. Aunque suene a peloteo, lo cierto es que ha tenido que actualizar la tabla y soy consciente de que le ha llevado un buen rato. Desde aquí le doy las gracias por colaborar en la sombra. Muchas veces me envía información muy valiosa de cara a aclarar dudas o redactar nuevos artículos.

¿Cuándo empezamos a tributar? El mínimo exento

Cuando hacemos la declaración de renta, hay un mínimo exento de tributación. Este importe, por el cual no tributamos, se divide a su vez en el mínimo personal y mínimo familiar, y es el importe mínimo que El Estado asume que necesitamos para subsistir, y no nos cobra impuestos sobre ese importe.

Para ver su influencia en los impuestos que finales pagaremos, nos centraremos en el caso de una pareja no casada con un hijo. El ejercicio está hecho con el mismo mínimo exento para los tres años. Aunque seguro que cambia en ha cambiado en 2015 y que cambiará en 2016, lo importante, más allá de la exactitud de los datos, es el concepto, porque puede ser muy esclarecedor para muchos.

Esta es la tabla con los datos que utilizaremos para la simulación:

Baremos aplicables a la tributación de rendimientos mobiliarios

 

Como se puede apreciar en la tabla, el mínimo por contribuyente es de 5151 € y el mínimo por hijo 918 € que podrá desgravarse cada progenitor. El mínimo total, por tanto, es de 1936 €. En 2014 había 1500 € de dividendos exentos de tributación, exención que se ha eliminado en 2015 y 2016. Respecto a cómo tributan los dividendos, hay tres tramos (menos de 6000 €, entre 6000 y 50.000 € y más de 50.000 €). La tributación ha cambiado  en 2015 y 2016, reduciéndose los porcentajes en cada tramo.

Tributación de los dividendos

En un escenario de independencia financiera, sin ingresos del trabajo u otras rentas aparte de los dividendos o venta de acciones / fondos / ETFs, estos serían nuestras únicas fuentes de ingresos. Por lo tanto, el mínimo exento haría que los primeros 6069 € no tributasen. Veámoslo en una tabla para ver el resultado con diferentes ingresos:

 

Tabla de tributacion para un contribuyente con un hijo y rentas mobiliarias

Conclusiones: ¿cómo optimizar la tributación si no trabajamos?

Enumerando las conclusiones sobre la aplicación del sistema tributario español a la independencia financieraCapítulo de conclusiones. Creo que hay tantas como personas lean este artículo, así que expondré las mías. A modo de resumen, lo más relevantes es que hay que intentar ajustar nuestros ingresos a nuestras necesidades y para eso es conveniente disponer de diferentes instrumentos con diferentes tratamientos fiscales. Pero, antes de empezar la primera conclusión, y aquí me pongo en modo mala leche,  es que, como ya sabíamos, la reforma fiscal beneficia a los que más ingresos tienen. Fijaos en la última columna, que muestra la diferencia de tributación entre 2016 y 2014 y veréis que se empieza a tributar menos a partir de los 18.000 € por dividendos. Supongo que era de esperar,  pero no por eso molesta menos. Tomémoslo por el lado bueno. Nuestro objetivo debe estar en el tramo en el que nos penalicen menos y eso implica estar en el lado de los ricos.

La segunda, que hasta 6.000 €, no tributaríamos nada. NADA. Por lo tanto, una pareja con los dividendos repartidos equitativamente podrían cobrar 1.000 € al mes (12.000 € al año) sin tributar. Es decir, cobrarían 1000 euros brutos que serían 1000 € neto. Una pareja y un niño podrían cobrar 1500 € al mes (18.000 € al año) sin tributar. Parece que la planificación fiscal es importante…

La tercera, que cuando más cobremos más tributaremos. Por lo tanto, interesa ajustar al máximo los dividendos cobrados a nuestras necesidades. Lo ideal sería poder vivir con menos de 12.000 € (tributación cero), pero si se necesita más, debería intentarse no superar los 24.000 (12.000 exentos + 12.000 tributando al 20% en 2015 o al 19% en 2016). Si superamos esa cifra tributaremos al 22% en 2015 y al 21% en 2016. No sabemos cómo evolucionará la ley en el futuro, pero es previsible que se mantengan este tipo de premisas (mínimo personal y por descendiente, y tributación progresiva). ¿Y cómo hacemos para conseguir que las rentas se ajusten al máximo a nuestras necesidades? La respuesta parece en los fondos, ETFs, inversiones en valor o cualquier inversión en la que no haya renta sino plusvalía.

La cuarta, que la tributación se aplica sobre el importe íntegro de los dividendos o sobre la plusvalía de las acciones, fondos o ETFs. Por lo tanto. si vendemos por valor de 10.000 €, pero la plusvalía es de 6.000 €, no tributaremos nada porque no llegamos al mínimo exento. En cambio si cobramos 10.000 € en dividendos tributaremos el 20% de 4.000 €, el exceso sobre el mínimo exento.

La quinta, que tan importante es generar una renta o un patrimonio que nos permitan vivir cómodamente, como percibirla de una forma fiscalmente eficiente, y eso es conveniente empezar a prepararlo desde el principio. Con el artículo de hoy, voy a darle una nueva vuelta de tuerca a mi estrategia, que ya explicaré en próximos artículos, aunque creo que ya veis por donde voy.La sexta, y para mí más importante, que cuando dejemos de trabajar nuestros dividendos rendirán más porque tributarán menos. Eso hace muy aconsejable que construyamos la cartera teniendo en cuenta que cada contribuyente tiene  un mínimo exento, y eso hay que aprovecharlo.

Y llega el momento de la comunidad. ¿Erais conscientes de cómo funcionaban los mínimos personal y familiar? ¿Tenéis en cuenta el sistema tributario de cara al futuro a la hora de construir vuestra cartera? ¿Utilizáis instrumentos que no repartan rentas por esta razón?

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