cisne_crias¡Hola, cazadividendos!  Mi empresa anunció hace un par de semanas un cambio organizativo importante, cambio que me afecta directamente. Algunos ya lo sabréis porque he ido dejando pinceladas en los comentarios. Simplificándolo mucho “transfieren” un departamento, aproximadamente 500 personas, a otra empresa del grupo. Este tipo de simbiosis son bastante habituales en el sector de la informática: una empresa principal, muy grande, sin conflictos laborales, donde trabajan los empleados teóricamente más cualificados y una o varias empresas satélites, más pequeñas, bajo el ala de la principal, pero con peores condiciones laborales y donde trabaja la mano de obra barata. Las diferencias entre ambas empresas son, por lo tanto, bastante considerables.

A nivel salarial mi nueva (si nadie lo remedia) empresa está un escalón por debajo. Además, el centro de trabajo está a veinte km de la ubicación actual y con una mala combinación de transporte público. Para más inri, será la tercera vez que formo parte de esta empresa, porque aprovechando la temporalidad de los contratos en los primeros años cambié tres veces de empresa, en función de las necesidades del momento. De las necesidades de la empresa, claro.

Con estas líneas quiero ilustrar que la opción de futuro más inteligente en estos tiempos es intentar independizarte lo máximo posible del sistema para que sus ineficiencias (que cada vez son más) te afecten lo mínimo posible. Analizando mi caso en detalle extraigo varias conclusiones.

La primera, que este cambio me afecta igual que al resto de mis compañeros. A ellos les molesta que les lleven a trabajar a un sitio peor comunicado. A mi también.  Si reorganizan la empresa porque no es competitiva es probable que intenten modificar también los sueldos y la reciente reforma laboral creo que lo permite. Ellos están preocupados por la posible reducción de salario. Yo también.

La segunda, que estoy mejor posicionado que muchos de mis compañeros para afrontar una situación como esta. No tengo hipoteca, tengo unos ingresos por dividendos (muy pequeños, pero ahí están) y mi nivel de vida/gastos muy contenido. Soy lo que se suele decir un tío austero. Mis compañeros me miran con una cierta mirada de envidia cada vez que digo que puedo vivir perfectamente con 600 euros al mes manteniendo mi ritmo de vida y sin echar en falta ninguna de las necesidades que la sociedad de consumo consigue venderles como vitales. Y la Sra. Cazadividendos es igual que yo o peor. Esta semana se llevó una alegría enorme porque se gastó sólo 15 € en una batería para el móvil, porque no le funcionaba bien pero no quería comprarse uno nuevo. Mira que le insistí en que se lo cambiase (es uno de sus lujos razonables y lo usa mucho) pero no quiso….

La tercera, y derivada de la anterior, que puedo escoger. Si la situación que me venden no me gusta, puedo simplemente irme. Renunciaré a sueldo, pero ajustando gastos podría subsistir bastante tiempo. Eso sin contar con el sueldo de la Sra. Cazadividendos, que seguirá ahí si no pasa nada raro. De hecho, si esto me pasase dentro de diez años, con la cartera formada y una renta por dividendos suficiente, sería el último empujoncito para dejar de trabajar.

lobo_atacando1Para mí, Lo más importante de la independencia financiera es que eres el dueño de tu vida y que puedes escoger decir que no. Es saber que tú tienes la sartén por el mango. Aún recuerdo hace unos años cuando me “invitaron” a participar en un proyecto en otra ciudad y contesté que si me enviaban dejaría la empresa. Mi jefe no lo entendía e intentó convencerme en varias reuniones, con argumentos como que mi carrera profesional se truncaría e incluso llegando a utilizar violencia verbal, sólo en cuanto al contenido, no en las formas. Pero no le sirvió de nada: en aquel momento no estaba casado, no tenía responsabilidades y podía permitirme el lujo de decir que no.

Mi jefe no entendía la situación: ¿cómo podía decir que no y no importarme las consecuencias? Cuando finalmente encontraron a otro que sí aceptó volví a hablar con mi jefe y le dije: “Ya sé que no me creías, pero si me hubierais forzado a ir a ese proyecto, me hubiera ido de la empresa”. Y creo que en ese momento sí me creyó. Por cierto, ocho años después continua siendo mi jefe…

¿Qué significa para vosotros la independencia financiera? ¿Os habéis encontrado en alguna situación similar?

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