Cambio de vida
¿Invertir en España?

El inversor inteligente de Benjamin Graham¡Hola, cazadividendos! Este verano volví a leer El inversor Inteligente, de Benjamin Graham, un libro imprescindible para los interesados en la inversión en valor. Para muchos es la biblia del value investing, reconocimiento reforzado por Warren Buffet, que lo considera “con diferencia, el mejor libro de inversión que se ha escrito”. El inversor inteligente no es un libro fácil de leer. Algunos capítulos son muy densos y de un carácter marcadamente técnico, bombardeando al lector con estadísticas de empresas de hace 60 años. Pero las enseñanzas de Benjamin Graham son una base inmejorable sobre la que construir cualquier estrategia de inversión en bolsa de largo plazo y cada vez que leo el libro encuentro nuevos matices. Este artículo es una revisión de uno antiguo que publiqué al principio del blog y que pasó sin pena ni gloria, al que he añadido estos matices.

Selfbank Fondos 300x250

Benjamin Graham

Benjamin GrahamBenjamin Graham (1894-1976) era un economista e inversor estadounidense, de procedencia británica, que estaba especializado en la inversión  a largo plazo y está considerado como el creador del value investing. El libro tiene prólogo de Warren Buffett y comentarios de Jason Zweing. Está claro que, cuando alguien como Buffett se presta a escribir el prólogo de un libro y además dice de él que es “sin lugar a dudas, el mejor libro sobre inversión jamas escrito“, estamos antes una lectura obligatoria. El Inversor Inteligente no el primer libro de Graham. Antes de él ya había publicado Security Analysis, en el que sentaba las bases sobre las líneas generales de su estrategia: la inversión en valor. Pero fue El Inversor Inteligente el libro que rompió moldes y que, décadas después, continua siendo una referencia para muchísimos inversores. Las tesis de Benjamin Graham eran tan rompedoras con todo lo vigente hasta ese momento que hasta Warren Buffett, posiblemente el mejor inversor de la historia, se ofreció a trabajar gratis con él para aprender. Y seguro que no se equivocó.

El inversor inteligente

El hilo argumental de El Inversor Inteligente, o El Inversionista Inteligente como se conoce en América Latina, destila sensatez y sentido común. El libro diferencia claramente entre dos maneras de acercarse a la bolsa: el inversor, que va a largo plazo y compra las acciones pensando en que compra un trocito de la empresa, y el especulador, que sólo busca la ganancia, a corto plazo a ser posible, sin importarle la empresa. La estrategia del inversor inteligente es bastante lógica: escoge buenas empresas que el mercado penaliza por alguna razón y espera a que las vuelva a valorar adecuadamente.

El inversor inteligente es una lectura obligatoria para el inversor de largo plazoEsperar, esa es la clave. Benjamin Graham se centra en la inversión a largo plazo. ¿Y qué es largo plazo? Para Benjamin Graham, el máximo estaba en torno a los cinco años, aunque lo normal era mantener la inversión durante dos o tres. La Bolsa puede infravalorar un valor pero, a largo plazo, precio y valor tenderán a converger. Parece sencillo, escoger acciones que el mercado castiga y esperar a que vuelvan a estar correctamente valoradas, pero esta forma de invertir requiere paciencia y la paciencia es un bien muy escaso. El inversor inteligente es inteligente no porque tenga un coeficiente intelectual muy alto o tenga un conocimiento enorme de los mercados. Lo es porque analiza de manera sistemática el negocio de la empresa, invierte si pasa todos sus filtros y no se deja llevar por las modas del mercado, sino que espera pacientemente aunque parezca que todo se hunde.

Eso sí, no es suficiente con que la empresa vaya a crecer. Si el mercado tiene también esa percepción, Benjamin Graham entiende que la cotización descuenta esa perspectiva y descarta este tipo de empresas, ya que la base de la estrategia es comprar a precios bajos cuando estos no reflejan el valor real de la empresa. Se trata, por tanto, de hacer todo lo contrario: invertir en empresas con negocios aburridos que el mercado ignora y en las que las expectativas no son halagüeñas. Cuando el mercado maltrata la cotización de una empresa es cuando el inversor inteligente debe empezar a considerarla. Una vez escogida la empresa y hecha la inversión, lo más complicado es aguantar la presión y los vaivenes del mercado sin vender en el peor momento.

Dos maneras de acercarse a la bolsa

Inversor y especulador, dos maneras de acercarse a la bolsaGraham diferencia entre inversor y especulador. El inversor compra un negocio porque le gusta su modelo, intenta entenderlo, se preocupa de sus resultados y de su viabilidad futura y espera recoger beneficios por la buena marcha de la empresa. Por lo tanto, un inversor analizará profundamente el negocio de la compañía y se asegurará de que es muy sólido antes de comprar acciones, limitará las pérdidas y aspirará a tasas de retorno razonables. Cualquier “inversor” que no cumpla estos puntos se convierte automáticamente en un especulador. Se caracteriza por buscar el beneficio, cuanto más grande mejor, y le da igual obtenerlo porque el mercado reconozca el valor de la empresa o por una noticia que dispare su cotización.

El inversor inteligente y el Señor Mercado

Benjamin Graham utiliza la parábola de Mr. Market para explicar los vaivenes del mercado a corto plazo. El Señor Mercado tiene un comportamiento bipolar, que hace su humor cambie repentinamente desde una euforia desmedida a una depresión absoluta. En los momentos de euforia compra por encima del valor real de la empresa y en los momentos de depresión vende a precios inferiores a su valor real. El buen inversor escogerá buenas empresas infravaloradas y luego sólo tendrá que esperar, y cuanto más infravalorada está la empresa mayor margen de seguridad tendrá la inversión. En conclusión, estos cambios de humor del mercado, estas divergencias entre el precio (valor real) de la empresa y la valoración que le otorga el mercado son una oportunidad y no un riesgo. ¿Donde está el truco? Pues en que para saber si una empresa es buena y está infravalorada hay que hacer un análisis exhaustivo de su estado  contable, y eso no sabe hacerlo todo el mundo.

Margen de seguridad e inversión en empresas

Otro aspecto importante de El Inversor Inteligente, y concepto central de la inversión en valor, es el margen de seguridad o diferencia entre el valor que nosotros otorgamos a una inversión (valor real o intrínseco de la empresa) con respecto al valor que le otorga el mercado (cotización actual). Si valor intrínseco de una compañía es 100 € mientras que su cotización actual es 75 €, el margen de seguridad sería del 25%. En ocasiones, el mercado castiga excesivamente a una empresa y valora sus acciones muy por debajo del valor que les corresponde en función de sus activos, resultados y potencial. Esa es la oportunidad que espera el inversor en valor. Benjamin Graham insiste a lo largo de todo el libro en que toda inversión en una compañía debería ser considerada como comprar un trocito de la empresa y que, por lo tanto, debería regirse por los cuatro principios básicos de la inversión en empresas:

  • Entiende el negocio. Es la primera condición y además es indispensable. Si no lo entiendes, no inviertas.
  • Haz tus propios cálculos para para filtrar en qué inviertes y para supervisar posteriormente el estado de tu inversión.
  • Si no ves claro con tus cálculos que la inversión tiene una posibilidad clara de obtener un beneficio razonable, no continúes.
  • No te fíes de nadie. Decide en base a tu conocimiento y tu experiencia, aunque otros no estén de acuerdo.

Leer el inversor inteligente

Leer el inversor inteligente es fundamental para todo el que quiere invertir a largo plazoEl Inversor Inteligente es un libro muy recomendable, casi imprescindible para el inversor a largo plazo y especialmente para los que se centran en la inversión en valor. En algunas ocasiones se pierde en casos prácticos, que pueden ser difíciles de seguir, y en aburridos datos estadísticos. Pero todo eso se compensa con el valioso contenido. El libro refuerza los principios del value investing y las bases de nuestra estrategia de inversión, y está lleno de ideas fundamentales para entender la inversión en valor. El inversor inteligente pone a nuestra disposición el saber y la experiencia de un inversor que entendió el mercado de valores como pocos. Es una especie de tratado que no nos da la manera exacta de invertir en bolsa, pero nos proporciona una base sólida sobre la que construir nuestra estrategia de inversión.

Como comentaba al principio, es un libro algo denso y quizá difícil de entender para los que no han leído libros de inversión, pero también es un libro que se disfruta cada vez que se vuelve a leer, al percibir nuevos matices y entender cada vez mejor las enseñanzas de Benjamin Graham. Puedes revisar los libros que voy leyendo en la sección de libros para invertir en bolsa.

¡Qué tengáis buena caza!

Cambio de vida
¿Invertir en España?
Ir a la barra de herramientas