Las compras en grandes cantidades como instrumento de ahorro¡Hola, cazadividendos! Esta entrada no tiene mucho que ver con la inversión… o sí, según se mire. Mientras trabajo en los artículos sobre las ventajas e inconvenientes de comprar ADRs y sobre la necesidad de las cuentas en dólares en una estrategia a largo plazo hago un paréntesis para contaros una de mis “estrategias” de ahorro que más polémicas (y críticas) suscita en mi entorno. El sábado pasado fui a un supermercado que tenía en oferta aceite de oliva virgen extra de una primera marca. La oferta consistía en un descuento del 70% en la segunda unidad. Acabé comprando siete cajas… de quince botellas de un litro, es decir, 105 litros. Sí, ya sé que parece mucho, pero tampoco es tanto como parece. Sólo es cuestión de pensar cuanto vas a necesitar en los próximos meses.

Y si juntamos nuestro consumo, el consumo de los padres de la Sra. Cazadividendos y el de mis padres resulta un consumo semanal de dos botellas y media, con lo cual tenemos aceite para unos diez meses.

La sociedad de consumo no entiende el ahorro

Traducido a dinero, el ahorro fue de 174,56 € en un producto de primera calidad. La última Uno de los inconvenientes de ahorrar comprando grandes cantidades es que tienes que cargar mucho pesovez que salió el tema en el trabajo, mientras desayunábamos, y expliqué que yo hacía este tipo de cosas para ahorrar tuve que oír el aluvión de frases típicas:  El “lo haces porque puedes“: como no tienes hipoteca, ni hijos,… El “no vale la pena cargar con siete cajas”, acompañada de una comparación chistosa con el equino de la izquierda. ¿No vale la pena? ¿Cuantas veces te han pagado 174,56 € por dos horas de trabajo. El “tú cobras más”: curioso, porque nadie excepto mi mujer y mi madre saben lo que cobro…En el fondo, el que no se consuela es porque no quiere y toda esa retahíla de frases no son más que excusas. Y como me gusta desmontar excusas seguí insistiendo:

CZD: Siempre puedes comprar dos cajas en vez de siete, y el ahorro sería de 50 €. Porque sí podrás gastar 100 € si te ahorras 50, ¿verdad?
Escéptico: Sí, gastarte 100 no es lo mismo que 350, ¿pero vale la pena por sólo 50 €?
CZD: Hombre, 50 € es el café de más de un mes.
Escéptico: Ya, pero toda esa movida sólo por dos cajas…
CZD: Dos cajas son 30 botellas, te olvidas del aceite por una temporada. Además, ¿no decías que si eran muchas cajas era una matada ir a buscarlas?

En ese punto me di cuenta de que tenían las orejas (y lo que es peor, la mente) cerradas a este tipo de ideas, y paré de insistir. Es mucho más lógico comprar cuando lo necesitas y punto. Ah, y quejarse de que el aceite cuesta casi 5 €… Si no fuese por esta naturaleza mía demasiado proclive a llevar la contraria no me vería inmerso en estos envolaos.

¿Y cuándo ahorrar comprando grandes cantidades?

Los vendedores suelen sorprenderse mucho al ver las cantidades compradas, pero es necesario para ahorrar lo suficiente para que compense el precio del transporte y el esfuerzoSupongo que mis compañeros de desayuno piensan que soy un tacaño crónico, aunque en el fondo me da igual. Tengo que admitir, eso sí, que la cara de sorpresa de la cajera al ver las siete cajas me hizo mascullar una justificación. Para mi esta estrategia tiene sentido con muchas familias de productos. Las más claras son las conservas, los productos de cuidado personal y los productos de limpieza. Hay que tener cuidado, por supuesto, y no pasarse. El objetivo para mi es comprar barato, no lo más barato. Igual mañana veo una oferta de aceite más barato, pero me da igual. Luego está el tema del mantenimiento. hay que tener espacio para guardarlos en buenas condiciones, para que se conserven, y no pasarse con las cantidades. Los detergentes se pueden estropear si pasa un año, pero las conservas pueden guardarse sin problemas durante mucho tiempo (la caducidad suele ser de unos cinco años). La última vez que compré atún volví a casa con cuarenta paquetes de tres latas. Ciento veinte latas de atún… ¡Qué locura! Bueno, con una caducidad de cinco años hablamos de gastar veinticuatro latas de atún al año, es decir, dos latas al mes…

Hay muchas maneras de ahorrar. La mayoría de gente que conozco cambia primera marca por marca blanca, pero estando un poco atento a las ofertas puedes comprar primera marca a precio de marca blanca. En los ejemplos que he explicado acabo comprando atún Albó o Calvo o aceite de oliva virgen extra Hojiblanca a precio de marca blanca. En esto mi padre era un maestro. Falleció ya hace cinco años, pero mi madre todavía se va encontrando sorpresitas por casa en forma de detergentes, champús, botes de judías, etc… En esta, como en tantas otras cosas, haberlo visto de pequeño supone una ventaja competitiva…

Con esto no quiero decir que hacer esto no cueste. El sábado tuve que coger el coche para ir al hipermercado a comprar las siete cajas de aceite, perdí toda la tarde comprando en vez de estar paseando o viendo la tele y tendré que encajar los cuatrocientos euros de factura en mi economía familiar. El que no esté dispuesto a hacer esto comprará tres o cuatro botellas de aceite cuando las necesite en el super de debajo de casa, no tendrá que pensar en esos cuatrocientos euros de gasto extra y habrá pasado el sábado tomándose un café en una terraza. La vida es cuestión de elegir, pero con esta elección es muy sencillo ahorrar quinientos o mil euros o, por lo menos, no renunciar a la calidad por una cuestión de precio.

¿Y el ahorro para que lo utilizamos?

El ahorro que conseguimos lo utilizaremos para hacer rodar más rápido la bola de nieve¿Y qué hacemos con esos quinientos o mil euros? Pues aquí cada uno decide. Cada uno decidirá en función de sus inquietudes, necesidades o deseos. Lo más importante es que es dinero que tienes y que puedes gastar en lo que quieras. Conociendo nuestros intereses, seguro que el excedente irá al colchón de seguridad, al fondo de crash o a inversión, para continuar engordando la bola de nieve, pero incluso gastándolo en cualquier otras cosa, sería mucho más beneficioso que simplemente pagarlo de más. Muchas veces nos centramos en aumentar nuestros ingresos, cuando es más fácil reducir los gastos sin que nuestro nivel de vida se resienta.

Releyendo esta entrada, creo que no me beneficia en nada: ahora parezco mucho más friqui que antes… ¿Soy el único que compra en cantidades industriales? ¿Vosotros también tenéis estrategias de ahorro “poco convencionales”?

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