Los cazadividendos buscan construir una renta complementaria basada en los dividendos crecientes de empresas sólidasAhora ya lo sé: me gustan los dividendos. Supongo que con el cazadividendos del título ya queda claro. Empecé a pensar en ellos porque un compañero de trabajo me habló de las excelencias de las acciones del Santander, con un 10% de dividendo y un potencial de crecimiento enorme. Sonaba tan tremendamente desproporcionado que me puse a investigar y los resultados me dejaron un poco descolocado: parecía que las acciones y sobretodo las acciones de empresas fuertes con dividendos crecientes eran una opción bastante rentable y muy segura a largo plazo, mucho más que las típicas imposiciones a plazo fijo.


Siempre me ha gustado un poco ir contracorriente e invertir en bolsa “con cabeza” era una opción que siempre había valorado y no había intentado por la creencia de mi entorno de que es prácticamente un juego de azar. Y ahí empezó esta aventura.

El inicio del viaje de los cazadividendos

Nos remontamos a 2013. En aquel momento yo tenía, casi por casualidad, dos modestos paquetes de acciones, uno de CaixaBank y otro de Repsol. El de CaixaBank venía de un canje de otro producto y el de Repsol, de un regalo de mi padre de muchos años atrás. Ambos paquetes se habían revalorizado muchísimo, pero yo pensaba que era fruto de la casualidad  o la suerte.

¿Venderlo? ¿Para qué, si van  bien? ¿Comprar más? Uf, es que es bolsa y la bolsa es casi jugarse el dinero…


Además, estaba muy preocupado por la situación económica de mi madre. Mi padre había fallecido unos años antes y, aunque era muy metódico y cabal y tenía los ahorros de toda la vida muy bien invertidos, lo cierto es que los productos contratados empezaban a vencer y no veía sustitutos con rentabilidades parecidas. Y yo llevaba meses buscando alternativas para proteger el patrimonio de mi madre de la inflación.

Así que decidí comprar dos pequeños (muuuuy pequeños) paquetes de acciones de Santander y BBVA, y seguir con mi investigación. Inicialmente me centré en páginas web que me sirvieron para consolidar conceptos de inversión que ya conocía, pero que quería ordenar y acabar de entender. A partir de ahí empecé a navegar por el resto de páginas orientadas a la inversión a largo plazo y basadas en el dividendo. La impresión es que estas páginas destilan mucho sentido común y que la estrategia es muy robusta. Igual no es la mejor estrategia del mundo o la más rentable, pero da la impresión de que, si se siguen las cuatro reglas básicas, el éxito está asegurado. Eso sí, no esperemos triunfar en dos años: es un camino muuuuuy largo.

El caso es que todo lo que leí me gustó y, ocho meses después, ya tenía una cartera con nueve valores del Ibex. Muy deprisa compraste, pensará más de uno. Y razón no le faltará. Supongo que me dejé llevar por la euforia y los compré en un periodo de tiempo muy corto, pero me daba miedo perder la oportunidad de entrar en el mundillo a buenos precios. Este es uno de los errores por los que todo inversor novel pasa.

Estrategia inicial de los cazadividendos

Una vez tuve una cartera mínima, establecí las bases de mi proyecto. Lo correcto hubiese sido haberlo hecho al revés (definir la estrategia y luego llevarla a cabo) pero por suerte tampoco me salió mal. Eso no quita que fue un error (el segundo) que intentaré evitaros en próximos artículos.

Aún así, estas eran las bases de nuestra estrategia, si es que en ese punto se podía llamar así:


  • No vender, salvo situación límite de alguna de las empresas.
  • Comprar, pero sólo en buenas oportunidades. No me importaba estar meses sin comprar, pero la realidad es que siempre encontré oportunidades de inversión cada X meses.
  • Empezar a diversificar, empezando a comprar lo antes posible en otros países , especialmente en Estados Unidos y en sectores no presentes en el Ibex.

Volveremos sobre todo esto más adelante, para evitaros mis errores de principiante si decidís seguir este camino y para definir un poco más las bases de la estrategia.

Objetivos de los cazadividendos

El objetivo de los cazadividendos es construir una renta complementaria mediante dividendosNuestro objetivo (el objetivo de mi familia) era conseguir en dividendos netos un porcentaje significativo de nuestros ingresos. En aquel momento no había nacido nuestro hijo, pero lo cierto es que su llegada no ha cambiado demasiado nuestros planes. Como mucho nos ha hecho tener un poco más de prisa.  actuales.

¿Qué porcentaje de nuestros ingresos nos marcamos? Pues ese punto no lo teníamos muy definido. La idea de fondo era no tener sustos con nuestro futuro, Queríamos asegurarnos una vivienda (que en aquel momento ya teníamos pagada) y una renta independiente del sistema, para no depender de los políticos, el salario mensual o las pensiones. No fijamos una cantidad porque aún lo veíamos lejano. Y este es otro error de principiante: no marcarse objetivos medibles.

Lo que sí teníamos muy claro es que todo lo invertido en esta cartera no se iba a tocar bajo ningún concepto. Es decir, sólo invertimos el dinero que no necesitábamos para mantener nuestro nivel de vida. Tenemos un nivel de ingresos suficiente para cubrir nuestros gastos y un fondo para imprevistos suficiente para invertir con una cierta tranquilidad.

¿Por qué los cazadividendos?

El cazador de dividendos empieza su aventura. ¿Su nombre? Cazadividendos¿Y por qué este blog? Porque quería ir guardando un pequeño diario de todo lo que iba haciendo para construir la cartera. En aquel momento ni se me pasaba por la cabeza alcanzar la independencia financiera, pero también sí estaba seguro de que podríamos vivir más cómodamente diez años después y , sobretodo, que tendría muchas más opciones que las personas que no hacían  nada para apuntalar su futuro económico.


Además, aunque en aquel momento aún no teníamos hijos, queríamos tenerlos y me gustaba la idea de asegurar su futuro con una buena cartera familiar. Esa cartera no valía nada sin el conocimiento necesario para gestionarla y conservarla, y explicar cómo hacerlo en un blog era una muy buena manera de que nuestros futuros hijos aprendieran.

¿Y el nombre de los cazadividendos? Pues una mezcla de todo. Siempre me han fascinado los animales y en el fondo vamos de caza, ¿no?

Ah, un detalle más que creo que es muy importante. En aquel momento estaba muy convencido de lo que que iba a hacer, pero no soy nada fundamentalista y estaba preparado para cambiar de estrategia si el tiempo me demostraba que estaba equivocado. Hasta ahora no me lo ha demostrado, aunque sí he hecho pequeñas mejoras en la estrategia que creo que la hacen aún más robusta.

Eso sí, me siguen gustando los dividendos y quiero ser un buen cazadividendos. ¿Te atrae la idea? ¿Me acompañas? ¡Juntos seguro que aprendemos mucho! Empezamos…