El uso de la liquidez se frena por el miedo del inversor a las pérdidas o a comprar caro¡Hola, cazadividendos! Son días duros para la comunidad. Sí, ya me sé el rollo ese de que estas caídas son música celestial para los oídos del inversor en dividendos… si tiene liquidez, claro. La teoría está muy bien, pero la realidad es que cuando pintan bastos la sensación de miedo es inevitable. O si no, mirad la cara de la liebre de la foto. Tiene acciones de BHP Billiton con un 40% de minusvalía latente, de Repsol con un 38% o de Kinder Morgan con un 45%. Explícale tú que compre más, que es una oportunidad única… ¿Y si China entra en recesión de verdad y la caída de las materias primas es mucho más profunda y duradera de lo que se espera? ¿Y si el petróleo baja a 20$ y se mantiene a esos niveles durante varios años?

La psicología es parte fundamental de nuestra estrategia. Hay que tener clara la estrategia y decisión para ejecutar las acciones previstas en función de cada situación. En líneas generales me da la impresión de que tengo la parte psicológica bastante controlada, por lo menos soy capaz de ser paciente cuando los precios no son adecuados y decidido cuando llegan las rebajas. Por contra, creo que no tengo suficiente definida mi estrategia en cuanto a la liquidez. Hoy explicaré como la he gestionado hasta el momento, por qué creo que esa gestión ya no me sirve y qué tengo pensado en el futuro. Espero que sirva de punto de partida para que expliquéis vuestra estrategia y para un debate fructífero.

Gestión inicial de la liquidez

Comprar una posición de golpe es una mala gestión de la liquidezNefasta. Esa es la palabra. No soy un inversor con demasiada experiencia. En 2013 decidí poner en orden las finanzas familiares. Sin entrar en demasiados detalles, un par de experiencias vitales a partir de 2009 me hicieron darme cuenta de que la vida es demasiado fugaz e imprevisible como para vivirla según las reglas que nos dictan. Casi por casualidad, un compañero de trabajo me habló de las excelencias de las acciones del Santander. Ese fue el desencadenante, como dirían en Mentes Criminales, pero no me lancé sin más: empecé a investigar y llegué a este entramado de blogs de dividendos e independencia financiera. En aquel momento había muchos menos, pero los que había eran tremendamente convincentes. Después de meses de darle muchas vueltas decidí salir de mi zona de confort -hipoteca pagada, sin deudas, con todos los ahorros en productos comerciales seguros– para embarcarme en la inversión en acciones de empresas que reparten dividendos crecientes.

Así que empecé a deshacer productos comerciales y a comprar acciones. Hice dos cosas mal. La primera comprar sólo acciones españolas. En mi opinión es un error independientemente del volumen de la cartera, y ya no por lo que hemos comentado otras veces sobre la calidad de las empresas o por diversificar sectorialmente, geográficamente o en divisa, sino por ampliar el número de opciones para comprar buenas empresas a buenos precios. El Ibex es limitado, muy limitado, y es muy probable que, si somos estrictos con los precios de entrada, no podamos comprar. En cambio, si añadimos entre nuestros objetivos empresas estadounidenses, británicas o europeas. es muy fácil que podamos encontrar buenas empresas valoradas correctamente porque los mercados no se mueven al unísono. Si volviese a empezar mi cartera tengo muy claro que sólo compraría Ibex a precio de saldo.

Usar la liquidez por miedo a que las cotizaciones se escapen al alza es una mala ideaLa segunda cosa que hice mal fue comprar importes grandes de cada empresa porque el Ibex se escapaba. En mi opinión, comprar mucha cantidad, incluso posiciones enteras como yo hice, porque dispones de liquidez es un error. A toro pasado, si hubiese comprado sólo el 25% de la posición que quería para cada empresa y la hubiese completado en los recortes de estos dos o tres años, el ahorro por comprar más barato hubiese sido claramente mayor que los dividendos que he cobrado. ¿Que también podría no haber recortado y en ese caso hubiese perdido la oportunidad? Sí, pero en ese caso hubiera podido comprar en Estados Unidos, en Gran Bretaña o en cualquier otro mercado europeo. Siempre hay oportunidades y la paciencia es una de las bases de nuestra estrategia.

Gestión de la liquidez actual

Una vez pasado esa primera fase de formación de cartera, me di cuenta de que si compraba paquetes más pequeños y sólo si llegaba a los precios que tenía marcados se traducía en que compraba a mejores precios y podía hacer una compra mensual como mínimo. Todo esto coincidió con mis inicios con las empresas extranjeras. Supongo que la decisión no fue consciente sino que el miedo a lo desconocido tuvo mucho que ver. Actualmente sigo una serie de reglas que ya he comentado otras veces:

  • El importe de una compra es de 2000 y 2500 € como mucho, salvo en las acciones de BBVA y Santander, que al estar depositadas en el propio banco se podían comprar sin comisiones, con lo cual los paquetes han sido más pequeños. Las del Santander ya no las tengo en el Santander, porque dejé de ser cliente al cambiar el programa Queremos ser tu banco por la cuenta 1-2-3.
  • Sólo amplío una posición si la cotización es un 10% menor a mi última compra en ese valor.
  • Sólo entro en una nueva empresa si se alcanza claramente el precio de compra establecido. Esto implica que en las compras en otras divisas soy más exigente si el cambio de divisas no es beneficioso.
  • No compro más de una empresa cada día, para evitar comprar por impulso.
  • En cada broker tengo efectivo para una compra, para evitar comprar por impulso. Una vez comprado, hago un traspaso de efectivo para la siguiente compra, que suele tardar uno o dos días.

Esta reglas me han funcionado bastante bien, dado que he podido mantener un porcentaje de liquidez con el que me encuentro cómodo. El problema ha aparecido con las caídas generalizadas del mercado como las de agosto del año pasado y las que hemos visto estas últimas semanas. Si todo cae, cae más de un 10% y  sigo estas reglas la liquidez se acaba rápido. Y eso es lo que me está pasando.

Gestión de la liquidez en caídas

La gestión de la liquidez en las caídas generalizadas en las cotizaciones es parte muy imiportante de las estrategias a largo plazoEn una situación como la actual, muchas posiciones están en precio de compra. Algunas de estas empresas son empresas que no tengo en cartera. Otras las llevo en cartera y no tengo la posición cerrada. En ambos casos está claro que, si se dispone de liquidez suficiente, lo razonable es comprar pero ¿qué hacemos con las posiciones que tenemos cerradas cuando las cotizaciones son tan buenas? Yo he optado por seguir comprando y sobreexponerme a estas empresas temporalmente. Después, cuando las acciones recuperen la cotización a la que compré los primeros paquetes, que serán los que tendrán un mayor precio medio, venderé las acciones que he comprado de más para quedarme con el importe invertido que quiero realmente. Como consecuencia, reduciré el precio medio y aumentaré nuevamente la liquidez para futuras oportunidades.

El problema es que la liquidez no da para tanto y he decidido adaptar dos de mis reglas para asegurarme de que conservo efectivo por si los recortes continúan:

  • Sólo amplío una posición si la cotización es un 15% menor a mi última compra en ese valor.
  • El importe de una compra es de 1500 € como mucho. El porcentaje de comisión aumentará en un 0.5% o 1% pero, al comprar a un precio un 5% más exigente, esa comisión queda plenamente justificada.

Sé que me arriesgo a no comprar y a que rebote, pero creo que es mucho peor que siga bajando y no poder comprar por falta de liquidez. En algún momento debería cambiar la tendencia, pero no tengo ni idea de cuando será. Si sigue bajando, me gustaría poder seguir comprando. Si cambia la tendencia y sube lo suficiente, venderé los primeros paquetes de las posiciones que he sobrecomprado, que son los más altos. De esta manera volveré a tener liquidez para futuros crashes y reduciré el precio medio de las posiciones de las que venda acciones.

Liquidez reservada para caídas

Últimamente he leído en varios foros y blogs el concepto de fondo para caídas o fondo para crash. Parece que muchos inversores expertos están convencidos de que la independencia financiera se consigue mucho más rápidamente guardando efectivo y entrando muy fuerte en momentos de crash que haciendo funcionar el interés compuesto y las compras periódicas. Igual que todos tenemos un fondo para emergencias, destinado a salvar las contingencias no previstas sin tener que vender la cartera, muchos inversores tienen este fondo para caídas, que van alimentando mensualmente con un porcentaje de su ahorro y que gastan de acuerdo a una reglas prefijadas. Un ejemplo sería:

  • Dedicar el 60% de los ingresos a los gastos familiares, el 20% a inversión, el 10% al fondo para caídas y el 10% al fondo de emergencia (hasta que esté formado).
  • Definir los valores a partir de los cuales lo utilizaríamos:  Ibex 1er disparo a 8000,  2º disparo a 7000, 3er disparo a 6000; S&P 500 1er disparo a 1700, 2º disparo a 1500, etc…
  • Definir el porcentaje del fondo de caídas que dedicaríamos cada vez que se llega al nivel para usarlo. Por ejemplo: si el Ibex llega a los 8000 dedicaré el 20% del fondo de crash a comprar los valores más interesantes en ese momento. El resto del fondo de crash se reserva por si el Ibex bajase a los 7000 o 6000 o por si el S&P 500 baja hasta los 1700 o más abajo.

Conclusión

La manera de afrontar la inversión depende de cada persona. Lo importante, como hemos repetido infinidad de veces, es encontrarse cómodos con nuestras estrategias. Yo prefiero marcar precios de entrada y ser estricto. Otros simplemente diversifican temporalmente y compran la más barata de todas las empresas que están siguiendo cuando les toca comprar. En un caso la rentabilidad se obtiene por el ahorro al comprar las acciones y en el otro de los dividendos cobrados. Depende de cómo se ejecute, será mejor una estrategia o la otra. Si la suma de los dividendos cobrados es mayor a lo que ahorras por esperar a que se alcance tu precio de compra, esperar no habrá sido buena idea.

Si hablamos de la liquidez para las caídas históricas, yo no mantengo un fondo de crash ni tengo reglas prefijadas sobre qué porcentaje utilizaré y a qué niveles, pero sí voy gestionando la liquidez para tener siempre disponible un importe significativo, y soy más restrictivo en mis compras a medida que las cotizaciones bajan. Hay que tener en cuenta también el coste de oportunidad. Si esperamos hasta que el Ibex llegue a los 8.000 puntos para comprar, ¿qué pasa si tarda cuatro años en llegar? En cambio, si he comprado en la zona de los 10.000, 9.000 y 8.000 puntos durante esos cuatro años me he beneficiado de los dividendos de esos años, que a un 4-5% anual resulta en un buen pico. ¿Y qué pasa si tarda más años, por ejemplo ocho?

La gestión de la liquidez sometida a debate en Los CazadividendosLlega el momento de la comunidad: ¿Cómo gestionáis vosotros la liquidez? ¿Tenéis una estrategia predefinida o simplemente la vais dosificando de acuerdo a vuestras sensaciones? ¿Qué importes de compras hacéis? ¿Son siempre iguales o depende del momento de mercado? ¿Cuando ampliáis una posición exigís que tenga un recorte en la cotización de un determinado porcentaje?

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